¿Quieres resumir esta nota?
La recuperación de Sinaloa requiere atender al mismo tiempo la seguridad de las familias y las condiciones que permitan mantener abiertas las empresas y preservar los empleos. Bajo esta perspectiva, el Consejo Sinaloense de Empresarios (CSE) planteó al diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar llevar a la presidenta Claudia Sheinbaum la situación que enfrenta el estado.
El planteamiento surgió de una reunión privada de diálogo realizada el 5 de agosto, en la que empresarios sinaloenses expusieron las consecuencias sociales y económicas que ha dejado la crisis de seguridad y solicitaron una respuesta federal acorde con la magnitud del problema.
Incluso manifestaron interés en sostener un diálogo directo con ella, para exponer la situación del estado y presentar propuestas de solución.

Seguridad y economía, dos retos que requieren atención conjunta
El CSE, presidido por Luis Osuna Vidaurri, reconoce que algunos delitos disminuyeron durante el primer semestre de 2026 respecto a los niveles extraordinariamente altos registrados en 2025.
Sin embargo, señala que Sinaloa todavía se encuentra lejos de las condiciones previas a la crisis y que cinco indicadores permanecieron por encima de los registros del mismo periodo de 2024.
Para los empresarios, el impacto va más allá de las cifras delictivas.
Familias afectadas, negocios cerrados, pérdida de empleos, desplazamiento, extorsiones, robos y una menor confianza en las instituciones forman parte de las consecuencias que identifican en comunidades sinaloenses.
El deterioro también se refleja en el mercado laboral. Entre junio de 2024 y junio de 2026, los registros patronales ante el IMSS disminuyeron en 4 mil 812, equivalente a 11.2 por ciento, mientras que se perdieron 17 mil 871 empleos formales.
En ese mismo periodo, el INEGI registró 59 mil 714 personas ocupadas menos en Sinaloa.
Una propuesta para sostener a las empresas
Ante este escenario, el Consejo propuso impulsar una Declaratoria de Emergencia Económica para Sinaloa, concebida como un paquete de medidas extraordinarias para ayudar a las empresas a mantenerse activas, proteger las fuentes de empleo y contener un mayor deterioro económico.
La propuesta contempla apoyos, créditos, facilidades fiscales y esquemas especiales de pago, con especial atención a personas físicas y micro, pequeñas y medianas empresas que enfrentan mayores dificultades.
Las principales peticiones del CSE
Entre las acciones que el organismo empresarial plantea impulsar se encuentran:
- Reconocer la gravedad de la crisis de seguridad, económica e institucional que enfrenta Sinaloa.
- Mejorar los resultados en seguridad, procuración de justicia y combate a la impunidad, con el objetivo de recuperar la tranquilidad.
- Convertir el despliegue de fuerzas federales en resultados verificables, mediante mayor investigación y procesamiento de responsables de la violencia, además de los patrullajes.
- Implementar una Declaratoria de Emergencia Económica, con apoyos, créditos, descuentos, facilidades y ampliación de plazos.
- Aplicar medidas extraordinarias del SAT, CFE e IMSS para respaldar a las micro, pequeñas y medianas empresas.
- Proteger empresas y fuentes de empleo frente al deterioro económico.
- Llevar estas propuestas a Claudia Sheinbaum y establecer un diálogo directo con la presidenta.
El diálogo como ruta para recuperar Sinaloa
Más allá de las demandas, el CSE plantea mantener abiertos los canales de comunicación con las autoridades y con distintos sectores de la sociedad.
El organismo considera que dialogar con actores políticos con capacidad de interlocución puede contribuir a construir soluciones, independientemente de su filiación partidista.
La propuesta empresarial coloca así sobre la mesa una ruta que combina seguridad, justicia y recuperación económica. Su apuesta es que las medidas extraordinarias permitan proteger el tejido empresarial mientras las instituciones fortalecen las condiciones para recuperar la tranquilidad y la confianza.












