¿Quieres resumir esta nota?

Para Ti

Topolobampo, Sinaloa.- La construcción de infraestructura industrial en Sinaloa enfrenta un reto que va más allá de la ubicación y la inversión: incorporar medidas de ingeniería que ayuden a proteger las instalaciones ante sismos, huracanes e inundaciones.

Por ello, Proman GPO plantea que anticipar estos riesgos desde el diseño es clave para reducir vulnerabilidades en una región expuesta a fenómenos naturales.

Resistencia ante fenómenos extremos: La infraestructura considera vientos de hasta 282 km/h y una elevación aproximada de tres metros sobre el nivel del mar.
Resistencia ante fenómenos extremos: La infraestructura considera vientos de hasta 282 km/h y una elevación aproximada de tres metros sobre el nivel del mar.

El Golfo de California registra actividad sísmica, mientras que la costa del Pacífico enfrenta cada año la temporada de ciclones tropicales. El 30 de junio de 2026, por ejemplo, un sismo de magnitud 6.1, con epicentro a 116 kilómetros al suroeste de Guasave, fue perceptible en distintos municipios de Sinaloa.

Otro antecedente es el huracán Lane, que impactó el estado en septiembre de 2006 como categoría 3, con vientos sostenidos cercanos a los 205 kilómetros por hora.


Diseñar para prevenir daños

Ante estos escenarios, la ingeniería puede incorporar soluciones para disminuir los efectos de los movimientos del suelo, los vientos extremos y las inundaciones.

Entre ellas están los aisladores sísmicos, las cimentaciones profundas, las estructuras calculadas para soportar fuertes ráfagas y la elevación de instalaciones en zonas expuestas a inundaciones.

Estas medidas se utilizan en distintos tipos de infraestructura, como hospitales, puentes y aeropuertos, donde la seguridad y la continuidad de las operaciones son prioritarias.

Una aplicación en Topolobampo

La planta de fertilizantes que se construye en Topolobampo ofrece un ejemplo de estos criterios. De acuerdo con la información técnica proporcionada por Proman GPO, el proyecto contempla medidas de protección frente a escenarios sísmicos, meteorológicos e hidrológicos.

Cada tanque de almacenamiento considera 109 aisladores sísmicos y una cimentación profunda integrada por 556 pilotes. Además, la infraestructura crítica fue diseñada para considerar velocidades de viento de hasta 282 kilómetros por hora, mientras que las instalaciones contemplan una elevación aproximada de tres metros sobre el nivel medio del mar.

Estas especificaciones buscan atender distintos riesgos mediante varias capas de protección, en lugar de depender de una sola medida.


La prevención comienza desde el diseño

En una región donde conviven comunidades, puertos, actividades agrícolas e instalaciones industriales, evaluar las condiciones del territorio permite tomar decisiones con mayor anticipación.

La resiliencia de la infraestructura depende de identificar los riesgos, traducirlos en criterios de ingeniería y mantener medidas de prevención y respuesta.

Incorporar estos factores desde las primeras etapas de un proyecto puede contribuir a proteger a las personas, los activos productivos y la continuidad de las operaciones ante fenómenos naturales.



Preguntas y respuestas
Francisco Castro
Francisco Castro

Comunicólogo con más de 20 años dedicado al periodismo impreso y digital. Experiencia en periodismo de investigación, edición de contenidos y actualmente enfocado al periodismo constructivo y de soluciones.

Ver más notas de Francisco Castro →