Mujeres de Paz consolida lazos con comunidades y líderes parroquiales de Sinaloa
La colaboración entre organizaciones civiles y comunidades parroquiales fortalece acciones preventivas, promueve la cultura de paz y consolida redes de apoyo para las familias y el tejido social

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Con el propósito de estrechar lazos, rendir cuentas y reconocer el esfuerzo conjunto, la organización Mujeres de Paz en colaboración con Jaguares Jóvenes de Bien, A.C. celebraron un encuentro clave en las instalaciones de Casa Riveros en Culiacán, para presentar los resultados del programa de intervención social implementado en diversas comunidades eclesiásticas de Sinaloa.
El espacio fue diseñado especialmente para el agradecimiento a liderazgos comunitarios y religiosos, donde se llevó a cabo un diálogo abierto y el robustecimiento de los vínculos que permiten llevar un mensaje de paz y prevención directamente a los hogares a través de las estructuras comunitarias y parroquiales. 
Un puente entre el activismo y la comunidad de fe
El encuentro contó con la participación activa de la titular de Mujeres de Paz, la Mtra. Rosa Elvira Jacobo Lara, quien destacó que las comunidades parroquiales representan un espacio fundamental y de alta confianza para identificar problemáticas sociales y ofrecer herramientas de apoyo oportunas a las parejas y familias.
Durante la sesión, se expusieron de manera detallada las actividades y talleres que se han venido desarrollando en distintas comunidades e iglesias de la región, los cuales han estado orientados a promover la sana convivencia, la resolución pacífica de conflictos y el fortalecimiento de los valores comunitarios. 
Mujeres de Paz y Jaguares Jóvenes de Bien celebran logros en Casa Riveros.
Además de compartir los logros alcanzados, los titulares de ambas asociaciones civiles hicieron hincapié en la importancia de decir "gracias" a quienes abren las puertas de estos centros religiosos. Señalaron que el éxito de los programas depende enteramente de la confianza y el compromiso de los laicos y sacerdotes que facilitan el contacto con la población.
El diálogo generado en las oficinas de Mujeres de Paz, no solo sirvió para evaluar el camino recorrido, sino para sentar las bases de una colaboración más estrecha. 
Los asistentes coincidieron en la necesidad de dar continuidad a estas acciones preventivas, asegurando que el trabajo coordinado entre la sociedad civil organizada y los sectores eclesiásticos es una vía eficaz para reconstruir el tejido social desde la raíz.






