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Culiacán, Sinaloa.- Hay lugares que van más allá de sus paredes. Lugares que se vuelven parte de nuestros recuerdos, de nuestras familias y de la vida de quienes los rodean. Así es la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe, en el corazón de la colonia Bugambilias.
Ubicada sobre el Bulevar Flor de Liz, esta pequeña capilla ocupa un lugar especial en la vida de la colonia. Aquí llegan familias y vecinos para agradecer, pedir por sus seres queridos, compartir su fe o simplemente encontrar unos minutos de tranquilidad.
Su tamaño le da un encanto particular. No necesita ser un templo monumental para transmitir calidez. Al entrar, se percibe un ambiente sencillo, cuidado y acogedor, de esos espacios donde uno puede sentirse cerca de los demás y vivir la celebración con mayor intimidad.
Contar con un lugar dedicado a la fe dentro de Bugambilias es también una forma de conservar un lado sensible en comunidad, así como nuestras tradiciones y celebrar aquello que nos identifica.

Un espacio para todos
La capilla cuenta además con acceso para personas en silla de ruedas y se encuentra en una zona de fácil llegada, incluso mediante transporte público. La Capilla Nuestra Señora de Guadalupe es uno de esos lugares que se ganan un sitio en el corazón.
Pequeña en tamaño, pero grande en significado, forma parte de la historia cotidiana de Bugambilias y de las familias que, domingo a domingo, mantienen encendida la fe y el cariño por este rincón tan nuestro.
Y es que al final, espacios como la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe nos recuerdan que el valor de un lugar no está en su tamaño, sino en lo que significa para quienes lo visitan.
Entre oraciones, agradecimientos y familias que se reúnen, estos rincones mantienen viva la fe y se convierten en parte de aquello que hace de Bugambilias un lugar especial para vivir.






