El rancho de Julián Figueroa: un santuario de lujo dedicado a la memoria de Joan Sebastian
Fruto de su exitosa carrera musical, Joan Sebastian construyó un lujoso rancho pensado para convertirse en el hogar de su hijo Julián Figueroa, un espacio que tuvo un gran valor sentimental para el joven cantante


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Hablar de Joan Sebastian es recordar a una de las figuras más queridas de la música mexicana. El llamado “Poeta del Pueblo” no solo dejó un legado imborrable en los escenarios, sino también una serie de espacios que reflejaban su personalidad, su gusto por el detalle y su visión romántica de la vida.
Uno de los más emblemáticos es el Rancho Las Palmas, ubicado en Cuernavaca, Morelos. Aunque no fue la propiedad más grande del cantante, sí se convirtió en uno de los lugares más simbólicos dentro de su historia familiar, concebido especialmente para su hijo Julián Figueroa.
La "pequeña fortaleza de la soledad" de Joan Sebastian
El propio Joan Sebastian llamaba a este rancho su “pequeña fortaleza de la soledad”, un sitio pensado para la calma, la inspiración y el encuentro con lo esencial. Julián fue quien heredó el inmueble y lo transformó en una especie de santuario dedicado a su padre.
Desde el primer vistazo, el Rancho Las Palmas destaca por su estética elegante y su aire campirano. Uno de los puntos más llamativos es su capilla, coronada por grandes cúpulas que dominan la vista y le otorgan un carácter casi monumental.

No se trata de un simple detalle arquitectónico: fue en este espacio donde se celebraron momentos familiares importantes, como la primera comunión de Julián, donde el padrino fue nada menos que Marco Antonio Solís, otra figura legendaria de la música y gran amigo de la familia.
En el interior, cada rincón parece contar una historia. La estancia principal, donde conviven la sala y el comedor, combina amplitud y personalidad. Una mesa de gran tamaño roba miradas por su base tallada con figuras de caballos, animales profundamente ligados a la identidad de Joan Sebastian.
Sobre la chimenea, un retrato del cantante refuerza la sensación de estar en un espacio cargado de memoria. Julián Figueroa llegó a describir el rancho como un homenaje permanente a su padre, un sitio donde su presencia seguía viva de manera simbólica.

El exterior no se queda atrás. Amplias áreas verdes con palmeras rodean una piscina que invita al descanso, mientras que una pequeña estancia techada con sillones se convirtió en uno de los lugares favoritos de Julián para tocar guitarra, reflexionar y encontrar inspiración.
Las figuras de caballos, distribuidas en distintos puntos del rancho, mantienen el hilo de la estética y el legado emocional del lugar. También resalta un espacio destinado a la monta, ,muestra de la pasión ecuestre que marcó la vida del “Poeta del Pueblo”.
Además, el rancho alberga uno de los espacios más especiales para los admiradores del cantante: el aposento de Joan Sebastian. Allí se resguardan trajes utilizados en sus shows de jaripeo mexicano, piezas que evocan una época dorada de su carrera.

¿El rancho de Julián Figueroa fue vendido?
Sin embargo, la historia reciente del Rancho Las Palmas no ha estado exenta de controversia. En distintos momentos surgieron versiones sobre su posible venta, lo que generó debate entre seguidores que veían el lugar como parte del patrimonio emocional del artista.
Tras el fallecimiento de Julián Figueroa en 2023, la propiedad volvió a colocarse en el centro de la conversación pública. Se han mencionado disputas y procesos relacionados con el inmueble, alimentando aún más el interés alrededor de este espacio.
Más allá de la polémica, el Rancho Las Palmas permanece como un símbolo del éxito y la trayectoria de Joan Sebastian. Un lugar que, más que una residencia de lujo, representa una historia de familia, música y memoria que continúa despertando curiosidad entre los fans del inolvidable cantante.









