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Culiacán, Sinaloa.- Con una historia que comenzó entre los paisajes de una pequeña comunidad sinaloense y llegó hasta los escenarios deportivos más importantes del mundo, María del Rosario Espinoza compartió un mensaje de perseverancia, disciplina y confianza en uno mismo durante su conferencia en el foro Suma+ Inspira 2026, celebrado en Culiacán.
En el tercer y último día de actividades del encuentro, realizado el viernes 30 de octubre en el Auditorio del Modular Inés Arredondo, la deportista sinaloense recordó los momentos que marcaron su trayectoria, desde sus primeros acercamientos al taekwondo hasta alcanzar la gloria olímpica.
Todo ello para transmitir a los jóvenes asistentes que las circunstancias de vida no tienen por qué convertirse en un impedimento para perseguir aquello que verdaderamente se ama.
Durante su participación, habló sobre la importancia de dar lo mejor de uno mismo, incluso en los días difíciles, y de comprender que cada objetivo requiere esfuerzo, sacrificio y constancia:
"El dar 100% el 100% de las veces. Siempre que ustedes tengan esta oportunidad de conseguir su sueño, de perseguirlo, de lucharlo, háganlo. [...] Igual y muchas veces este día estoy en mi 80%, no me siento motivado, no me siento bien, pero ese 80 va a ser su 100", expresó.

Una infancia en La Brecha que sembró sus primeros sueños
María del Rosario nació en Guasave, Sinaloa, y creció durante sus primeros 14 años en La Brecha, una comunidad pesquera y agrícola donde disfrutó de una infancia rodeada de naturaleza, juegos y actividades al aire libre.
Fue a los cinco años cuando conoció el taekwondo gracias al profesor Rubén Contreras, quien comenzó a impartir clases a niñas y niños de la localidad en una antigua casa ejidal.
Aquel espacio, con condiciones sencillas, se convirtió en el lugar donde descubrió una disciplina que terminaría transformando su vida. Cuando su primer entrenador se marchó a estudiar a Culiacán, ella decidió continuar practicando.
Entre los nueve y diez años comenzó a trasladarse por su cuenta a Guasave para asistir a sus entrenamientos, recorriendo aproximadamente 35 kilómetros en camión.
Para conseguir el dinero de sus pasajes y clases, también encontró la manera de contribuir desde casa. Salía en bicicleta a vender pescado que llevaba su papá, además de nopales y guayabas que recolectaba.
"A pesar de las circunstancias de que uno vive o uno se desarrolla, no es un pretexto o un impedimento para no seguir haciendo lo que más le gusta a uno y lo que más ama uno", compartió al recordar aquella etapa.
Al observar su determinación, sus padres, Marcelino y Felicita, decidieron mudarse a Guasave para facilitar que continuara con su preparación deportiva.

De los primeros entrenamientos al podio olímpico
Su camino hacia el alto rendimiento tampoco estuvo libre de dificultades. Después de destacar en competencias nacionales, consiguió un lugar en la selección juvenil, donde descubrió las exigencias de entrenar varias veces al día y mantenerse lejos de su familia.
Recordó que hubo noches de lágrimas, cansancio físico y momentos en los que extrañaba su hogar. Sin embargo, aprendió a mantenerse firme en sus objetivos, incluso cuando todavía no sabía con claridad hasta dónde podría llegar.
En 2007 fue así que conquistó el Campeonato Mundial de Taekwondo en Beijing, China, y un año después alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Posteriormente, sumó una medalla de bronce en Londres 2012 y una de plata en Río 2016, convirtiéndose en la primera deportista mexicana en conseguir tres medallas olímpicas en tres ediciones consecutivas.
Al recordar la preparación mental que tuvo antes de aquella primera final olímpica, explicó que hablaba consigo misma y con su uniforme para fortalecer su confianza:
"Tú mañana vas a ser el más rápido. Tú mañana vas a ser el más fuerte. Tú mañana vas a tirar muchas patadas. Tú vas a ser el más inteligente. Tú vas a ser campeón olímpico", recordó sobre las palabras que se repetía la noche previa a competir.
Para María del Rosario, la fortaleza mental fue tan importante como la preparación física, pues aprender a confiar en sus capacidades le permitió enfrentar competencias decisivas.

Una nueva etapa para seguir inspirando
Durante la conferencia también reflexionó sobre la importancia de no rendirse ante los tropiezos y entender que las dificultades pueden convertirse en oportunidades para crecer.
"Si una vez no lo has logrado, tienes muchas oportunidades más de buscarlo segunda, tercera, cuarta de las veces que lo tengas que buscar, pero jamás se den por vencidos", expresó.
Al mirar hacia atrás, María del Rosario reconoce que cada etapa, desde aquellos primeros entrenamientos en La Brecha hasta los podios olímpicos y su nueva faceta como entrenadora, le ha dejado algo valioso.
"Cuando llegas a un objetivo, a un sueño... lo conseguiste, lo lograste, aprendiste, pero después de lograrlo van más sueños. Si ya lo cumpliste, entonces vas por uno más grande", señaló.
Hoy, desde su experiencia, busca compartir con otras generaciones lo que el deporte le enseñó: que los comienzos no determinan el destino y que siempre hay motivos para seguir adelante. Su historia recuerda que detrás de cada logro hay personas que creen, caminos que cuestan y muchas pequeñas decisiones de no rendirse.
Porque, como transmitió durante su encuentro en Culiacán, nunca se trata solamente de llegar a una meta, sino de disfrutar lo aprendido, agradecer a quienes acompañan el camino y encontrar nuevas razones para seguir creciendo:
"Siempre que se termina un sueño, hay que ir por el siguiente, por uno más grande", añadió al terminar su conferencia y explicar como su nuevo sueño ha sido acompañar a los paratletas de su disciplina.

Principales medallas y premios de María del Rosario
- Juegos Olímpicos Londres 2012: Medalla de bronce.
- Juegos Olímpicos Beijing 2008: Medalla de oro.
- Juegos Olímpicos Río 2016: Medalla de plata.
- Campeonato Mundial Beijing 2007: Medalla de oro.
- Campeonato Mundial Muju 2017: Medalla de bronce.
- Campeonato Mundial Mánchester 2019: Medalla de plata.
- Juegos Panamericanos Río 2007: Medalla de oro.
- Juegos Panamericanos Toronto 2015: Medalla de plata.
- Juegos Centroamericanos y del Caribe Cartagena 2006: Medalla de bronce.
- Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010: Medalla de oro.
- Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014: Medalla de oro.
- Campeonatos Panamericanos: Dos medallas de oro (2010 y 2016) y tres de plata (2014, 2018 y 2021).
- Premio Nacional del Deporte: Reconocida en 2007, 2008, 2016, 2021 y 2026.













