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San Ignacio, Sinaloa.- Desde muy temprana hora, los participantes de esta actividad se dieron cita en el arroyo de Colompo, cerca de su desembocadura con el río Piaxtla, donde, equipados con binoculares, celulares y cámaras fotográficas, dieron inicio al recorrido de avistamiento de aves.
Entre las primeras aves observadas estuvieron tres guacamayas, dos adultas y una cría, que llamaron la atención de los estudiantes de preparatoria y biólogos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), quienes participaron en el October Big Day 2026.
Asimismo, pudieron observar garzas, martines pescadores, mosqueros, tortolitas, playero alza colita, palomas y un colibrí picudo, además de más de 60 zopilotes aura.

La doctora Yamel Rubio Rocha, directora de la Facultad de Ciencias Naturales de la UAS (FACINE), explicó que el arroyo de Colompo es un punto de monitoreo permanente muy importante para la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, particularmente para el grupo de trabajo dedicado al estudio de las aves.
“Este grupo amamos las aves, no solamente por su belleza sino por los servicios ambientales que proporcionan que hoy se le da mucho peso a la conservación, la vida silvestre en este caso las aves nos dan un servicio, es algo bueno, pero desde el punto de vista ético promover el conocimiento y el respeto de las aves es un compromiso de vida que tenemos no solamente los biólogos, sino aquellos que aman la naturaleza”, explicó.
Añadió que en todo el municipio de San Ignacio han monitoreado alrededor de 150 especies, algunas residentes y otras migratorias, pero todas importantes.
“Hay especies que son exóticas, que también hemos monitoreado, pensemos en los pichones que es una especie invasiva que incluso puede generar problemas de salud para las personas porque son muchas en los parques y en los techos y generan una situación de riesgo”, resaltó.
Más de 20 años dedicados al estudio de las aves
La investigadora destacó que el October Big Day es una actividad que se realiza a nivel mundial y a la que la Universidad Autónoma de Sinaloa se ha sumado desde hace varios años.
“Nosotros desde la Universidad Autónoma de Sinaloa nos hemos sumado, tenemos más de 20 años trabajando con aves, de la mano de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) que es una institución muy importante del país, y particularmente del Programa de Aves Urbanas”, comentó.
Señaló que el trabajo realizado en San Ignacio ha permitido mantener un punto de monitoreo permanente, reconocido internacionalmente desde el punto de vista ornitológico, y que durante estos años han dado seguimiento a las especies que habitan en la región y a las que llegan durante sus recorridos migratorios.
La especialista mencionó que algunas aves, como los mosqueros o papamoscas, ayudan a controlar las poblaciones de insectos, entre ellos los mosquitos.

Las guacamayas, la sorpresa del recorrido
Rubio Rocha compartió que uno de los avistamientos que más gustó a los participantes fue el de las guacamayas que volaban juntas.
“Y la cereza del pastel, como dijeron los muchachos, los biólogos que vienen aquí acompañándonos, pues fueron las guacamayas. Tuvimos la oportunidad de ver tres guacamayas, los padres con su hijo en vuelo”, relató.
Otro de los registros que destacó fue el de los zopilotes aura, pues comentó que no es común observar una cantidad tan numerosa durante un recorrido.

Estudiantes de preparatoria participan en el conteo de aves
En la actividad participaron alumnos de primer año de la preparatoria de la UAS en San Ignacio, acompañados por el maestro Ciro Arturo Espinoza, quien comentó que los jóvenes se mostraron sorprendidos con las explicaciones sobre las aves y la vegetación del lugar.
“Esta es una experiencia nueva para los alumnos de primer año, con la naturaleza, la importancia que tiene en este aspecto, no nada más ver las aves, sino la vegetación, y los noté sorprendidos porque las explicaciones que le dio la maestra Yamel sobre los tipos de aves que avistaron”, expresó el docente.
Espinoza invitó a otras escuelas del municipio a participar en los próximos conteos de aves.
“Eso habla del interés de estos chicos de aprender y de salir a observar la naturaleza, a disfrutarla, que también ese es el propósito. No solamente el dato, sino también el disfrute”, señaló Rubio Rocha.
También participaron la bióloga Mariana Valeria Ayala Rubio, la ingeniera ambiental Maité Ayala García, el estudiante Alfredo Castro y Silvia Giselle López González, representante de una organización no gubernamental.

October Big Day reúne a observadores de aves de todo el mundo
El October Big Day es una actividad mundial en la que personas de todas las edades salen a observar, escuchar y registrar las aves que encuentran en sus comunidades.
Rubio Rocha explicó que se puede participar desde los jardines y patios de las casas, así como en parques, arroyos y ríos, utilizando aplicaciones como Merlin Bird ID, eBird e iNaturalist para identificar y registrar las especies.
La investigadora mencionó que el año pasado participaron alrededor de 900 mil personas y que para este 2026 esperan llegar al millón.
En San Ignacio, estas actividades cuentan con la colaboración del Museo del Jaguar, la Fundación Sinaloense para la Conservación de la Biodiversidad y la Estación Científica del Jaguar.
“Tenemos que dar a conocer toda esta belleza que representan las aves. Y que, insisto, es un recurso biocultural que tenemos que conocer, que tenemos que proteger por el simple hecho de estar”, expresó Rubio Rocha.
















