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Antonio Badú fue uno de los grandes galanes y cantantes de la Época de Oro del Cine Mexicano. Su historia comenzó lejos de los reflectores: antes de convertirse en una estrella, trabajó como panadero y dependiente de una tienda.
Su nombre real era Antonio Namnum Nahes y nació el 13 de agosto de 1914 en Real del Monte, Hidalgo, en el seno de una familia de origen libanés.
Con una potente voz y una personalidad que conquistó al público, Badú llegó a la radio, posteriormente al cine y terminó compartiendo pantalla con algunas de las figuras más importantes de la cinematografía mexicana.
Uno de los capítulos más interesantes de su trayectoria fue su relación con Pedro Infante, a quien incluso se le reconoce como uno de los artistas que impulsaron su participación en La feria de las flores.

¿Quién fue Antonio Badú y cuál era su verdadero nombre?
Antonio Badú nació como Antonio Namnum Nahes, hijo de Santiago Namnum y Virginia Nahes, inmigrantes libaneses establecidos en México.
Su infancia y juventud estuvieron lejos de la vida artística. Antes de probar suerte como cantante y actor, trabajó como panadero y dependiente de una tienda.
Posteriormente se trasladó a la Ciudad de México y se estableció en una vecindad del barrio de La Merced, donde tuvo como vecinos a personajes que también llegarían a ser conocidos en México, entre ellos Mauricio Garcés y Jacobo Zabludovsky.
Fue en esa etapa cuando comenzó a acercarse al mundo artístico.
¿Por qué le decían a Antonio Badú “El Emir de la Canción”?
La carrera musical de Antonio Badú comenzó en la radio, particularmente en la XEW, una de las estaciones más importantes para los artistas mexicanos de aquella época.
Su voz llamó rápidamente la atención y fue bautizado como “El Emir de la Canción”, sobrenombre con el que sería identificado durante buena parte de su trayectoria.
Una de las versiones sobre el origen del nombre artístico señala que su madre lo llamaba “badué”, una palabra relacionada con beduino en árabe. Con el tiempo, aquel sobrenombre familiar terminó convertido en el nombre con el que México conocería al artista.

¿Cómo llegó Antonio Badú al cine mexicano?
El paso de la radio al cine llegó en 1938, cuando Antonio Badú debutó como actor en la película Padre mercader.
Su carrera comenzó a crecer en un momento en que el cine mexicano vivía una de sus etapas de mayor expansión.
Badú aprovechó su talento como cantante y actor para convertirse en uno de los rostros habituales de las producciones de la época.
A lo largo de su trayectoria participó en más de 60 películas, compartiendo créditos con algunas de las estrellas más importantes del cine nacional.
Antonio Badú y Pedro Infante: la amistad que impulsó al “Ídolo de México”
Uno de los episodios más importantes de la carrera de Antonio Badú estuvo relacionado con Pedro Infante.
Ambos participaron en La feria de las flores, película estrenada en 1943 y considerada una producción importante dentro de la filmografía de Pedro Infante.
Badú tuvo un papel relevante para que Pedro Infante formara parte de aquella producción, por lo que se le reconoce como uno de los artistas que ayudaron a impulsar la carrera cinematográfica del llamado “Ídolo de México”.
La relación entre ambos artistas convirtió a Badú en una figura importante dentro de la historia de Pedro Infante y de la Época de Oro del cine mexicano.

Las películas más recordadas de Antonio Badú
La filmografía de Antonio Badú incluye numerosas producciones realizadas durante las décadas de mayor esplendor del cine mexicano.
Entre sus películas más recordadas se encuentran:
- La feria de las flores (1943)
- ¡Ay Jalisco... no te rajes!
- La mujer sin alma
- Me he de comer esa tuna (1945)
- Cantaclaro (1946)
- El gavilán pollero
- Póker de ases
- Bromas, S.A. (1967)
- El día de la boda (1968)
- Las fieras (1969)
- El matrimonio es como el demonio (1969)
Sus últimos trabajos cinematográficos se concentraron principalmente en la década de los sesenta.
Antonio Badú fue nominado dos veces al Premio Ariel
El talento de Antonio Badú también fue reconocido por la principal distinción de la industria cinematográfica mexicana.
El actor recibió dos nominaciones al Premio Ariel.
La primera fue por su trabajo en Me he de comer esa tuna, en la categoría de Mejor Coactuación Masculina.
Posteriormente recibió otra nominación, esta vez como Mejor Actor, por su actuación en Cantaclaro.
Estas nominaciones consolidaron su reconocimiento como algo más que un cantante que había llegado al cine: Badú también había conseguido destacar por sus capacidades como intérprete.

Antonio Badú también triunfó como cantante
Aunque su carrera cinematográfica fue extensa, la música siempre estuvo presente en la trayectoria de Antonio Badú.
Su voz le permitió convertirse en una de las figuras musicales reconocidas de su generación y grabó canciones que permanecieron en el gusto del público durante décadas.
Su paso por la radio fue fundamental para construir la popularidad que posteriormente trasladó al cine.
De esta manera, Badú logró desarrollar una carrera en dos de las grandes plataformas del entretenimiento mexicano de aquella época: la música y el cine.
Antonio Badú y Esther Fernández tuvieron un matrimonio poco convencional
En su vida personal, Antonio Badú estuvo casado con la actriz Esther Fernández, otra de las figuras reconocidas de la cinematografía mexicana.
Su matrimonio llamó la atención por una particularidad: de acuerdo con los relatos sobre su vida, la pareja nunca llegó a vivir en la misma casa.
La relación entre ambos forma parte de las historias poco conocidas de las grandes figuras de la Época de Oro.
Antonio Badú escribió su autobiografía antes de morir
En los últimos años de su vida, Antonio Badú decidió contar su propia historia.
En 1993 publicó Sortilegio de vivir: La vida de Antonio Badú en conversaciones con Jorge Mejía Prieto, una autobiografía en la que repasó diferentes etapas de su trayectoria personal y artística.
El libro apareció pocos meses antes de su muerte y se convirtió en uno de los testimonios sobre la vida del actor y cantante.

¿Cuándo y de qué murió Antonio Badú?
Antonio Badú murió el 29 de junio de 1993 en la Ciudad de México.
Tenía 78 años, de acuerdo con diversas referencias biográficas, aunque algunas fuentes han manejado una edad distinta.
Su fallecimiento estuvo relacionado con problemas respiratorios y un adenocarcinoma pulmonar. También se reportó una tromboembolia pulmonar entre las complicaciones que afectaron su estado de salud.
Sus restos fueron sepultados en el Panteón Francés de San Joaquín, en la Ciudad de México.

El legado de Antonio Badú en el cine mexicano
Antonio Badú construyó una trayectoria que comenzó en una tienda y una panadería y terminó llevándolo a los escenarios de la XEW y a más de medio centenar de películas.
Fue cantante, actor, galán y una figura cercana a grandes nombres de la Época de Oro del Cine Mexicano.
Pero quizá uno de los aspectos más interesantes de su historia es su vínculo con Pedro Infante. Badú no solo compartió pantalla con el Ídolo de México, sino que también tuvo un papel en una etapa importante de su llegada al cine.
A más de tres décadas de su muerte, Antonio Badú permanece como uno de los artistas que ayudaron a construir la época dorada de la música y el cine mexicano.












