Manejamos el Kia EV3 de Nuevo León a Texas y esto pasó con la batería
Kia armó una ruta de Pesquería, Nuevo León, a San Antonio, Texas, para demostrar que los 605 kilómetros de autonomía del EV3 no son una promesa de folleto.
21 de agosto del 2026
Actualizado: 21 de agosto del 2026
Un eléctrico accesible que ya se puede comprar como auto único, sin guardar un vehículo de gasolina en la cochera para las vacaciones.
Escuchar el artículo00:00
Nota narrada por TBN
00:00
Velocidad
¿Quieres resumir
esta nota?
La salida ocurrió en Pesquería, Nuevo León, a bordo de un Kia EV3 SXL 2027, el tope de gama que cuesta $767,700 y monta la batería extendida de 81 kWh. Es la versión que promete 600 kilómetros, así que era la indicada para una ruta de este tamaño.
El punto de partida importa por una razón: el arranque fue en la propia planta donde se arma el auto. El "E-Ve Tres" que inició el viaje nació donde comenzó la ruta.
La instrucción del equipo de Kia fue clara y poco común en este tipo de manejos. Nadie pidió apagar el aire acondicionado ni conducir con delicadeza para estirar la batería. La consigna fue usar el auto como lo usaría un cliente cualquiera, con maletas atrás, clima encendido y el pie derecho sin restricciones.
Los primeros kilómetros hacia Nuevo Laredo sirvieron para descubrir lo primero. El silencio no es novedad en un eléctrico, aunque aquí ocurre algo distinto: a altas velocidades el viento y el rodamiento quedan expuestos, y muchos autos accesibles se delatan justo ahí. El Kia EV3 aísla bastante mejor de lo que cobra.
La parrilla desapareció porque ya no hay motor que enfriar. Kia rebautizó ese frente como Tiger Face, la evolución de la nariz que identificó a la marca durante más de una década.
Kia EV3: los asientos delgados que terminaron siendo el mejor truco
Los respaldos delanteros son notoriamente delgados. Ese diseño suele anunciar problemas de espalda a la tercera hora de camino, así que la sospecha estaba justificada.
Funcionó al revés. Los asientos sostienen bien la zona lumbar y mantienen al cuerpo en su lugar durante todo el tramo carretero. Ese grosor recortado no fue un ahorro, fue una decisión de espacio, porque cada centímetro que el respaldo no ocupa se lo regala a quien viaja atrás.
De igual manera, las vibraciones se mantienen a raya. La batería instalada en el piso baja el centro de gravedad y el auto se planta en curva de una forma que un SUV de gasolina de este tamaño rara vez consigue. En los tramos de viento cruzado antes de la frontera, la carrocería no se movió de su carril.
Mide 4.30 metros con 2.68 entre ejes. La plataforma E-GMP coloca la batería en el piso y empuja las ruedas a las esquinas, lo que permite ofrecer un interior de segmento C en una carrocería de segmento B.
La segunda fila, el lugar que casi nadie prueba
Aquí es donde la mayoría de las reseñas se quedan cortas, porque casi nadie viaja atrás. En esta ruta sí ocurrió, y el resultado explica por qué la marca insiste tanto con el tema del espacio.
Un adulto viaja con las piernas cómodas, sin la rodilla clavada en el respaldo delantero. El respaldo trasero se reclina, la altura al techo alcanza sin problema y la cajuela de 460 litros tragó tres maletas y cuatro mochilas sin obligar a nadie a abrazar un backpack. Es un auto de 4.30 metros con habitabilidad de uno bastante más grande, y eso solo es posible por la plataforma E-GMP.
La planta de Pesquería pasó del premio Bronze en 2025 al Gold Quality Award de J.D. Power, que la coloca como la de mejor calidad del continente. Ahí se arma el EV3 junto al K3 y el K4.
Paletas, i-Pedal y modos de manejo: el volante manda
La parte entretenida del viaje llegó con las paletas detrás del volante. Ahí no hay cambios de marcha, hay tres niveles de frenado regenerativo que se suben y se bajan con el dedo.
En la autopista conviene el nivel más suave, porque el auto rueda libre y aprovecha la inercia. Al entrar a Laredo, subir al nivel tres cambia la experiencia por completo: el vehículo desacelera solo con levantar el pie y el pedal de freno queda casi de adorno.
Sostener unos segundos la paleta izquierda activa el i-Pedal de nueva generación. Con esa función el auto se detiene por completo sin tocar el freno, algo que en tráfico urbano se agradece más de lo que suena. Los modos de manejo acompañan con cuatro perfiles, Eco, Normal, Sport y Snow, que se cambian desde el volante sin quitar la vista del camino.
