¿Quieres resumir esta nota?
Marilyn Monroe fue tan enigmática que queda aún mucho por ver y leer sobre su vida. Entre ellos, destaca sus lazos que la unen a México, ya que visitó nuestro país en diferentes ocasiones. Inclusive, una vez, también se enamoró del joven guionista y director de cine azteca, José Bolaños Prado.
Marilyn Monroe y su romance en México
En febrero de 1962, a tan solo seis meses de su trágico desenlace, Marilyn Monroe emprendió un viaje de diez días a la Ciudad de México con el objetivo inicial de adquirir muebles coloniales para su residencia en California, sin imaginar que viviría un intenso romance con un joven mexicano.
El 22 de febrero, en una tienda de antigüedades, la mítica actriz de 35 años conoció a José Bolaños Prado, un atractivo e insolente guionista de 26 años, quien deseaba llegar a la cima con una carrera como cineasta. A pesar de la diferencia de edad y de sus distintas realidades, la química fue inmediata.

Bolaños nació el 24 de julio de 1935 en la Ciudad de México, fue un escritor y director de cine conocido por películas como La Soldadera de 1966, La cucaracha de 1959 y Naná de 1979. Estuvo casado con Venetia Vianello, famosa por la película El Páramo, y falleció el 11 de junio de 1994.
Sin embargo, la más grande hazaña de José Bolaños, fue haber conquistado el corazón de la mujer más deseada de Hollywood y el mundo en la década de los 60. Después de conocerse, decidieron escapar hacia las playas de Acapulco para vivir un romance vertiginoso que duró catorce días, envuelto en un ambiente de festejos.
Incluso, el joven fue su pareja oficial en la entrega de los premios Golden Globe. Desde entonces, Marilyn y José se hicieron inseparables, él la acompañaba a todos lados, se convirtió en una de las personas más cercanas a la actriz durante una época complicada para la famosa artista.

Bajo la mirada del FBI
Cabe señalar que la aparición de la diva tomada del brazo del joven mexicano causó un revuelo mediático, llamando la atención de las agencias de inteligencia estadounidenses. Las críticas contra la actriz en la prensa fueron brutales, ya que ese año se produjo la crisis de los misiles entre Cuba, EU y la Unión Soviética.
Y es que el joven pertenecía a un círculo de intelectuales y creadores ligados al Partido Comunista Mexicano y al exilio español pro soviético, encabezado por figuras como el director Carlos Velo. Por eso, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) abrió un expediente sobre Bolaños.
Las autoridades estadounidenses, que ya vigilaban a Monroe por su matrimonio previo con el dramaturgo Arthur Miller, consideraron a Bolaños un potencial riesgo para la seguridad nacional. No obstante, este romance llegaría a su fin de manera sorpresiva días antes del fallecimiento de la actriz.

El último aliento de la Diva
La carrera de Bolaños como cineasta nunca despegó, y la relación sentimental con la actriz concluyó poco tiempo después. Sin embargo, la conexión entre ambos nunca se apagó. Se sabe que horas antes de morir, el 5 de agosto de 1962, una de las últimas llamadas que hizo Marilyn Monroe fue a su amante mexicano.
Tras la muerte de la diva, José compartió algunos escritos que le había dado la actriz, y algunas fuentes cercanas a él comentaron que Marilyn fue un antes y un después en su vida, pues no volvió a ser el mismo tras su relación. Eso sí, jamás reveló el contenido de aquella última conversación.






