Empleo en Sinaloa: Un cierre de año con equilibrio… y tareas pendientes, afirma INEGI
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre de 2025 muestra en Sinaloa una desocupación de 2.5%, estabilidad por sexo y presión en construcción e informalidad, destacó la coordinadora estatal, Leonor Scott


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El cuarto trimestre de 2025 dejó en Sinaloa una escena laboral de equilibrio moderado. Sin sobresaltos, pero tampoco sin advertencias. Así lo explicó Leonor Scott Molina, coordinadora estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, al detallar los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
La tasa de desocupación, revela INEGI, se ubicó en 2.5%, el mismo nivel que el promedio nacional. Frente al trimestre inmediato anterior hubo una ligera mejora —bajó desde 2.6%—, pero comparado con el cierre de 2024 (2.1%), el indicador refleja un incremento de cuatro décimas.
Lo anterior indica que el mercado laboral se estabilizó en el corto plazo, aunque todavía no regresa a los niveles del año previo.
En números absolutos, alrededor de 36 mil personas se encuentran en condición de desocupación en la entidad.

Cómo se mueve la fuerza laboral
Sinaloa cuenta con una población de 3.13 millones de personas. De ellas, 2.5 millones tienen 15 años o más y están en edad de trabajar.
Dentro de este universo, 1.5 millones (58.9%) integran la población económicamente activa: personas que trabajan o que están buscando activamente hacerlo. La proporción ocupada es amplia: 97.5%. Solo el 2.5% de esta fuerza laboral no logró insertarse en el mercado al cierre del trimestre.
El restante 41% de la población en edad laboral forma parte del grupo no económicamente activo: jubilados, personas dedicadas al hogar o quienes no desean incorporarse a un empleo remunerado.
La lectura es clara: el mercado absorbe a la gran mayoría, pero la calidad y estabilidad del empleo siguen siendo variables clave.
Un estado que vive de los servicios
La estructura productiva sinaloense confirma una tendencia consolidada: el sector terciario domina la actividad económica.
Casi siete de cada diez personas ocupadas trabajan en comercio o servicios. El comercio encabeza la lista con 21.6% del total de ocupados. Le siguen la agricultura, ganadería y pesca con 11.9%, y los servicios diversos con 11.1%.
El sector secundario —industria, manufactura y construcción— representa cerca del 20% del empleo. El primario, alrededor del 12%.
Esta composición habla de una economía intensamente vinculada al consumo y a la prestación de servicios. Dinámica, pero también sensible a cambios en la demanda.
Señales de ajuste en construcción
Uno de los hallazgos más relevantes, de acuerdo con Scott Molina, fue la disminución en la construcción, que cayó 1.4 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024. En conjunto, el sector secundario mostró una reducción de 2.4%.
También se observaron ligeros retrocesos en restaurantes y servicios de apoyo.
No es una contracción alarmante, pero sí una señal que merece seguimiento. Cuando la construcción desacelera, suele impactar cadenas productivas más amplias.

Brecha de género: empate técnico
En este cierre de año, hombres y mujeres registraron exactamente la misma tasa de desocupación: 2.5%.
Para las mujeres, el dato implica una mejora respecto al trimestre previo, cuando habían alcanzado 2.8%. En el caso de los hombres, el indicador se mantuvo estable.
El empate es una buena noticia coyuntural. Sin embargo, frente a 2024 ambos sexos muestran un ligero incremento en la tasa de desocupación. La estabilidad actual no debe ocultar la necesidad de fortalecer condiciones laborales sostenibles.
El desafío persistente: informalidad
Casi la mitad de las personas ocupadas —47.6%— se desempeñan en condiciones de informalidad.
Se trata de trabajos sin registro formal, sin seguridad social o dentro de unidades económicas familiares y micro negocios no constituidos legalmente.
Este indicador permanece sin variaciones relevantes y continúa siendo el principal reto estructural del mercado laboral sinaloense. Porque no se trata solo de tener empleo, sino de que ese empleo garantice derechos y estabilidad.
Datos abiertos, decisiones más inteligentes
La coordinadora estatal de INEGI en Sinaloa subrayó que la ENOE es un ejercicio permanente de captación de información, cuyos resultados están disponibles públicamente. Gobiernos, empresas, universidades y ciudadanía pueden acceder a los tabulados y boletines oficiales.
En tiempos de incertidumbre, contar con datos confiables no es un lujo: es una herramienta estratégica, insistió.
Mirando hacia 2026
Sinaloa cierra 2025 con un mercado laboral estable, una leve mejora trimestral y sectores que requieren impulso específico. La informalidad sigue siendo el gran pendiente.
No hay señales de crisis, pero tampoco hay margen para la complacencia.
El mensaje es sencillo: medir bien permite anticiparse. Y anticiparse, en economía, es la diferencia entre reaccionar tarde o construir futuro.
Datos clave en resumen
- Desocupación: 2.5%
- PEA: 1.5 millones
- Ocupados: 1.4 millones
- Desocupados: 36 mil personas
- Comercio lidera con 21.6%
- Construcción con mayor caída
- Igualdad en tasa de desocupación por sexo
- Informalidad en 47.6%










