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Debajo del Templo de Santo Domingo, en el Centro Histórico de Zacatecas, existe un mundo que durante siglos permaneció fuera de la vista de la mayoría de los habitantes. Son las criptas subterráneas donde fueron sepultadas personas entre los siglos XVII y XIX y que hoy permiten conocer parte de las antiguas prácticas funerarias de la ciudad.
Durante una apertura especial al público, tres de estas criptas pudieron ser recorridas por visitantes, quienes descendieron bajo el templo acompañados por especialistas que explicaron el contexto histórico y religioso de los enterramientos.
El lugar guarda una historia todavía más sorprendente: durante trabajos de rehabilitación realizados en 2009 fueron localizados decenas de cuerpos, algunos de ellos momificados de manera natural debido a las particulares condiciones del subsuelo.

¿Qué hay debajo del Templo de Santo Domingo en Zacatecas?
Las criptas se encuentran distribuidas dentro de la nave del templo. Dos están ubicadas a los costados del altar mayor y una más se localiza cerca de la zona de bancas.
Estos espacios cuentan con imágenes religiosas y forman parte de un sistema funerario mucho más amplio. De acuerdo con la información presentada durante los recorridos, existen otras cámaras y bóvedas que todavía conservan restos humanos.
Los enterramientos comenzaron varias décadas después de 1600, cuando la zona todavía tenía una configuración distinta a la que actualmente caracteriza al Centro Histórico de Zacatecas.
El terreno había sido una exhacienda que posteriormente fue donada a los jesuitas. En el sitio se construyó un primer templo y, junto a él, uno de los primeros colegios de la ciudad. Con el paso del tiempo, aquel conjunto religioso dio origen al edificio que hoy conocemos como Templo de Santo Domingo.
Esto significa que algunas de las sepulturas son anteriores a la conclusión del templo actual.
Las momias de Santo Domingo fueron descubiertas durante trabajos de restauración
El hallazgo que convirtió a las criptas de Santo Domingo en un sitio de particular interés ocurrió en 2009, cuando los trabajos de rehabilitación dejaron al descubierto numerosos restos humanos.
En total fueron localizados decenas de cuerpos, varios de ellos con procesos de momificación natural.
La explicación está relacionada con las condiciones del subsuelo. La combinación de sequedad, ventilación y características ambientales favoreció que algunos cadáveres se conservaran de manera espontánea durante largos periodos.
El descubrimiento permitió a especialistas estudiar no solamente los restos, sino también las prendas, objetos y prácticas asociadas con los antiguos enterramientos.

¿Por qué algunas personas quedaron momificadas?
La momificación de los cuerpos no fue resultado de un proceso artificial realizado por las familias o por la Iglesia.
En algunos casos, las condiciones naturales del lugar favorecieron la deshidratación de los tejidos y retrasaron los procesos habituales de descomposición.
Este fenómeno tiene un importante valor antropológico porque permite analizar aspectos de la vida cotidiana de las personas enterradas, desde su alimentación y enfermedades hasta su posición social y las prácticas funerarias de la época.
Un niño vestido de obispo entre los cuerpos encontrados
Uno de los hallazgos que más ha llamado la atención es el de un niño de aproximadamente entre 6 y 9 años.
El cuerpo fue localizado con vestimenta que representa a un obispo y con flores entre las manos. Su identidad no ha podido establecerse, aunque se ha planteado que pudo pertenecer a una familia de posición económica y social elevada.
La vestimenta y los elementos colocados junto al menor forman parte de las pistas que los especialistas utilizan para reconstruir las costumbres funerarias de la sociedad zacatecana de siglos pasados.
El corregidor Diego Joseph Medrano también fue enterrado bajo el templo
Entre las personas identificadas aparece el corregidor Diego Joseph Medrano, quien fue sepultado el 10 de marzo de 1798.
Su féretro y la estructura de la cripta fueron encontrados durante trabajos relacionados con la cimentación en la zona ubicada debajo del púlpito.
Este tipo de hallazgos permite relacionar los restos con personajes concretos de la historia de Zacatecas y entender cómo las iglesias funcionaron durante siglos como espacios de enterramiento.
La niña que permanece bajo resguardo en Santo Domingo
Uno de los cuerpos que todavía permanece en el área subterránea corresponde a una niña de aproximadamente dos años. Debido a intentos anteriores de profanación, su ubicación se mantiene protegida y fuera de la vista directa de los visitantes.
La historia de esta pequeña también refleja los riesgos que enfrentan los restos arqueológicos y funerarios cuando los espacios históricos quedan sin vigilancia.
En el pasado, incluso hubo personas que ingresaron al sitio y removieron parte de la sepultura, provocando que algunos huesos quedaran dispersos.
Las paredes de las criptas también cuentan su propia historia
Los cuerpos no son los únicos testimonios que permanecen bajo Santo Domingo.
Las paredes de las criptas conservan inscripciones realizadas por visitantes a lo largo de diferentes épocas. Algunas corresponden a principios del siglo XX y existen registros de grafitis hasta 1996.
Entre las marcas aparecen nombres, fechas y símbolos. Una de las más llamativas es una cruz esvástica, realizada décadas después de que el templo ya había acumulado siglos de historia funeraria.
Estas inscripciones son consideradas parte de las huellas de quienes ingresaron al lugar, aunque también representan un problema para la conservación del patrimonio.

