Del sueño de una madre al sustento de toda la familia: así surgió Guisaditos Mexicanos en Mazatlán, Sinaloa
Un negocio que resalta la tradición y el esfuerzo de una familia que en poco más de tres meses ha ganado clientela gracias a sus sabrosos tacos de guisos que conquistan el paladar con buena sazón y mucho amor


Edith Liliana Ortiz Ortega y su familia decidieron emprender en un negocio de alimento hace poco más de tres meses en Pradera Dorada, en Mazatlán. Su experiencia en el ramo y la unidad familiar ha conquistado a los consumidores.
Con mucho esfuerzo, ahorros y el apoyo de uno de sus cuñados, que trabaja en Estados Unidos, la familia pudo abrir su negocio de venta de tacos “Guisaditos Mexicanos” un sueño de años, que originalmente tuvo la mamá de Edith en su juventud.
El 6 de octubre de 2025 el emprendimiento vio la luz a un costado del estacionamiento de la Bodega Aurrerá de Pradera Dorada, sobre la avenida Genaro Estrada. 
“Es un emprendimiento familiar, decidimos empezar el negocio para salir adelante y poder ayudar a mi mamá y a mi papá”, dice Edith con orgullo.
Bertha Ortega, la mamá de Edith siempre soñó con tener un negocio de comida, le gusta la cocina y tiene buena sazón, ella quería tener su fondita cuando era joven.
Trabajó varios años en negocios de taquizas en Mazatlán, principalmente como “torteadora” haciendo tortillas para los tacos, trabajo en el que Edith la acompañó y aprendió de ella.
Javier Ortiz, el papá de Edith, se dedicó a la albañilería desde los 24 años de edad, de sus trabajos como maestro albañil pudo mantener a su familia, dándole a sus hijos el ejemplo de la cultura del esfuerzo.
“Siempre trabajó por su cuenta, nos mantuvo de la albañilería y todavía se avienta trabajitos, pero ya no puede trabajar mucho porque tuvo un accidente, se rompió la mano y ya no le quedó bien”, comenta.

Un emprendimiento que refleja la cultura del esfuerzo y el trabajo en equipo
Hoy, Bertha y Javier trabajan con Edith y su esposo e hijas en el emprendimiento familiar que a tres meses de su apertura poco a poco va ganando clientela en el sector de Pradera Dorada y sus alrededores.
“Siempre quisimos tener un emprendimiento, mi mamá es la que me ayuda con los guisados, ella anteriormente trabajaba en taquizas, en eventos y yo también trabajaba en eso, hasta que decidimos poner algo por nuestra cuenta”, explica Edith mientras empieza a echar tortillas al comal.
En los “Guisaditos Mexicanos” se venden tacos suaves de diversos guisos como camarón a la mexicana, chicharrón, bistec, machaca, cochinita, al pastor, asada, cabeza y pechuga poblana, también se hacen quesadillas y chorreadas de cualquier guiso. 
En el negocio también participan Eduardo, Leslie y Aleida, esposo e hijas de Edith, que por las mañanas apoyan a sus papás en la venta de tacos y por la tarde estudian en la preparatoria y la secundaria respectivamente.
“Las dos saben echar tortillas, me ayudan en eventos como “torteadoras” y a servir, en el negocio toman pedidos, cobran y atienden las mesas”, explica.
La familia completa se organiza para que el negocio funcione correctamente, la jornada de trabajo inicia muy temprano, pues Bertha se levanta a cocinar desde las 3:00 am para tener todo listo, a las 8:00 am inicia la venta en Pradera Dorada.
“Mi mamá cocina todo, ella es la de la sazón, le encanta la cocina. Se levanta temprano a guisar porque todo es del día, nada es de un día antes”, asegura.
Cuando Edith y su familia llegan a recoger los guisos se hacen las salsas y las aguas frescas de horchata, jamaica o cebada que también se venden en el negocio.
Compartiendo la sazón familiar en Pradera Dorada
Mientras llegan clientes y hacen sus pedidos Edith platica con entusiasmo cómo fue que decidieron establecer su emprendimiento en Pradera Dorada, después de considerar otros puntos de venta, donde también tenían buenas expectativas.
“Nos echamos una vuelta porque nos íbamos aponer en la entrada de la invasión Monte Bello, pero ese día que salimos a buscar nos dio por venir a este lado y nos gustó aquí porque es un buen punto, hay mucho movimiento y está a la vista el negocio”.

Aunque el 2025 fue un año complicado en Sinaloa para los comerciantes y emprendedores en general, el apoyo del hermano de Eduardo, fue fundamental para que este sueño familiar se concretara.
Cuando llegó el ofrecimiento de su cuñado, Edith no lo pensó dos veces, pues con esfuerzos ya habían estado ahorrando con la intención de emprender, así que llegado el momento estaban listos para empezar a trabajar en su negocio.
De 8:00 am a 12:00 pm toda la semana, con descanso los martes, el negocio está abierto al público con ricos tacos de guisados para comer en el lugar, también ofrecen servicio a domicilio en Pradera Dorada y sus alrededores.
“Guisaditos Mexicanos” también ofrece servicio para eventos, con taquizas de guisos o de carne asada que pueden contratarse en el teléfono 6693814782.
La satisfacción de un sueño cumplido que empieza a crecer
Edith atiende con gusto su negocio, que en poco más de tres meses le ha dado la satisfacción de poder generar el sustento familiar y ver realizado el anhelo de sus padres, a quienes ve contentos con el emprendimiento.
“Ellos están motivados, mi papá está todos los días conmigo y mi mamá se queda en casa después de guisar. Queremos que siga creciendo la clientela y el negocio”, asegura.

El emprendimiento "Guisaditos Mexicanos" no solo representa un sueño hecho realidad para Edith y su familia, sino que también simboliza la perseverancia y el esfuerzo colectivo.
En tan solo tres meses, este negocio familiar ha logrado establecerse en Pradera Dorada como una oportunidad de crecimiento y unidad familiar.
La dedicación de Bertha, Javier, Edith, su esposo e hijas es un ejemplo inspirador de cómo el trabajo en equipo puede transformar vidas y fortalecer la comunidad.
Con el apoyo de sus seres queridos y la pasión por la cocina, Edith y su familia están listos para seguir creciendo y compartiendo su legado gastronómico en el sector Pradera Dorada de Mazatlán.















