¿Quieres resumir esta nota?
Omar García Harfuch ha construido durante el gobierno de Claudia Sheinbaum un canal de comunicación cada vez más estrecho con agencias de seguridad de Estados Unidos, particularmente con la DEA, basado en intercambio de inteligencia, coordinación operativa y contacto directo entre funcionarios.
La relación se ha desarrollado en un momento especialmente complejo para México y Estados Unidos, marcado por las presiones comerciales de la administración de Donald Trump, las exigencias estadounidenses en materia de seguridad y las acusaciones sobre los vínculos entre organizaciones criminales y estructuras de poder.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana ha defendido que esta cooperación puede profundizarse sin que México renuncie a su soberanía.
¿Cómo es la relación de Omar García Harfuch con la DEA?
Uno de los elementos que distingue la relación actual entre México y la Administración para el Control de Drogas (DEA) es la velocidad con la que, según Harfuch, se intercambia información.
Desde que Terrance Cole asumió como director de la DEA en julio de 2025, ambos funcionarios establecieron un canal de comunicación frecuente.
Durante su participación en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), realizada en Buenos Aires, Harfuch explicó que el intercambio de información se había acelerado y que algunos contactos informales permitían a las autoridades mexicanas actuar con mayor rapidez.
El secretario incluso reconoció que, en determinadas ocasiones, la comunicación directa permite evitar procesos burocráticos que pueden retrasar una operación.
Desde el lado estadounidense, Cole también ha hablado de una comunicación frecuente con Harfuch y ha descrito el intercambio entre ambas instituciones como fluido.
En México, el representante de la DEA, René Amarillas, ha sido identificado por Harfuch como una de las piezas que mantienen la coordinación operativa cotidiana.

Harfuch y la cooperación de seguridad entre México y Estados Unidos
La relación de Harfuch con Washington no se limita a la DEA. El secretario también ha mantenido encuentros con funcionarios de otras agencias estadounidenses, entre ellas el FBI, además de contactos relacionados con el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro.
Uno de los encuentros más relevantes ocurrió el 18 de marzo de 2026, cuando Harfuch se reunió en Washington con el director del FBI, Kash Patel, para intercambiar información y establecer objetivos comunes frente al crimen organizado transnacional.
Esta red de contactos forma parte de una estrategia más amplia de cooperación que busca combatir organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
El combate al CJNG y el intercambio de inteligencia
Uno de los principales objetivos de esta cooperación es el combate a las organizaciones criminales transnacionales.
Entre las operaciones de mayor relevancia se encuentra la estrategia contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”.
La coordinación combina información de inteligencia mexicana con herramientas y capacidades tecnológicas disponibles mediante la cooperación internacional. El objetivo ya no se limita únicamente a detener a los principales líderes de una organización criminal.
La estrategia busca afectar las redes que permiten a estos grupos mantener sus operaciones, obtener recursos, mover dinero, adquirir armamento y reorganizarse después de las detenciones de sus integrantes.
El cambio de estrategia de Omar García Harfuch contra el crimen organizado
Uno de los aspectos que ha generado mayor interés en Washington es el cambio de enfoque frente al crimen organizado.
La estrategia impulsada por Harfuch busca evitar que las operaciones de seguridad dependan exclusivamente de la captura de los líderes de las organizaciones criminales.
En su lugar, el enfoque contempla atacar las estructuras operativas, financieras y logísticas que permiten a los grupos delictivos mantener su capacidad de acción.
Esta visión coincide con la importancia que agencias estadounidenses como la DEA y el FBI han dado al combate contra las estructuras transnacionales.
Durante la conferencia internacional en Buenos Aires, Terrance Cole destacó que Harfuch comprende las amenazas que representan las organizaciones criminales transnacionales.
La premisa es que las organizaciones criminales pueden ser debilitadas de manera más profunda cuando las instituciones de diferentes países comparten inteligencia y mantienen una coordinación sostenida.