Las tumbas también revelan diferencias sociales
El contenido de las criptas permite observar que no todas las personas enterradas bajo el templo tuvieron la misma posición social.
Entre los restos se encuentran referencias a clérigos, sacerdotes, personajes destacados y miembros de familias con recursos, además de otros habitantes de la ciudad.
Las vestimentas, ataúdes, objetos y características de los enterramientos ayudan a los investigadores a establecer diferencias sociales y reconstruir las costumbres de una comunidad que utilizó los espacios religiosos como lugares de descanso final.
¿Dónde están actualmente las momias de Santo Domingo?
Después de su descubrimiento, los restos fueron trasladados a la Dirección de Antropología Física del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en la Ciudad de México.
Ahí se realizan trabajos de conservación preventiva, limpieza en seco y monitoreo de las condiciones de humedad, con el objetivo de evitar que los materiales continúen deteriorándose.
El proyecto para crear un museo permanente dedicado a las momias en Zacatecas ha sido planteado, pero permanece detenido debido a la falta de un espacio adecuado y de recursos suficientes para desarrollarlo.
Mientras tanto, los restos permanecen bajo resguardo especializado.

¿Cuántas criptas existen bajo Santo Domingo?
Las tres criptas abiertas al público representan solamente una parte de los espacios funerarios localizados bajo el templo.
Los especialistas han señalado la existencia de otras bóvedas, restos humanos sin exhumar, huesos aislados y cuerpos que presentan distintos grados de conservación.
Algunas momias incluso muestran un deterioro avanzado, por lo que su conservación requiere condiciones específicas y un manejo especializado.
Esto mantiene abierta la posibilidad de que futuras investigaciones permitan conocer más detalles sobre las personas que fueron enterradas bajo Santo Domingo.
Santo Domingo y la historia funeraria de Zacatecas
Las criptas permiten observar una etapa en la que los templos desempeñaban un papel fundamental en la vida social y religiosa.
El lugar de enterramiento, la ropa utilizada, los objetos colocados junto a los cuerpos y las ceremonias asociadas con la muerte podían revelar la posición social, las creencias y las costumbres de las familias.
Por ello, las momias de Santo Domingo no representan únicamente restos humanos conservados por las condiciones ambientales: son una ventana hacia la vida cotidiana de Zacatecas entre los siglos XVII y XIX.
¿Por qué se abrieron las criptas de Santo Domingo?
La apertura temporal permitió acercar al público una parte del patrimonio que normalmente permanece restringida.
Los recorridos fueron acompañados por explicaciones sobre la historia del templo, las prácticas funerarias y los hallazgos realizados durante las investigaciones.
La actividad se vinculó con las fechas del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, celebraciones relacionadas con la memoria de quienes han fallecido.
Las autoridades religiosas pidieron a los visitantes mantener una actitud respetuosa, no tocar las paredes ni los objetos y evitar cualquier acción que pueda dañar los materiales originales.
Un patrimonio que todavía guarda preguntas
Más de una década después del descubrimiento de los cuerpos, las criptas de Santo Domingo continúan planteando preguntas para historiadores, antropólogos y especialistas en conservación.
¿Quiénes fueron todas las personas enterradas ahí? ¿Por qué algunas fueron momificadas naturalmente? ¿Qué historias esconden los objetos encontrados junto a los cuerpos?
Las respuestas dependen de nuevas investigaciones y de la conservación adecuada de los restos.
Por ahora, bajo uno de los templos más representativos de Zacatecas permanece una parte de la historia de la ciudad que durante siglos estuvo literalmente enterrada.











