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Culiacán, Sinaloa. - Desde temprano, el blanco comenzó a hacerse presente en la avenida Álvaro Obregón.

Familias, jóvenes, adultos mayores y ciudadanos llegaron hasta La Lomita con carteles, globos y mensajes que resumían un sentimiento que hoy comparten muchos sinaloenses: quieren paz.

Algunos llevaban la frase “Sinaloa Ponte de Pie”. Otros escribieron “No más de lo mismo”, “Queremos vivir” y “Paz para Sinaloa”.

Vestidos de blanco, ciudadanos se unen para pedir paz y calles seguras en Culiacán. Foto: Lino Ceballo
Vestidos de blanco, ciudadanos se unen para pedir paz y calles seguras en Culiacán. Foto: Lino Ceballo

Antes de iniciar a caminar hacia Catedral, Culiacán hizo una pausa para orar

A los pies de La Lomita se celebró una misa encabezada por el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, quien habló de frente a una comunidad que durante dos años ha vivido con miedo, pérdidas, incertidumbre y cambios en su manera de salir, trabajar, estudiar y convivir.

Pero su mensaje no fue de derrota. “En Culiacán estamos de pie y seguimos caminando con alegría y con esperanza. Siempre de pie”, expresó el obispo durante la celebración.


Y quizá esa frase resume lo que ocurre esta mañana en la ciudad.

Porque ponerse de pie también significa recuperar los espacios, volver a encontrarse con los demás y recordar que una comunidad no está dispuesta a acostumbrarse a vivir con miedo.

El obispo habló también de una petición sencilla, pero profunda: “Queremos vivir en paz, queremos calles seguras y una sociedad donde podamos mirarnos con confianza”.


Ciudadanos alzan la voz de manera pacífica por un Culiacán seguro. Foto: Lino Ceballo
Ciudadanos alzan la voz de manera pacífica por un Culiacán seguro. Foto: Lino Ceballo

En las calles de Culiacán, esa petición se convirtió en pancartas, en camisetas blancas, en familias que llegaron juntas y en personas que decidieron salir de sus casas para caminar por algo que consideran fundamental: poder vivir tranquilos.

Durante la misa, Herrera Quiñónez llamó también a la reconciliación y al perdón, pero hizo una precisión importante: perdonar no significa olvidar ni dejar de pedir justicia.

Ante las familias que han perdido a seres queridos y quienes continúan buscando a personas desaparecidas, pidió no caer en la cultura de la venganza.

El mensaje fue claro: responder a la violencia con más violencia solamente genera más sufrimiento.

El obispo Jesús José Herrera Quiñónez encabeza la misa en La Lomita y llama a Culiacán a mantenerse de pie, caminar unidos y construir la paz. Foto: Jacqueline Sánchez
El obispo Jesús José Herrera Quiñónez encabeza la misa en La Lomita y llama a Culiacán a mantenerse de pie, caminar unidos y construir la paz. Foto: Jacqueline Sánchez

“Nuestra memoria no debe convertirse en un combustible del odio”, señaló el obispo, al insistir en que recordar lo ocurrido debe servir para no repetirlo.


También pidió a quienes participan en actividades delictivas detenerse y elegir una vida diferente.

Y al gobierno le planteó otra necesidad: hablar con la verdad y fortalecer instituciones capaces de garantizar seguridad y justicia.

Así, la misa se convirtió en el primer momento de una jornada que busca algo más que llenar una avenida.

La participación ciudadana fortalece el llamado por calles más seguras en Culiacán. Foto: Jacqueline Sánchez
La participación ciudadana fortalece el llamado por calles más seguras en Culiacán. Foto: Jacqueline Sánchez

Busca recuperar la voz de una ciudad

A las 8 de la mañana, los ciudadanos comenzaron a avanzar desde La Lomita rumbo a Catedral, en una marcha convocada bajo el lema “Sinaloa Ponte de Pie” y “Sinaloa nos une, el grito de paz nos mueve”.

No marchan solamente quienes llevan una pancarta. También caminan quienes quieren volver a sentirse libres de salir a un parque, llevar a sus hijos a la escuela, abrir un negocio, visitar a un familiar o regresar a casa sin miedo.

Camina la ciudad que quiere recuperar sus calles.Y camina también una sociedad que, pese a lo vivido, todavía encuentra razones para creer que las cosas pueden cambiar.

Esta mañana Culiacán no se reúne para celebrar que todo está resuelto. Se reúne para decir que quiere que cambie.

El blanco tomó las calles como símbolo de unidad y deseo de vivir en paz. Foto: Lino Ceballo
El blanco tomó las calles como símbolo de unidad y deseo de vivir en paz. Foto: Lino Ceballo

Desde La Lomita, con familias vestidas de blanco y una ciudad que vuelve a encontrarse en las calles, el mensaje es uno solo:

Culiacán quiere vivir en paz. Y hoy decidió ponerse de pie para decirlo.


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Preguntas y respuestas
Jacqueline Sánchez Osuna
Jacqueline Sánchez Osuna

Jacqueline Sánchez Osuna. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y periodista sinaloense con 22 años de trayectoria. Desde 2020 forma parte de la primera generación de periodistas en América Latina especializada en Periodismo Constructivo. Su trabajo se centra en el Periodismo de Paz y Proximidad, documentando historias que visibilizan soluciones, fortalecen el tejido social y ponen en el centro a las personas y sus comunidades.

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