Atardeceres, clavados y tradición en la Glorieta Sánchez Taboada de Mazatlán
Un punto emblemático del Paseo Claussen que reúne turismo, convivencia y cultura. En la Glorieta Sánchez Taboada el espectáculo de los clavadistas, los atardeceres y la actividad comercial dan muestra de la identidad del pueblo mazatleco


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Un punto casi obligado en los recorridos turísticos de Mazatlán es la Glorieta Sánchez Taboada, un lugar emblemático situado en el Paseo Claussen en donde los clavadistas más intrépidos del puerto dan un espectáculo sin igual.
La glorieta recibe su nombre en honor al político y militar Rodolfo Sánchez Taboada, quien fuera Gobernador de Baja California y estuviera en Mazatlán como comandante de la Región Militar, apoyando en su momento la regeneración de este espacio.
La historia indica que fue alrededor de 1910 cuando los miradores de este tramo del paseo costero del viejo Mazatlán se empezaron a construir bajo el diseño de Jorge Claussen, un destacado empresario alemán que fue también uno de los fundadores de la Cervecería del Pacífico. 
Sin embargo, fue hasta la década de los 50´s cuando llegó la pavimentación a este tramo del malecón cuando la Glorieta Sánchez Taboada se acondicionó como tal.
Espectáculo de clavadistas mazatlecos
Este sitio también llamado comúnmente por los mazatlecos como “El clavadista”, se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos del puerto. Cuenta con un mirador desde donde hombres experimentados realizan clavados en un acantilado causando el asombro de todo el que los ve. 
En explanada, donde turistas y locales pueden observar los más hermosos atardeceres, se instalan por las tardes puestos de todo tipo de snacks y antojitos para el disfrute de los asistentes.
Ahí también se encuentra el asta de la bandera monumental que se iza en fechas especiales y ondea en el aire ofreciendo una vista espectacular del lábaro patrio con el fondo del océano Pacífico.
Monumentos e historia
En el lugar también se puede observar el monumento al Benemérito de las Américas, Benito Juárez y la escultura de “La Diosa de los Mares”. 
La Glorieta Sánchez Taboada no solo es un punto de paso en el turismo de Mazatlán: es un espacio que reúne historia, identidad y convivencia.
Entre sus miradores, los clavados que transmiten tradición y el ambiente que se vive en sus atardeceres, el lugar demuestra cómo el patrimonio puede seguir siendo útil para la comunidad y también para quienes visitan el puerto.






