“La voz de la dignidad”: jóvenes alzan la voz para evitar el ciberacoso desde la escuela en Culiacán
Estudiantes de secundaria en Loma de Rodriguera, al norte de Culiacán, impulsan la prevención del ciberbullying con el proyecto “La voz de la dignidad”, guiados por SUMA para promover el respeto digital, la Ley Olimpia y una cultura de paz


¿Quieres resumir esta nota?
Con la convicción de que la prevención comienza desde el aula, estudiantes de la Secundaria Gabriel Leyva Solano, turno vespertino, en Loma de Rodriguera, en Culiacán, protagonizaron la acción positiva “La voz de la dignidad”, una iniciativa enfocada en visibilizar y combatir el ciberbullying a través de la información, la reflexión y la empatía.
La actividad, impulsada por alumnos Líderes de Paz, reunió a jóvenes de distintos grados en torno a exposiciones, materiales audiovisuales y mensajes claros sobre los riesgos de la violencia digital, así como las herramientas para prevenirla y actuar frente a ella.

Jóvenes que informan y transforman
El proyecto tomó forma a partir del eje de paz “Comparto contenido positivo en redes”, con el acompañamiento de SUMA Sociedad Unida IAP. La coordinadora operativa, Teresita García, explicó que los propios estudiantes identificaron el ciberacoso como una problemática cercana y urgente.
A partir de ello, desarrollaron un cortometraje, carteles informativos y exposiciones donde abordaron qué es la violencia digital, sus consecuencias y cómo prevenirla.
Además, con el apoyo previo de la Secretaría de las Mujeres, los estudiantes integraron información sobre la Ley Olimpia y los derechos relacionados con la privacidad y protección de datos personales.
“Ellos no solo investigan, también proponen soluciones y buscan impactar en su comunidad escolar”, destacó Teresita García.
Y subrayó que el trabajo se construye desde la participación activa y el trabajo en equipo de los 15 líderes de paz.
Un problema real, una respuesta consciente
Entre los estudiantes, el tema no es ajeno. Jesús Manuel León, alumno de segundo grado, reconoció que prácticas como difundir imágenes o mensajes para dañar a otros son frecuentes en ámbitos escolares.
“Lo elegimos para evitar que siga pasando y para que sepan el impacto que tiene”, explicó el líder de paz, enfatizando la necesidad de generar conciencia entre sus compañeros.
Por su parte, Andrea Portillo Meza, estudiante de primer grado, destacó que esta experiencia va más allá del aula.
“A mí no solo me compromete como estudiante, sino como persona. Me están enseñando a cuidar mi entorno y a convivir mejor”, expresó para Tus Buenas Noticias.
Para el coordinador académico del turno vespertino, Marco Antonio Ramos, este tipo de iniciativas representan una oportunidad clave para conectar con los estudiantes.
“Es un tema muy importante porque les afecta directamente. Aunque captar su atención es un reto, muchos se identifican con estas situaciones y eso permite que reflexionen”, señaló.
Una comunidad educativa que suma esfuerzos
El director del plantel, Víctor Manuel Martínez Rea, destacó que este proyecto se integró de manera natural al trabajo escolar enfocado en la construcción de paz, fortaleciendo un enfoque colaborativo.
“Unimos esfuerzos para lograr un proyecto inclusivo, donde todos participamos y el aprendizaje se vuelve significativo”, afirmó.
Además, hizo un llamado a los estudiantes a actuar con responsabilidad ante contenidos dañinos: eliminarlos, no difundirlos y buscar el apoyo de adultos, recordando que existen mecanismos legales para atender estos casos.
Impacto que trasciende el aula
Con una matrícula de más de 700 estudiantes entre ambos turnos, la secundaria Gabriel Leyva Solano se convierte en un espacio estratégico en Loma de Rodriguera para impulsar cambios positivos, especialmente en un contexto donde la convivencia escolar refleja también los desafíos del entorno social.
“La voz de la dignidad” no solo informa: abre conversación, genera conciencia y siembra una cultura de respeto digital que puede replicarse más allá de la escuela.
Porque cuando los jóvenes toman la palabra, la paz también encuentra voz.














