Estos jamones no son lo que dicen; Profeco revela las marcas con irregularidades
La Profeco alertó sobre productos que se hacen pasar por jamón sin serlo, así como sobre otros que presentan información engañosa en sus etiquetas con ingredientes diferentes o con cantidades que no coinciden. Conoce la lista completa y cómo protegerse de estas irregularidades


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La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) analizó la calidad de 40 productos comerciales entre jamones y embutidos, encontrando que varios no cumplen con lo que indican sus etiquetas, puesto que tienen exceso de sodio y nitritos, menos proteína de la declarada, más grasa de la prometida, y en ciertos casos, ni siquiera clasifican como jamones.
El estudio publicado en la Revista del Consumidor explica que, aunque todos los productos cumplen con las normas sanitarias, Profeco detectó irregularidades en el etiquetado. Además, demostró la existencia de una categoría de productos que se camuflan visualmente como jamón pero que no están regulados por la Norma Oficial Mexicana NOM-158-SCFI-2003.
Estos productos aparecen en los refrigeradores de supermercados justo al lado del jamón real, con empaques casi idénticos, bajo nombres como "embutido" o "producto cárnico cocido", sin que el consumidor promedio note la diferencia. Esto pone en entredicho la calidad, veracidad y hasta la legalidad de varias marcas populares.

Profeco: los jamones con irregularidades
El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor identificó dos grupos con problemas. Los primeros corresponden a los jamones que sí cumplen con la norma, pero que presentan fallas en su etiquetado o composición. El segundo es más preocupante, ya que incluye productos que directamente no son jamón pero intentan venderse como tal.
Entre los jamones con irregularidades detectadas, estos fueron:
Exceso de nitritos (aditivo común):
- El Mexicano: Jamón campirano de pavo
Proteína menor a la declarada:
- Bafar Virginia: Jamón de pavo
- Fud: Jamón de pierna horneado
Grasa menor a la declarada:
- Bafar: Jamón americano
- Bafar: Jamón lunch
Sodio menor al declarado:
- Chimex: Jamón Ibero Barcelona
- Nutri Deli: Jamón de pierna horneado
- Zwan Premium: Jamón de cerdo y pavo
Producto con más proteína y menos sodio de lo declarado:
- Benji: Imitación jamón 100% vegano

Profeco determinó que las inconsistencias en el etiquetado constituyen una práctica que engaña al consumidor y le impide tomar decisiones informadas, especialmente si se busca controlar su ingesta de sodio o nitritos por razones de salud. Asimismo, varias marcas comercializan productos que, aunque parecen jamón, no lo son realmente. Estos fueron:
Contenido neto inferior al declarado:
- Aurrerá: Cocido de cerdo y pavo
No cumple con el contenido permitido de nitritos:
- Galy: Galicia Virginia
Declaran más proteína de la que contienen:
- Tres Castillos: Embutido cárnico cocido
- Galicia: Virginia
- Kir Clásico: Embutido
Declaran menos grasa de la que contienen:
- BAFAR CLÁSICO: Embutido cárnico
- Duby Cocido: Embutido
- Galy: Galicia Virginia
Estos productos, al no cumplir con la normativa, intentan hacerse pasar por jamón, engañando a quienes los compran, pudiendo incluir parte de pollo, pavo o cerdo, elaborarse con pastas cárnicas, contener niveles elevados de soya y distintos porcentajes de fécula, algo que reduce considerablemente su valor nutricional.

Las recomendaciones de Profeco al comprar jamón
Ante este panorama, Profeco emitió una serie de recomendaciones concretas para los consumidores:
- Leer antes de comprar: Antes de adquirir cualquier producto, es vital leer con atención la etiqueta para saber exactamente qué estás llevando.
- Revisa los ingredientes y la tabla nutricional: Presta atención a los niveles de sodio, grasa y proteína.
- Desconfía del empaque engañosos: Algunos productos usan imágenes, colores y tipografías casi idénticas a las de marcas reconocidas.
- Consume con moderación: Independientemente de la marca, su consumo frecuente y en grandes cantidades puede representar un riesgo para la salud.










