Este es el Pueblo Mágico de Tamaulipas donde se preparan las milanesas más famosas del país
En Tamaulipas, este destino cercano a Monterrey sorprende con una gastronomía única, historia viva y paisajes naturales ideales para visitar en febrero; conoce qué hacer, qué ver y los platillos que puedes probar


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Para quienes viven en Monterrey y el noreste del país, encontrar un destino cercano que combine buena comida, historia y descanso es un lujo cada vez más valorado. En febrero de 2026, una opción destaca por encima del resto gracias a su identidad única y su cocina memorable.
Se trata de Mier, Tamaulipas, un Pueblo Mágico que ha pasado de ser un punto clave en la historia nacional a convertirse en un referente gastronómico regional. Su fama crece gracias a un platillo que aquí se eleva a tradición: la milanesa, considerada por muchos como una de las mejores del país.
Mier, pueblo que enamora por su historia y esencia tradicional
Ubicado al norte de Tamaulipas, Mier es el pueblo fronterizo más antiguo de México y uno de los más cargados de simbolismo histórico. Sus calles de cantera, tranquilas y bien conservadas, invitan a recorrerlo sin prisas durante los fines de semana, especialmente en febrero, cuando el clima es ideal.
Uno de los puntos más impactantes es la Casa de los Frijoles, escenario de un episodio decisivo durante la guerra contra Estados Unidos. Ahí nació la llamada Leyenda de los Frijoles Pintos, donde la suerte definía la vida o la muerte de prisioneros extranjeros.

El recorrido histórico se complementa con joyas arquitectónicas como:
- La Iglesia de la Purísima Concepción.
- La Casa de las Columnas.
- La Capilla de San Juan Bautista.
Construcciones que mantienen viva la memoria del lugar.


Las milanesas que hicieron famoso a Mier y otros platillos
Aunque el norte del país es conocido por la carne asada, en Mier la milanesa ocupa un lugar especial. Este platillo forma parte esencial de los menús del centro histórico, por lo que en este Pueblo Mágico podrás probar su versión más tradicional y abundante.
La oferta culinaria va mucho más allá. El visitante puede encontrar desde bistec entreverado con tocino hasta recetas menos comunes como codornices asadas y cabrito en salsa. Para iniciar el día, el caldillo fiscaleño (preparado con carne seca y machacado con huevo) es uno de los favoritos locales.
La comida callejera también tiene protagonismo, con tamales rellenos de puerco o acelgas con queso, acompañados de atole de arroz con pasas o de pinole. En el apartado dulce destacan propuestas únicas como el dulce de frijol norteño, además de empanadas de calabaza y cajeta, pan de elote y polvorones.

Actividades para completar la experiencia en febrero
Después de una comida generosa, Mier ofrece opciones para disfrutar al aire libre. Su cercanía con los ríos Bravo, Álamo y San Juan permite realizar caminatas, senderismo y recorridos en bicicleta de montaña.
El turismo de pesca es otro de sus atractivos, especialmente en las presas Marte R. Gómez y Las Blancas. Un punto especial es la Presa Falcón, donde, al bajar el nivel del agua, emergen las ruinas de la antigua ciudad de Revilla, un espectáculo poco común en México.
Antes de partir, la Plaza de Armas es parada obligada para adquirir artesanías de barro, textiles bordados con chaquira y conocer la tradición de los vestidos de novia artesanales que han dado fama al pueblo.
Mier demuestra que no hace falta viajar lejos para vivir una experiencia completa. En febrero de 2026, este Pueblo Mágico cercano a Monterrey ofrece historia viva, naturaleza y una cocina que conquista paladares, confirmando que las mejores milanesas del país también se encuentran en los rincones menos esperados.











