¿Quieres resumir esta nota?
Cada día en México, en promedio, un policía es asesinado en el cumplimiento de su deber.
En 2025, la cifra documentada por Causa en Común llegó a 348 casos (9% más que los 320 registrados en 2024), sin distinguir entre corporaciones municipales, estatales o federales. Detrás de ese número hay una pregunta que pocas veces nos hacemos:
¿qué tan dignas son las condiciones en las que trabaja quien se dedica a cuidarnos?: Salario competitivo, seguridad social, prestaciones, capacitación continua y reconocimiento no son extras, son parte de la estrategia de seguridad nacional, porque sin personal suficiente y en condiciones adecuadas, ninguna estrategia por bien diseñada que esté se sostiene.
No es casualidad que este sea, también un tema que se puso sobre la mesa en la rueda de prensa de septiembre de Campeones de Seguridad, donde el Comisario Jesús Ramírez Manzur (actor clave invitado a esa edición y expolicía federal) señaló la como una estrategia fundamental de seguridad pública.
Esa dignificación tiene, al menos, tres frentes que se están moviendo al mismo tiempo.
- El primero es la certificación: de acuerdo con cifras presentadas por el Gobierno federal ante el Senado, al cierre de marzo de 2025 el 82.8% de los policías del país y ya contaba con su Certificado Único Policial, el documento que acredita formación, competencias y control de confianza exigido desde 2009. Es la primera vez en 16 años que la cobertura llega a ese nivel.
- El segundo frente es la confianza ciudadana: la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 del INEGI muestra que la confianza en la mayoría de las autoridades de seguridad, incluidas las policías estatal y municipal, se movió a la baja respecto a 2024, un recordatorio de que la certificación y las mejores condiciones laborales solo se traducen en confianza cuando la ciudadanía las percibe en el trato diario.
- Y el tercer frente es, precisamente, el reclutamiento: cubrir las plazas que faltan, con las prestaciones correctas, para que la profesionalización no se quede corta por falta de personal.
Con ese telón de fondo es que cobra sentido la convocatoria que el 3 de octubre dio a conocer la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC):
A través del Servicio de Protección Federal (SPF), mantiene abiertas jornadas de reclutamiento durante octubre en 10 entidades: Chiapas, Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz, para incorporar “Protectoras y Protectores de la Nación”, guardias especializados en la custodia de personas, bienes e instalaciones del Estado.
La convocatoria abarca lo siguiente:
- Sueldo mensual de 13,607 pesos, más seguridad social del ISSSTE, aguinaldo, vales de despensa, seguro de vida, crédito hipotecario FOVISSSTE, 20 días de vacaciones y desarrollo académico permanente.
- Requisitos: entre 18 y 65 años, secundaria concluida, disponibilidad para cambiar de residencia, y estatura mínima de 1.50 m (mujeres) y 1.60 m (hombres).
Reforzar donde más se necesita, y donde ya hay resultados que proteger
El propio
registro de Causa en Común
ubica a Guerrero entre los cinco estados con más policías asesinados en 2025 (39 casos), lo que ayuda a explicar por qué esa entidad forma parte de las
10 convocadas este octubre
: ahí, reforzar la capacidad operativa con personal federal no es un
dato administrativo, es una necesidad documentada. En este mismo sentido, las entidades que atienden la dignificación policial (mejores condiciones laborales, capacitación, certificación) suelen mostrar también mejores resultados en sus índices delictivos. Un ejemplo de ello: dos de las entidades convocadas por el SPF este octubre, Chiapas y Tlaxcala, figuraron entre los estados reconocidos en la edición de agosto de Campeones de Seguridad. Chiapas fue uno de los que más mejoró en el indicador general y en robo a vehículo, y Tlaxcala se mantuvo entre los más pacíficos en los tres indicadores que analizamos ese mes. Reforzar presencia federal ahí no es solo cubrir una vacante: es consolidar una tendencia que ya se empieza a notar. Además de ser una herramienta de análisis delictivo, Campeones de Seguridad documenta qué estados y municipios están logrando avances en seguridad. Pero más allá del dato, lo que importa es identificar qué está funcionando detrás de esos avances, algo que puede consultarse directamente en las fichas de buenas prácticas de la plataforma, en www.campeonesdeseguridad.com, donde se documentan las acciones de los estados y municipios con menor incidencia delictiva o con mayor mejora, precisamente para que puedan replicarse. La dignificación policial es una de esas acciones: verla reconocida ahora a nivel nacional confirma que vamos en la línea correcta al identificarla. Al final, la próxima vez que veas a un elemento de seguridad en la calle, vale la pena recordar que detrás de ese uniforme hay alguien con una familia, que estadísticamente corre un riesgo que la mayoría de nosotros no asumimos. 

Lo que los datos pueden sumar a esta conversación






