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CULIACÁN, Sinaloa.— Las lluvias de verano no solo transforman el paisaje de Culiacán; también ofrecen una oportunidad para recuperar y fortalecer la cobertura vegetal de los parques urbanos mediante especies adaptadas a las condiciones naturales de la región.
En distintos sectores de la ciudad, comités vecinales han comenzado a aprovechar el llamado “pasto de lluvia” como alternativa para cubrir superficies de suelo desnudo en parques públicos. Uno de los ejemplos es el Parque Los Arcos, en el sector Barrancos, donde los vecinos han incorporado el crecimiento natural del pasto a las labores de conservación del espacio.
Clemen Hidalgo Dávalos, integrante del comité que participa en el cuidado del parque, explica que durante la temporada de lluvias el pasto crece rápidamente y permite ampliar la cobertura vegetal. Ella y otros vecinos realizan labores de poda con máquinas mecánicas para mantenerlo controlado y mejorar el aspecto del área verde. 
Para Hidalgo Dávalos, una de las principales ventajas es que este tipo de cobertura requiere menos cuidados y agua que los pastos inducidos, cuyo establecimiento y mantenimiento pueden representar mayores costos.
Acciones comunitarias para recuperar áreas verdes
En Los Arcos, los vecinos también aprovechan el pastizal, las hojas y pequeñas ramas como materia orgánica alrededor de árboles y plantas. Esta cobertura ayuda a conservar durante más tiempo la humedad del suelo y disminuye la evaporación, particularmente importante durante los periodos de calor intenso que caracterizan a Culiacán.
“Aprovechamos el pastizal, hojas y pequeñas ramas, como un recurso natural que nos provee la naturaleza. Esto permite ayudar a que las plantas y árboles mantengan la humedad por un tiempo más prolongado, evitando su pronta evaporación”, señala Clemen Hidalgo Dávalos.
Beneficios del pasto Bermuda en parques urbanos
Alma Rosa Montoya Moreno, presidenta del Comité del Parque Los Arcos, participa en la organización de los cuidados del espacio y en la promoción de esta iniciativa entre los vecinos. 
El trabajo comunitario demuestra que la recuperación de áreas verdes no necesariamente depende de grandes inversiones. La combinación de vegetación adaptada, manejo adecuado del suelo y participación ciudadana puede contribuir a generar parques más resistentes a las condiciones climáticas de Culiacán.
Uno de los pastos asociados con esta cobertura es el Bermuda (Cynodon dactylon), conocido popularmente en Sinaloa como “cangrena” o “gangrena”, debido a su gran capacidad para extenderse y colonizar terrenos.
Se trata de una especie perenne, de crecimiento rastrero y resistente al desgaste, características que le permiten soportar el tránsito y el pisoteo. También tiene una importante capacidad de recuperación después de periodos secos, por lo que responde rápidamente cuando regresan las lluvias. 
Su establecimiento puede realizarse mediante pequeñas plantas con raíz colocadas en los sitios donde se desea desarrollar la cobertura. Al principio puede requerir riego para favorecer su adaptación, pero posteriormente puede extenderse mediante su propio crecimiento.
Estas características hacen del Bermuda una opción que puede complementar el manejo de áreas verdes donde se busca reducir el consumo de agua y aprovechar los ciclos naturales de precipitación.
Estrategia de Parques Alegres para mejorar la infraestructura ambiental
La experiencia de los vecinos del Parque Los Arcos forma parte de una estrategia que Parques Alegres IAP impulsa en Culiacán mediante el programa de Coberturas Verdes, acompañado de acciones de arborización en parques urbanos.
El objetivo es fortalecer la infraestructura ambiental de la ciudad mediante una mayor presencia de árboles y cobertura vegetal, buscando incrementar las áreas de sombra, favorecer la infiltración del agua al subsuelo, reducir las islas de calor y recuperar espacios públicos deteriorados. 
Dentro de esta estrategia, el llamado pasto de lluvia permite aprovechar la precipitación natural para mejorar la cobertura del suelo y disminuir la dependencia del riego. Para la temporada de lluvias de 2026, Parques Alegres contempla incorporar al menos 180 parques al proyecto de pasto de lluvia.
La experiencia de Los Arcos plantea un modelo sencillo: dejar que la lluvia haga parte del trabajo, conservar la vegetación que responde favorablemente al clima local y sumar a los vecinos en su manejo. Una fórmula que puede contribuir a que Culiacán tenga parques más verdes, frescos y resilientes frente a las altas temperaturas.









