Reyna Zatarain: desde el Tianguis de la Flores Magón, creando prosperidad para su familia a través del comercio en Mazatlán
La pérdida de su esposo cuando sus hijos eran muy pequeños impulsó a Reyna a poner en práctica sus habilidades como comerciante, actividad que le ha permitido salir adelante durante los últimos 18 años


El comercio llegó a la vida de Reyna Zatarain como una oportunidad para sacar adelante a sus cuatro hijos pequeños hace 18 años cuando enviudó.
Reyna siempre tuvo gusto y facilidad por las ventas, pero era ama de casa y solo se dedicaba de vez en cuando a vender artículos que traía de ciudades como Tijuana o Guadalajara para ofrecerlos a conocidos o familiares.
Su esposo era chofer de camiones, mecánico y trasladista de vehículos, por lo que Reyna aprovechaba algunos viajes para acompañarlo y comprar mercancía, sin embargo, no era un trabajo como tal sino una manera de ganar algo de dinero. 
A la muerte de su esposo, Reyna con un bebé de seis meses de edad y otros tres hijos, la más grande de apenas 12 años, se vio en la necesidad de poner en práctica sus habilidades como comerciante y desde entonces esta ha sido su forma de vida.
“Yo era ama de casa, mi esposo era chofer de los camiones y era mecánico también, él se había cargo de los gastos de la casa. A mí siempre me ha gustado lo de las ventas, yo sentía que se me facilitaba y me gustaba, pero si vendía o no vendía no me preocupaba como ahora”, señala.
Un nuevo comienzo: La historia de una madre emprendedora
Lo primero que Reyna vendió fueron muchas cosas que sacó de su casa, le dijeron que por su bienestar debía depurar su hogar y así empezó a llevar esa mercancía al Tianguis de la Pancho Villa, con ayuda de una conocida.
“Cuando falleció mi marido empecé a hacer limpia de mi casa, me dijeron que depurara la casa de cosas que me hicieran recordar, una persona me dijo yo la acompaño al tianguis de la Pancho Villa, yo nunca había ido, ella me llevó y me explicó cómo vender”, recuerda.
Las primeras veces que fue al Tianguis la venta fue buena, Reyna se dio cuenta que la ropa de caballero y de niño tenía mucha demanda en cualquier temporada del año, así con lo que vendía podía mantener su casa y a sus hijos.
“Me fue muy bien, me hice de buen dinero, me quedaban muchísimas cosas en mi casa y así empecé, después me vieron que era muy constante, que no fallaba todos los domingos, entonces me dijeron que había espacios disponibles para las personas que quisieran tenerlos porque es pagar cada año y hay que estar yendo para cuidar el lugar”.

Luego de algunos meses, Reyna tuvo la oportunidad de empezar a vender en un espacio que le ofrecieron en el Tianguis de la colonia Flores Magón, donde desde hace 18 años ofrece su mercancía martes y jueves.
Creatividad y dedicación: La clave del éxito en tiempos difíciles
Con los años, Reyna decidió darle un giro a su negocio en ambos Tianguis, pues su habilidad para las manualidades le abrió un nuevo panorama en las ventas.
Algunos conocidos empezaron a pedirle que les hiciera arreglos para ocasiones especiales, ramos de flores naturales o artificiales, canastas con flores y dulces o chocolates que ella con gusto empezó a vender.
Así, su puesto se convirtió en un negocio de temporada y fechas especiales. Carnaval, Día del amor y la amistad, Día de la primavera, fiestas patrias, Halloween o Navidad son ocasiones que le dan a Reyna la oportunidad de ofrecer su mercancía.
“Si es Carnaval tengo disfraces de Carnaval, si es 14 de febreros pues vendo dulces y chocolates para esa fecha, si es primavera, tengo también disfraces de primavera, diademas para cualquier celebración, vendo muchos disfraces de Halloween y arreglos para Navidad”, asegura.

Aunque sus hijos crecieron y tienen diferentes ocupaciones, siempre están dispuestos a ayudar a Reyna, quien con su empuje y ganas de salir adelante les ha dado todo lo necesario para ser personas de bien.
La hija mayor de Reyna tiene un espacio en el Tianguis junto al de su mamá, donde vende ropa y le ayuda con la mercancía de temporada.
Actualmente Reyna ofrece en su puesto del Tianguis de la colonia Flores Magón arreglos para quienes buscan un detalle para regalar el Día del amor y la amistad y una variedad de disfraces por la cercanía del Carnaval de Mazatlán.
Cada martes y jueves desde las 5 de la mañana trabaja con gusto en este lugar y los domingos conserva su espacio en el Tianguis de la Pancho Villa donde los clientes también la buscan para comprar algún detalle según la ocasión especial.
“Ahorita estamos vendiendo disfraces para el Carnaval y arreglos de dulces para el 14 de febrero desde algo muy sofisticado, hasta un arreglito de 30 o 40 pesos, paletas, tazas, cajas de dulces, chilitos o chocolates, lo que el cliente nos pida”, asegura.

El viaje de Reyna Zatarain dentro del comercio en los Tianguis de Mazatlán es un testimonio inspirador de resiliencia y creatividad.
Desde el dolor de perder a su esposo hasta convertirse en una emprendedora exitosa, su historia resalta la importancia del empoderamiento femenino y la capacidad de reinventarse en tiempos difíciles.
Reyna no solo ha encontrado una manera de sostener a su familia, sino que también ha creado un espacio en la comunidad, donde sus hijos participan activamente y aprenden el valor del trabajo duro.
Su ejemplo nos recuerda que, con determinación y pasión, es posible transformar las adversidades en oportunidades. Así, cada temporada festiva no solo se convierte en una ocasión para vender, sino en una celebración del amor, la familia y el espíritu emprendedor que vive en cada rincón de nuestro país. Vendiendo sabe del valor del trabajo honesto.