Cooperación México-Estados Unidos: Harfuch marca límites sobre la soberanía
Aunque la cooperación con Washington se ha intensificado, Harfuch ha insistido en que existen límites que México no está dispuesto a negociar.
El secretario ha planteado cuatro principios para la relación bilateral:
- Responsabilidad compartida.
- Reciprocidad.
- Confianza mutua.
- Respeto pleno a la soberanía nacional.
Uno de los puntos centrales de la posición mexicana es que la cooperación con agencias estadounidenses no implica permitir una presencia operativa unilateral de agentes extranjeros en territorio mexicano.
La coordinación, bajo esta visión, debe realizarse respetando el marco constitucional mexicano.
¿Qué dijo el director de la DEA sobre Omar García Harfuch?
Durante la conferencia internacional celebrada en Buenos Aires, Terrance Cole hizo público su reconocimiento a Harfuch. El director de la DEA lo presentó como un socio de confianza y destacó la colaboración entre ambos países.
Cole también recordó el atentado que Harfuch sufrió en Ciudad de México en 2020, cuando un grupo armado relacionado con el CJNG atacó el convoy en el que viajaba. El funcionario mexicano sobrevivió al ataque pese a recibir impactos de bala. Dos de sus escoltas y una mujer que se encontraba en la zona murieron durante la agresión.
El episodio se convirtió en uno de los momentos más difíciles de la carrera de Harfuch y forma parte del contexto utilizado por funcionarios estadounidenses al referirse a su trayectoria en materia de seguridad.
El atentado contra Harfuch en 2020
El 26 de junio de 2020, Omar García Harfuch fue víctima de un ataque armado en la zona de Lomas de Chapultepec, en Ciudad de México.
El grupo agresor utilizó armas de alto poder y atacó el vehículo blindado en el que viajaba el entonces secretario de Seguridad Ciudadana capitalino. Harfuch resultó herido y posteriormente señaló públicamente al CJNG como responsable del atentado.
El ataque dejó tres personas muertas: dos integrantes de su equipo de seguridad y una mujer que transitaba por la zona.
Años después, ese episodio volvió a aparecer durante el reconocimiento público que Terrance Cole hizo al funcionario mexicano ante representantes de seguridad de más de 100 países.

¿Cuándo comenzaron los encuentros de Harfuch con funcionarios de Estados Unidos?
La actual relación de Harfuch con las agencias estadounidenses comenzó a tomar forma poco después de su llegada a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Uno de los primeros encuentros relevantes ocurrió el 27 de febrero de 2025, cuando integró una delegación mexicana que viajó a Washington.
En aquella reunión participaron funcionarios de alto nivel de Estados Unidos y México, con una agenda centrada en seguridad, tráfico de fentanilo, armas, detenciones y cooperación bilateral. Ese mismo día México realizó la entrega de 29 objetivos al Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Harfuch y el FBI: una relación que también se fortaleció
El acercamiento con el FBI adquirió mayor relevancia el 7 de marzo de 2025, cuando Kash Patel recibió a Harfuch en la sede central de la agencia en Washington.
El encuentro ocurrió después de la entrega de objetivos a Estados Unidos y fue presentado por el FBI como un avance importante en la cooperación bilateral.
Posteriormente, Harfuch regresó a Washington el 31 de marzo de 2025 para continuar las conversaciones con funcionarios estadounidenses.
En ese momento, la relación bilateral también estaba marcada por las tensiones comerciales derivadas de las amenazas arancelarias del gobierno de Donald Trump.
Harfuch y Terrance Cole: reunión por fentanilo y tráfico de armas
El 16 de marzo de 2026, Harfuch se reunió nuevamente en Washington con Terrance Cole.
La agenda incluyó el combate al tráfico de fentanilo y armas, dos de los principales asuntos de la relación de seguridad entre ambos países.
El encuentro mostró que la comunicación entre las instituciones mexicanas y estadounidenses había pasado de reuniones ocasionales a una coordinación más frecuente.
Harfuch y el embajador de Estados Unidos en México
El 8 de agosto de 2026, Harfuch recibió al embajador estadounidense Ronald Johnson para una reunión de trabajo en la que también participaron representantes de Defensa, Guardia Nacional, FGR y otras instituciones mexicanas.
Uno de los asuntos abordados fue la situación de las inspecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos en Michoacán.
La reunión ocurrió después de que dichas inspecciones fueran suspendidas por alertas relacionadas con la seguridad del personal estadounidense en zonas productoras de aguacate.

¿Qué busca México con la cooperación de seguridad con Estados Unidos?
La estrategia planteada por Harfuch busca mantener la cooperación con las agencias estadounidenses sin convertirla en una relación de subordinación.
El enfoque parte de una idea de responsabilidad compartida, particularmente frente a fenómenos como el tráfico de drogas, el tráfico de armas y las finanzas de las organizaciones criminales.
Para México, la cooperación también representa una oportunidad para obtener información que permita anticipar movimientos de grupos delictivos y fortalecer las investigaciones.
Al mismo tiempo, el gobierno mexicano sostiene que las operaciones dentro de su territorio deben permanecer bajo conducción de las autoridades nacionales.
Una relación marcada por la confianza y la tensión bilateral
El acercamiento entre Harfuch y las agencias estadounidenses ocurre mientras México enfrenta una relación compleja con la administración de Donald Trump.
Las presiones comerciales, las exigencias estadounidenses en materia de seguridad y los señalamientos relacionados con organizaciones criminales han añadido tensión a la agenda bilateral.
En ese contexto, el canal construido entre Harfuch y funcionarios como Terrance Cole y Kash Patel representa uno de los principales espacios de cooperación directa entre ambos gobiernos.
La apuesta mexicana consiste en profundizar el intercambio de inteligencia y la coordinación operativa, pero bajo condiciones definidas por México.
Por ahora, el modelo que impulsa Harfuch tiene como pilares el intercambio rápido de información, la coordinación entre agencias, el combate a las estructuras financieras y logísticas del crimen organizado y el respeto a la soberanía nacional.











