De un espacio olvidado a un futuro parque: estudiantes de Trabajo Social la UAS en Culiacán impulsan transformación comunitaria
Una jornada de reforestación encabezada por estudiantes de la UAS transforma un espacio abandonado en símbolo de colaboración, convivencia y esperanza para las colonias 12 de Diciembre y 8 de Febrero en Culiacán


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Culiacán, Sinaloa. - Con manos comprometidas y una visión compartida, estudiantes de Trabajo Social de la UAS confirman que el cambio social no es una idea lejana, sino una realidad que se construye todos los días, sembrando esperanza y fortaleciendo el tejido comunitario con cada acción.
A través de su proyecto Brigada 12 de Diciembre “Fortalecimiento Comunitario”, impulsan una misión profundamente humana: unir a las y los vecinos, fortalecer el bienestar colectivo y generar soluciones sostenibles que nacen del encuentro entre la empatía, la organización y la participación ciudadana.

Más que árboles, siembran unión y futuro compartido
En esta ocasión, realizaron una jornada de reforestación en un terreno ubicado a un costado de la Escuela Primaria Juan Rulfo, en los límites de las colonias 12 de Diciembre y 8 de Febrero.
Lo que por años fue visto como un espacio olvidado comenzó a transformarse en un entorno lleno de vida, gracias a la suma de voluntades y al trabajo en equipo.
La jornada fue mucho más que plantar árboles donados por el Ayuntamiento de Culiacán: se convirtió en un espacio para sembrar comunidad. Integrantes de la brigada, vecinas y vecinos de todas las edades, así como la diputada local Erika Sánchez, participaron con entusiasmo, compartiendo aprendizajes, sonrisas y un renovado compromiso para recuperar y dignificar este espacio público.

“Antes era un lugar baldío, triste. Hoy sabemos que aquí nacerá un nuevo parque que será un espacio recreativo para las colonias 12 de Diciembre y 8 de Febrero”, expresó Gricelda García Cruz, integrante de la brigada, con la certeza de quien ha sido testigo de la transformación.
Las dinámicas recreativas fortalecieron aún más la convivencia, recordando que el bienestar también florece en la alegría, en el encuentro y en esos momentos que reconstruyen el sentido de pertenencia entre vecinos.

Más allá de los árboles plantados, lo que verdaderamente germina es la esperanza. Estas acciones reflejan la fuerza de una juventud que no solo sueña, sino que actúa; que convierte el conocimiento en servicio y demuestra que, cuando la comunidad se une, incluso el terreno más árido puede florecer en un espacio de vida, dignidad y futuro compartido.























