¿Quién fue Enrique del Moral? El arquitecto que embelleció el Metro de la CDMX
Una de las figuras más influyentes en la arquitectura mexicana contemporánea fue Enrique del Moral. Su nombre vuelve a resonar a propósito de los icónicos vitrales que decoran la estación Viaducto del Metro de la CDMX, los cuales fueron removidos


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La reciente remodelación de la Línea 2 del Sistema de Transporte Colectivo Metro de Ciudad de México, volvió a poner sobre la mesa un nombre fundamental de la arquitectura mexicana: Enrique del Moral.
La polémica surgió tras el retiro de los emblemáticos vitrales de la estación Viaducto, piezas creadas por el arquitecto y que durante décadas formaron parte del paisaje cotidiano de miles de usuarios.
Para muchos capitalinos, esos paneles de vidrio en tonos azul celeste, amarillo y rojo borgoña no eran simples elementos decorativos, sino parte de la identidad visual del Metro de CDMX, el transporte más importante de la capital del país.
Los vitrales que embellecieron el Metro
Desde su inauguración, la estación Viaducto destacaba por estas celosías de colores distribuidas en las zonas de escaleras, organizadas en rectángulos que filtraban la luz natural y creaban un efecto visual distintivo.
El STC Metro informó que la sustitución responde al desgaste avanzado de los materiales, afectados por fracturas, filtraciones y acumulación de suciedad tras años de exposición. Según la versión oficial, los nuevos materiales replicarán el diseño original, pero ofrecerán mayor durabilidad y seguridad.

Sin embargo, la remoción reavivó el debate sobre la conservación del patrimonio arquitectónico en espacios públicos. Para especialistas y usuarios, la obra de Del Moral forma parte de la memoria urbana y cultural de la capital.
¿Quién fue Enrique del Moral?
Enrique del Moral es considerado uno de los máximos exponentes de la arquitectura moderna mexicana y una figura clave del funcionalismo en el país.
Realizó sus estudios en la antigua Escuela Nacional de Arquitectura de la Academia de San Carlos, donde se tituló en 1928. Formó parte de una generación de arquitectos que transformó la manera de concebir los espacios públicos e institucionales en México, junto a figuras como José Villagrán García, Carlos Obregón Santacilia y Juan O’Gorman.

Entre 1944 y 1949 dirigió la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde impulsó una renovación académica con enfoque humanista. En 1978 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes, uno de los máximos reconocimientos culturales del país.
La influencia de Enrique del Moral se extiende a más de 100 obras públicas y privadas. Colaboró con destacados arquitectos y artistas en proyectos emblemáticos como el edificio del Banco de México y la Secretaría de Salubridad.
Más adelante, junto con Mario Pani, participó en el desarrollo del Plan Maestro de Ciudad Universitaria y en el diseño de la Torre de Rectoría, piezas fundamentales del campus de la UNAM y referentes de la arquitectura moderna en América Latina.
Su visión apostaba por una arquitectura funcional, pero profundamente integrada al entorno y al usuario, algo que también se reflejaba en detalles como los vitrales del Metro: elementos que combinaban utilidad, estética y sentido de pertenencia.

El nombre de Enrique del Moral vuelve a resonar no solo por los icónicos vitrales, sino porque su obra representa una etapa clave en la construcción de la identidad urbana de la CDMX. Más allá de los cambios en la estación Viaducto, su legado permanece en edificios, espacios públicos y en la historia misma de la arquitectura mexicana.










