Samuel Ojeda recibe “El Grano de Oro” en Mocorito por preservar la memoria histórica de Sinaloa
El investigador de la UAS, Samuel Octavio Ojeda Gastélum, fue distinguido con la presea “El Grano de Oro” en Mocorito por su aportación a la historia, la cultura y la preservación de la memoria sinaloense


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Mocorito, Sinaloa.- El legado del General Rafael Buelna Tenorio, el "Granito de Oro", sigue siendo un motor de cohesión social en Sinaloa.
En el marco del aniversario de su natalicio, el 23 de mayo el municipio de Mocorito celebró la 25ª edición de su presea anual, un galardón que desde hace un cuarto de siglo reconoce a quienes transforman el estado a través de la ciencia, la cultura, las artes y el civismo.

Este año, la distinción "El Grano de Oro" fue otorgada al doctor Samuel Octavio Ojeda Gastélum, investigador de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
Más allá de un protocolo institucional, el reconocimiento de este año enciende una luz sobre la importancia de descentralizar la cultura y rescatar la identidad regional desde las comunidades rurales.
Descentralizar el mérito: Pericos hace historia
Un aspecto histórico de esta edición es que, por primera vez en 25 años, la presea viaja fuera de la cabecera municipal para reconocer a un habitante de la sindicatura de Pericos.
Este hito no es menor; representa un paso firme hacia la visibilización del talento y el conocimiento que florece en las comunidades rurales sinaloenses.
Al recibir el galardón, Ojeda Gastélum dedicó el triunfo a su tierra natal, enviando un mensaje de inspiración:
“Dedico este galardón a todos los pobladores de mi tierra, con el deseo de que este sea solo el inicio para muchos mocoritenses más de la región”, dijo Samuel Ojeda.
El diálogo intergeneracional de Mocorito
El modelo de reconocimiento de Mocorito ofrece una lección valiosa de continuidad comunitaria.
Cada 23 de mayo, el Ayuntamiento entrega de forma simultánea el premio “El Grano de Oro” para adultos destacados y “El Granito de Oro” para infantes con un desempeño académico sobresaliente.

Este diseño institucional no solo premia trayectorias consolidadas, sino que conecta los logros de ciudadanos como el doctor Ojeda Gastélum con las aspiraciones de la niñez mocoritense, creando un círculo virtuoso de inspiración y memoria histórica.
La educación pública como motor de transformación
El galardonado fue enfático en señalar el rol de la universidad pública como la plataforma que hace posible el desarrollo intelectual en la región.
El historiador concluyó reconociendo que el tejido de la memoria sinaloense se construye en equipo:
“Por méritos propios, seguramente yo no estaría aquí de no ser por la Universidad Autónoma de Sinaloa. A ella le debo mucho de lo que soy y, obviamente, a la Facultad de Historia en particular”.
Preservar el pasado no es un ejercicio estático; en Mocorito, se ha convertido en la herramienta para tejer identidad, descentralizar el orgullo local y motivar a las próximas generaciones de sinaloenses.












