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Para Ti

Hay lugares que no necesitan explicar por qué se quieren. Basta con haber nacido ahí, haber crecido entre sus calles, conocer a sus familias o haber visto salir el sol sobre sus campos para entenderlo. Navolato es uno de esos lugares.

Este 27 de agosto de 2026 se cumplieron 44 años de su municipalización, pero la historia de este municipio comenzó mucho antes de aquel decreto que le permitió caminar con nombre propio.

Durante décadas, hombres y mujeres trabajaron para que Navolato dejara de ser una sindicatura de Culiacán y pudiera construir su propio camino.

Desde 1928 comenzaron los esfuerzos por conseguirlo y, después de años de gestiones, lucha y organización ciudadana, el 27 de agosto de 1982 el Congreso de Sinaloa promulgó el decreto que convirtió a Navolato en el municipio número 18 del estado.

No fue solamente un cambio administrativo. Para quienes lo vivieron, significó el reconocimiento de una comunidad que durante años había demostrado que tenía identidad, capacidad productiva y razones para decidir su propio futuro.

Antonio Bonifant Garibaldi, Nello Peperini Dreoni y Jesús Almada Salido son algunos de los nombres que quedaron ligados a aquella lucha. Años después, la historia también reconocería a quienes participaron en la etapa final del proceso y ayudaron a hacer realidad aquel anhelo.

La historia de Navolato y su lucha por la municipalización

Vista aérea del campo navolatense con sus girasoles en Lo de Reyes Navolato, Sinaloa. Foto: Rudy Mendoza.
Vista aérea del campo navolatense con sus girasoles en Lo de Reyes Navolato, Sinaloa. Foto: Rudy Mendoza.

Pero la municipalización fue apenas el comienzo.

Cuarenta y cuatro años después, Navolato sigue demostrando que su mayor fortaleza está en su gente.

Es un municipio que produce alimentos para México y para otros países. Su campo continúa siendo uno de los motores de su economía y sus comunidades agrícolas forman parte de una actividad que se ha tecnificado y especializado con el paso de los años.

En 2025, las actividades primarias representaron 67.4 % de la economía municipal, una muestra de la importancia que conserva el sector productivo.

Pero Navolato no es solamente campo.

Está también en Altata, donde la pesca, la acuacultura, los restaurantes y el turismo forman parte de una economía que se mueve al ritmo del mar. Sus comunidades costeras han encontrado nuevas formas de fortalecer sus actividades productivas, como ocurre con las mujeres que participan en proyectos de cultivo de ostión y emprendimiento acuícola.

Está en La Palma, Villa Juárez, San Pedro, Juan Aldama, Dautillos, Bachimeto, El Bledal y tantas otras comunidades donde todos los días hay personas que trabajan, emprenden, estudian, practican deporte, cuidan sus espacios y construyen oportunidades para sus familias.

Está también en las mujeres que han convertido sus habilidades en pequeños negocios. En 2025, por ejemplo, 40 emprendedoras navolatenses participaron en una feria donde ofrecieron desde alimentos y productos artesanales hasta ropa, accesorios y otros artículos elaborados por ellas mismas.

Y está en los jóvenes que encuentran en el deporte una forma de crecer, representar a sus comunidades y abrirse camino. Navolato ha sido sede de encuentros estatales y nacionales y mantiene una comunidad deportiva que encuentra en las canchas otro espacio para construir convivencia y orgullo.

Impacto en la comunidad tras 44 años de municipalización

Navolato tiene un significado especial. Habla de gente trabajadora, luchadora y que se esfuerza diariamente.
Navolato tiene un significado especial. Habla de gente trabajadora, luchadora y que se esfuerza diariamente.

Quizá por eso decir “soy de Navolato” tiene un significado especial.

Es hablar de una tierra cañera que se transformó con el tiempo, de campos que alimentan, de pescadores que salen al mar, de familias que han levantado sus negocios, de niños que corren detrás de un balón.

De comerciantes que conocen a sus clientes por nombre y de comunidades donde todavía existe ese sentido de pertenencia que hace que la gente se preocupe por lo que ocurre alrededor.

Navolato ha cambiado. Ha crecido. Ha enfrentado retos y también ha encontrado nuevas oportunidades.

Y después de 44 años, aquella lucha por tener un municipio propio puede verse desde otra perspectiva: Navolato no solamente consiguió su municipalización; aprendió a construir una identidad propia a partir de su gente.

Hoy celebramos esos 44 años mirando hacia atrás, pero también hacia adelante.

Porque la historia de Navolato todavía se está escribiendo.

Y quienes la escriben no son solamente los nombres que aparecen en los libros. Son las familias, los productores, los pescadores, los comerciantes, los emprendedores, los estudiantes, los deportistas y cada persona que todos los días hace algo para que este municipio siga avanzando.

¡Feliz 44 aniversario, Navolato! Qué orgullo decir: soy de aquí.

Preguntas y respuestas
Jacqueline Sánchez Osuna
Jacqueline Sánchez Osuna

Jacqueline Sánchez Osuna. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y periodista sinaloense con 22 años de trayectoria. Desde 2020 forma parte de la primera generación de periodistas en América Latina especializada en Periodismo Constructivo. Su trabajo se centra en el Periodismo de Paz y Proximidad, documentando historias que visibilizan soluciones, fortalecen el tejido social y ponen en el centro a las personas y sus comunidades.

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