El derrame cerebral de su hijo lo cambió todo… hoy su proyecto atiende a millones en México
Tras uno de los momentos más difíciles de su vida, el empresario sinaloense, Jesús Vizcarra tomó una decisión que transformó el acceso a la salud para millones de personas.


Jesús Vizcarra Calderón es conocido por construir uno de los imperios empresariales más grandes del país: SuKarne. Apoyado en el legado familiar, logró posicionar a su compañía como líder del mercado cárnico en México y América Latina, con sus productos llegando a más de 40 mil clientes en 18 países.
Pero Vizcarra Calderón no se conformó con el éxito empresarial, ya que una experiencia personal lo llevó a la fundación Salud Digna, una empresa dedicada a ofrecer servicios médicos preventivos accesibles y de alta calidad a todos los sectores sociales, especialmente a los más vulnerables. Conoce cuál es la historia detrás de este emprendimiento.
El camino de Jesús Vizcarra para fundar Salud Digna
Según narró en entrevista con Sabina Berman, Vizcarra explicó que hace más de 30 años su hijo sufrió un derrame cerebral, un evento que cambiaría su vida para siempre. Aunque lograron estabilizar su condición, esto lo motivó a querer ayudar a la comunidad, dado que pensó en todos que no tienen los recursos para tratamientos.

"Me comprometí y empecé a buscar cómo podía ayudar. Cree dos fundaciones, que les fueron mal, hasta que llegué por una invitación a conocer el Hospital Civil de Culiacán. Logramos hacerlo el mejor hospital público en el noroeste. Ahí aprendí lo que era la importancia del diagnostico temprano", explicó.
Tras ser electo diputado en 2003, fue que inició son su primer clínica de salud. Aunque solo tenía tres servicios, lentamente fue mejorando y ampliándose, sobre todo por la amplia cantidad de personas que se atendían ahí, dado que sus costos eran mucho menores que en otras instituciones.
Finalmente, la clínica se consolidó como Salud Digna, una asociación civil sin fines de lucro enfocada en la prevención y diagnóstico oportuno, que ha crecido hasta contar con más de 240 clínicas en México, además de expandirse en Centroamérica, incluyendo Nicaragua, Guatemala y El Salvador.

Entre los servicios que se ofrecen destacan laboratorio clínico (sangre, orina), estudios de imagenología (ultrasonido 4D, tomografía, rayos X, mastografía), electrocardiogramas, nutrición y optometría (lentes). Además, las clínicas cuenta con las máximas certificaciones de calidad, estando equipadas con tecnología de última generación.
Vizcarra relata que desde los primeros cinco años, la organización se hizo autosuficiente y rentable, por lo que se diseñó un fideicomiso familiar para que nunca se vendiera ni se usara para lucro personal, buscando reinvertir los excedentes y expandir la red siempre bajo el principio del bien social y el amor al prójimo.
"Algo maravilloso es que mi esposa y mis hijos estuvieron de acuerdo de hacer un fideicomiso para que sea un patrimonio para los mexicanos. Si Dios quieres, vamos a tener un crecimiento relevante, pero no vamos a venderlo. Tiene un valor alto en el mercado, pero no nos interesa eso", detalló.

Solo este año, Salud Digna ha atendido a 23 millones de mexicanos, destacando como un servicio fundamental. "Por eso mismo no queremos que nunca se venda. Que se invierta y reinvierta, que se hagan todas las sucursales posibles, pero siempre poner en el centro el amor a los demás".
Por último, el empresario expresa su deseo de una clase media más grande y menor pobreza extrema, buscando un México más próspero y equitativo. Con sus palabras, Vizcarra invita a líderes, empresarios y a la sociedad en general a repensar sus valores y responsabilidades para crear una mejor nación.










