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Las transferencias bancarias se han convertido en una de las formas más rápidas de recibir o enviar dinero, pero también pueden utilizarse para intentar engañar a otras personas. Uno de los fraudes más comunes consiste en mostrar un supuesto comprobante de pago y asegurar que el dinero ya fue enviado, aunque en realidad nunca llegó.
Por eso, antes de entregar un producto, prestar dinero o dar por realizada una operación, hay una forma mucho más segura de comprobar que la transferencia realmente ocurrió: revisar el SPEI y no confiar únicamente en una captura de pantalla.
¿Cómo saber si una transferencia es real?
Lo primero es entrar a la aplicación de tu banco y comprobar directamente si el dinero aparece en tu cuenta. Si el depósito todavía no se refleja, no conviene considerar la operación como completada solamente porque la otra persona muestre un comprobante.
También puedes utilizar el servicio de consulta del SPEI de Banco de México. Para verificar una operación se pueden utilizar datos como la fecha, la institución emisora y receptora, la cuenta beneficiaria, el monto y, de preferencia, la clave de rastreo.

Pasos para comprobar una transferencia SPEI
- Pide la clave de rastreo. Es uno de los datos más importantes para localizar la operación.
- Verifica la fecha y el monto. Deben coincidir exactamente con la transferencia que supuestamente se realizó.
- Comprueba los bancos involucrados. Revisa que el banco desde el que salió el dinero y el banco receptor correspondan con la operación.
- Consulta el estado del pago en SPEI. La consulta puede mostrar si la operación fue liquidada, devuelta o si no existe información sobre ella.
- Busca el Comprobante Electrónico de Pago (CEP). Cuando la operación fue liquidada y el banco receptor confirmó el depósito, puede generarse este comprobante. (Banco de México)
- Confirma que el dinero esté realmente en tu cuenta. Esta debe ser la comprobación final antes de entregar un producto o servicio.
Cuidado con las capturas de pantalla
Una imagen que muestra una transferencia puede ser modificada o incluso corresponder a otra operación. Por ello, no es recomendable aceptar como prueba definitiva un comprobante enviado por mensaje, correo electrónico o redes sociales.
Además, hay un detalle importante en los SPEI: el nombre que aparece como receptor no funciona como identificador de la operación. Los pagos se identifican mediante la CLABE, número de cuenta o número de tarjeta correspondiente.

¿Qué hacer si una transferencia no aparece?
Si alguien asegura haber enviado dinero y el depósito no aparece, lo mejor es no entregar todavía el producto o servicio. Primero hay que revisar el estado de la operación y, si existe algún problema, comunicarse con el banco.
En caso de una transferencia no reconocida, también es posible solicitar orientación y presentar una reclamación ante la Condusef.
La regla más sencilla es no dejarse presionar: si el dinero no aparece en la cuenta y la operación no puede comprobarse mediante los canales del banco correspondientes, todavía no hay razón para dar por recibido el pago de una transferencia.









