Planta El Salado llevará agua potable a 17 comunidades del sur de Culiacán
La Planta Potabilizadora El Salado iniciará operaciones la próxima semana en Culiacán, beneficiando a 17 comunidades y cerca de 2 mil 500 habitantes con agua potable segura y continua, así lo adelantó la Japac


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Culiacán, Sinaloa.- Con una inversión de 56.8 millones de pesos y tras concluir la fase final de pruebas técnicas, la Planta Potabilizadora de El Salado entrará en operación la próxima semana para atender una de las demandas más sentidas de las familias del sur de Culiacán: el acceso constante y seguro al agua potable.
La obra, impulsada por el Gobierno Municipal y operada por la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán (JAPAC), beneficiará directamente a 17 comunidades de esta sindicatura, donde durante años el abastecimiento del vital líquido representó un reto cotidiano para cientos de hogares.

Infraestructura que transforma la vida diaria
Actualmente, personal técnico de JAPAC realiza las últimas pruebas hidráulicas y de funcionamiento, además del lavado, desinfección y revisión de calidad del agua, con el objetivo de garantizar que la planta opere bajo estándares seguros y eficientes desde el primer día.
La nueva infraestructura contará con una capacidad de producción de 30 litros por segundo, suficiente para abastecer de manera continua a aproximadamente 2 mil 500 habitantes.
Esto permitirá mejorar significativamente las condiciones de vida de las familias, reduciendo problemas relacionados con la escasez y el almacenamiento improvisado de agua.
La puesta en marcha de esta planta también representa un avance importante en materia de salud pública, ya que el acceso al agua potable impacta directamente en la prevención de enfermedades y en mejores condiciones de higiene para las comunidades.
Una inversión con impacto social
La construcción de la Planta Potabilizadora El Salado requirió una inversión total de 56.8 millones de pesos, recurso destinado a fortalecer la infraestructura hidráulica en una zona que históricamente había esperado una solución de fondo.
Más allá de una obra técnica, el proyecto simboliza un paso hacia el desarrollo social y el bienestar comunitario.
Para muchas familias, abrir la llave y contar con agua potable de manera regular dejará de ser una incertidumbre diaria para convertirse en una realidad.
Con esta obra, el municipio avanza en el fortalecimiento de los servicios básicos y en la reducción de brechas de infraestructura entre la ciudad y las sindicaturas, llevando beneficios concretos a comunidades que durante años habían permanecido rezagadas.
Porque cuando llega el agua, también llegan mejores oportunidades.










