¿Quieres resumir esta nota?
Monterrey, Nuevo León.- Tres historias que nacieron en ámbitos distintos tienen algo en común: la decisión de utilizar el conocimiento, el liderazgo y la innovación para generar oportunidades y atender problemas que afectan a otras personas.
Por ello, Eric Hágsater Gartenberg, Formando Emprendedores, A.B.P. y OAKs Filtration fueron reconocidos como los ganadores del Premio Eugenio Garza Sada 2026, otorgado por FEMSA y el Tecnológico de Monterrey.
Durante la ceremonia, realizada el 2 de septiembre en el Centro de Congresos del Tec de Monterrey, se destacó que las iniciativas reconocidas este año representan distintas maneras de aportar al desarrollo de México:
Desde una visión empresarial ligada a la ciencia y la conservación, hasta el acompañamiento de niñas, niños y jóvenes y una solución tecnológica para aprovechar mejor el agua en el campo.

Un liderazgo que va más allá de la empresa
En la categoría Liderazgo empresarial humanista, el reconocimiento fue para Eric Hágsater Gartenberg, EXATEC 1968 y presidente de Grupo Chinoin.
Su trayectoria combina el crecimiento empresarial con proyectos relacionados con la ciencia, la salud, la educación y la conservación de la naturaleza. Bajo su liderazgo, Grupo Chinoin, una empresa farmacéutica con más de 90 años de historia, genera alrededor de 2 mil 600 empleos y produce siete de los 200 medicamentos más prescritos en México.
La apuesta por la innovación también ha alcanzado sus procesos productivos. Entre las acciones impulsadas se encuentra una planta de trigeneración que permitió reducir en 80% la huella de carbono de la compañía.
Fuera del ámbito empresarial, Hágsater ha dedicado más de cuatro décadas a la conservación ambiental. Es fundador y expresidente de Pronatura y cuenta con reconocimiento internacional por sus investigaciones sobre orquídeas. También ha participado en iniciativas relacionadas con la salud y la educación.
Su historia muestra que el liderazgo empresarial puede tener una mirada más amplia cuando incorpora el conocimiento científico y el cuidado del entorno como parte de sus objetivos.

Formar oportunidades desde las aulas
El premio en la categoría Emprendimiento social fue para Formando Emprendedores, A.B.P., organización que trabaja desde 2004 con niñas, niños y jóvenes de Nuevo León, Coahuila y Durango.
Su labor parte de una realidad concreta: las oportunidades no siempre están distribuidas de la misma manera. Por ello, sus programas buscan fortalecer capacidades personales y sociales que ayuden a las nuevas generaciones a permanecer en la escuela, tomar decisiones y participar de manera activa en sus comunidades.
La organización desarrolla programas de ciudadanía, educación financiera, desarrollo personal, mentorías y acompañamiento a familias.
También trabaja en temas como la prevención de la deserción escolar, las habilidades socioemocionales, la cultura de paz y la participación ciudadana.
Desde su fundación, sus programas han beneficiado a más de 230 mil niñas, niños y adolescentes, convirtiendo la formación en una herramienta para ampliar sus posibilidades de futuro.

Una solución para aprovechar mejor el agua
La tercera historia reconocida nació en Chihuahua. OAKs Filtration obtuvo el Premio en la categoría Innovación social estudiantil, gracias a una propuesta que busca hacer más eficiente el uso del agua en la agricultura.
El proyecto es liderado por Luis Ángel Robles Morales, estudiante de Ingeniería en Mecatrónica del Tecnológico de Monterrey, campus Chihuahua, y surgió a partir de un emprendimiento familiar dedicado a la fabricación de filtros para sistemas de riego.
El problema que atiende es cotidiano para los agricultores: la presencia de arena, lodo y otras partículas en el agua puede obstruir los sistemas de riego por goteo y aspersión. Esto genera desperdicio de agua, interrupciones en el funcionamiento y mayores gastos de mantenimiento.
Hasta ahora, los sistemas desarrollados por OAKs Filtration han beneficiado a más de 500 agricultores de la región centro-sur de Chihuahua, con una tecnología orientada a mejorar el funcionamiento de los sistemas de riego y favorecer un uso más responsable del agua.

Un reconocimiento al impacto que permanece
El Premio Eugenio Garza Sada fue instituido en 1993 por FEMSA y el Tecnológico de Monterrey para reconocer la vida, obra y valores de Eugenio Garza Sada, fundador del Tecnológico de Monterrey.
Su propósito es distinguir a personas y organizaciones que convierten el liderazgo en acciones capaces de generar desarrollo, oportunidades y bienestar para otras personas y sus comunidades.
Con los tres reconocimientos de 2026, el Premio suma 81 ganadores, cuyas iniciativas han beneficiado a más de 9 millones de personas.
Además del reconocimiento, los ganadores reciben la escultura Luz Interior, de la artista Yvonne Domenge, un diploma y un estímulo económico que en conjunto asciende a 4.5 millones de pesos para las tres categorías.
Más que reconocer trayectorias, el premio pone la mirada en lo que ocurre cuando una idea se convierte en acción: una empresa que apuesta por la ciencia y el medio ambiente, una organización que abre oportunidades para jóvenes y una tecnología que ayuda al campo a cuidar un recurso cada vez más valioso.













