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El Jardín de Niños Federico Froebel, ubicado en el sector Urías de Mazatlán, abrió sus puertas para dar inicio al nuevo ciclo escolar con un ambiente de alegría y compromiso.
La directora del plantel, Rosalía Huerta Silva, informó que la institución recibió a 205 alumnos, entre los cuales destacan 105 pequeños de primero y segundo grado, consolidando una matrícula que sigue creciendo con la integración de los más pequeños, los niños de tres años.
A pesar de las condiciones climáticas adversas, la asistencia fue notable desde el primer día.
“Nos quedamos muy sorprendidos porque, a pesar de que están chiquitos, no hubo tanto llanto; a pesar de la lluvia, hubo mucha asistencia. Los recibimos con bombo y platillo”, compartió la directora, destacando la calidez con la que las maestras dieron la bienvenida tanto a los estudiantes como a sus familias.

Murales: Un mensaje de inclusión y renovación
Una de las sorpresas más gratas para la comunidad escolar al regresar a las aulas fue la transformación física del plantel.
Aprovechando el periodo vacacional, se realizaron trabajos de pintura y mantenimiento con un objetivo claro: ofrecer un entorno renovado y acogedor.
El elemento central de esta transformación fueron los nuevos murales, creados por el reconocido artista local Sammy, quien ha colaborado con la institución durante los últimos tres ciclos escolares. Sin embargo, estas obras no son solo decoración; llevan consigo un mensaje profundo.
“Los murales tienen que ver con la inclusión para que todos recuerden que aquí atendemos a todos los niños; que se haga visible la diversidad de alumnos que vienen al plantel”, explicó Huerta Silva.

Esta renovación visual busca ser un recordatorio constante para alumnos, docentes y padres de familia sobre la importancia de la aceptación y la convivencia en un espacio donde todos son bienvenidos.
Fortaleciendo la comunidad educativa
Para la dirección del plantel, el éxito escolar no depende únicamente de la infraestructura o los programas académicos, sino de la estrecha colaboración con las familias.
La participación activa de los padres de familia durante el inicio de clases fue un claro ejemplo de la fortaleza de esta comunidad educativa.
“Una de las fortalezas que tenemos como plantel es que los papás y mamás siempre tratan de estar presentes en los eventos y fechas importantes”, añadió la directora.

De cara a los próximos meses, el Jardín de Niños Federico Froebel pone el diálogo como eje central de su gestión.
La directora hizo un llamado a mantener una comunicación abierta y constructiva: “Deseamos que nos vaya muy bien este ciclo escolar y tener las mejores respuestas. Hago siempre mucho hincapié en el diálogo; para eso estamos las maestras y la dirección, porque el diálogo es lo que nos va a permitir funcionar como comunidad”, concluyó.




