De hecho, el acelerador responde de inmediato cuando se le pide. Los 201 caballos entregan su fuerza sin la pausa de una transmisión, así que rebasar un tráiler en la carretera se resuelve en un movimiento y sin planeación previa.
El desarrollo tomó año y medio y sumó 95 mil horas de trabajo entre ingenieros coreanos y mexicanos. Más de 200 personas participaron en el proyecto.
La parada en el cargador Tesla que no hacía falta
Este fue el momento revelador del viaje. La ruta completa hacia San Antonio consumió casi toda la carga y no exigió una sola parada obligatoria. La única detención en un cargador ocurrió por curiosidad periodística, para comprobar que el puerto NACS realmente abre la red de Tesla.
Ese conector cambia la conversación entera. La ansiedad de autonomía nunca fue culpa del auto, fue culpa de la red de estaciones, y con este estándar el mapa disponible se multiplica. Enchufar dejó de ser un problema del vehículo.
Existe otro respaldo que merece mención aparte. Si alguien calcula mal y se queda tirado, Kia no manda una grúa: manda un EV6 modificado que transfiere hasta 100 kilómetros de autonomía en 10 minutos, sin costo. Funciona con puertos NACS y CCS2 y ya opera en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Kia presume liderazgo de su categoría en espacio para las piernas de la segunda fila. La medida para la cabeza también permite que un adulto viaje sin encogerse.
Kia EV3: lo que incomodó durante el camino
Ningún viaje sale perfecto y conviene decir en voz alta lo que estorbó.
La ausencia de llanta de refacción es la falla seria, porque un auto pensado para carretera necesita esa red de seguridad. En la ciudad cualquier ponchadura se resuelve; en el tramo entre Sabinas Hidalgo y la frontera, la historia cambia.
Dicho esto, el resto del interior juega a favor. Los controles de clima y volumen siguen siendo botones físicos, la pantalla panorámica de casi 30 pulgadas no obliga a navegar menús para tareas básicas, y los materiales quedan por encima de lo que ofrece el segmento. No es lujo, aunque sí es un acabado que sorprende al precio.
Llegar a San Antonio y sacar la cuenta
La cifra de 600 kilómetros dejó de ser una promesa de folleto al terminar el recorrido. El Kia EV3 llegó con batería suficiente para moverse por la ciudad esa misma tarde-noche.
El cálculo económico cierra el argumento. Con un costo de operación de 30 centavos por kilómetro, ese viaje salió en alrededor de 145 pesos de electricidad. El mismo trayecto en un auto de gasolina equivalente ronda los 700 pesos.
460 litros de capacidad, 44% más que su competidor directo. La ausencia notable está debajo del piso: no hay llanta de refacción.
El veredicto después de cinco horas al volante
Lo que quedó claro en esa ruta no fue la autonomía, fue algo más difícil de medir. El Kia EV3 es cómodo en las dos filas, silencioso, rápido cuando se le exige y suficientemente eficiente para el día a día.
Ese es el verdadero salto. Un eléctrico accesible que ya se puede comprar como auto único, sin guardar un vehículo de gasolina en la cochera para las vacaciones.
La única tarea pendiente para el dueño es aprenderse dónde están las estaciones de carga, y eso hoy toma menos esfuerzo que aprender a manejar estándar.
La ruta en números
475 km de distancia de referencia entre Monterrey y San Antonio (suma entre 35 y 45 km si arrancas en Pesquería)
5 horas de manejo continuo
1 sola parada de carga, y por curiosidad, no por necesidad
2 países y un cruce fronterizo en Nuevo Laredo–Laredo
$145 pesos aproximados de electricidad para el trayecto completo
$700 pesos aproximados en un gasolina equivalente
3 rutas armó Kia en total: CDMX-Acapulco, Guadalajara-Puerto Vallarta y Monterrey–San Antonio
La validación del sistema de carga incluyó alrededor de 251 tipos de cargadores distintos en México, Estados Unidos, Canadá y Sudamérica. El puerto NACS abre además la red de estaciones Tesla.
El auto en números (EV3 SXL 2027)
605 km de autonomía homologada
81 kWh de batería extendida
201 hp y 209 lb-pie de torque, tracción delantera
4.30 m de largo con 2.68 m entre ejes
460 litros de cajuela, 44% más que su rival directo
30 pulgadas de pantalla repartidas en 12.3" + 5.3" + 12.3"
19 pulgadas de rin y 8 bocinas Harman Kardon
3 niveles de frenado regenerativo, más i-Pedal
4 modos de manejo: Eco, Normal, Sport y Snow
7.4 kW del cargador doméstico incluido, con 20 metros de instalación
100 km de autonomía en 10 minutos con el rescate Kia Conecta