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“El ahorro a su bolsillo”: así nació El Baratillo, la huarachería de Fabiola en Pradera Dorada Mazatlán

Sandra Fabiola convirtió su necesidad en emprendimiento y hoy contribuye al sostén de su familia con su huarachería. Con sandalias y novedades para el hogar a precios muy accesibles, El Baratillo se ha convertido en una opción para la comunidad de Pradera Dorada

23 abril, 2026
Fabiola es una emprendedora del sector Pradera Dorada en Mazatlán que ha logrado el objetivo de ser su propia jefa y dar sustento a su familia con su huarachería El Baratillo
Fabiola es una emprendedora del sector Pradera Dorada en Mazatlán que ha logrado el objetivo de ser su propia jefa y dar sustento a su familia con su huarachería El Baratillo

Las ganas de salir adelante sin depender de un sueldo fue la motivación de Sandra Fabiola para iniciar su propio negocio en el sector Pradera Dorada en Mazatlán.

En 2019, justo antes de que la pandemia de COVID-19 tuviera su primera etapa en México, Fabiola trabajaba como empleada en un expendio de pan donde ganaba el mínimo.

Entonces tuvo la idea de mejorar su situación económica y convertirse en emprendedora con un negocio que ya tiene historia en su familia.

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“El sueldo no me alcanzaba entonces me parecía injusto por eso decidí poner mi propio negocio. Este giro es familiar, así que decidí continuar con este tipo de negocio que ya tenían otros miembros de mi familia aquí en Mazatlán”, explica.


El Baratillo es el emprendimiento de Fabiola en el sector Pradera Dorada, una huarachería cuyo calzado va de los 50 a los 150 pesos
El Baratillo es el emprendimiento de Fabiola en el sector Pradera Dorada, una huarachería cuyo calzado va de los 50 a los 150 pesos

Fabiola empezó a ahorrar, con el apoyo de su esposo y con el objetivo claro en su cabeza, se armó de valor y aplicó la disciplina para guardar los recursos que ganaba con su trabajo hasta tener suficiente para empezar a concretar su sueño.

“Me animé y dije no hay como empezar a emprender algo porque los sueldos están por debajo de lo que uno necesita, así uno sale adelante con su propio negocio”, asegura.


De empleada a emprendedora

En algunos meses Fabiola juntó la cantidad necesaria para invertir en la renta de un local en la calle La Pradera, una de las principales zonas comerciales de Pradera Dorada, donde ya había otros negocios y el movimiento de personas era constante.

Aprovechó los contactos y conocimientos de la familia, los primeros meses fue a Guadalajara para comprar mercancía y poner en marcha su huarachería “El Baratillo”, donde también empezó a vender algunos artículos para el hogar.

Sandalias para toda la familia y algunas novedades como artículos para el hogar se pueden encontrar en El Baratillo
Sandalias para toda la familia y algunas novedades como artículos para el hogar se pueden encontrar en El Baratillo

Al principio las ventas no fueron buenas, Fabiola incluso dudaba si había hecho bien en invertir todos sus ahorros en el negocio pues no veía ganancias, pero su esposo y su familia la animaban a continuar.

“Me fue mal, yo decía voy a cerrar el negocio, me tardé como seis meses para empezar a ganar, los primeros meses fueron muy difíciles, pero siempre he tenido a mi esposo que me apoya mucho, él tenía su trabajo aparte y me ayudó, sin él no hubiera podido”, dice agradecida.


Cuando la situación de “El Baratillo” apenas mejoraba y Fabiola empezaba a tener ganancias llegó la pandemia y aunque en un principio la situación fue preocupante para todos, esa etapa fue positiva para la huarachería, como pasó con otros negocios de Pradera Dorada.

“En la pandemia nos fue bien gracias a Dios, de hecho, abrí otro negocio gracias a la pandemia porque aquí los negocios no se cerraban como en el resto de la ciudad, la gente venía a comprar acá”.


La buena racha de la pandemia le permitió a Fabiola extenderse al sector del Infonavit Alarcón con otra huarachería que funcionó alrededor de 4 años, hasta que la movilidad entre un negocio y otro se complicó y decidió continuar solo con el emprendimiento en Pradera Dorada.

Un negocio con historia familiar y surtido de temporada
Un negocio con historia familiar y surtido de temporada

Disciplina y fe para un emprendimiento exitoso

El slogan de “El Baratillo” es “El ahorro a su bolsillo” y se cumple a cabalidad, pues la mercancía se ofrece a precio de fábrica, en la huarachería se venden sandalias económicas para toda la familia que van de los 50 hasta 150 pesos.

Con los años Fabiola ha aprendido a conocer su mercado y los gustos de su clientela, por lo que mantiene el negocio surtido de acuerdo a la temporada y esto le ha dado buenos resultados.

“Las sandalias son bien económicas y duran mucho, cada semana me surten y tengo lo que más pide la gente, tenemos surtido para dama y caballero, para niño y niña, de todas las tallas y en tiempo de frío metemos pantuflas y tenis”.


La familia de Fabiola ha sido un soporte esencial en su desarrollo como emprendedora. Su esposo la apoya siempre y ahora el mayor de sus hijos también se involucra en las ventas y atiende el negocio cuando es necesario.

EL Baratillo se ha convertido en el sustento de una familia y la opción de compra para una comunidad en Mazatlán
EL Baratillo se ha convertido en el sustento de una familia y la opción de compra para una comunidad en Mazatlán

“El Baratillo” le ha permitido a esta mujer mazatleca cumplir uno de sus más grandes objetivos: ser su propia jefa y contribuir con su esfuerzo a mantener una economía familias estable.

Su aprendizaje, adquirido durante dos años como empleada fue aplicado exitosamente en este emprendimiento que lleva también el toque familiar con el giro de huarachería.

“La verdad estoy muy a gusto, me encanta el comercio, se siente muy bien ser emprendedora, estoy orgullosa y feliz de que mi negocio haya sobrevivido hasta hoy, después de 7 años”.


Fabiola celebra cada día el éxito de su negocio con buena actitud y mucho trabajo, pero sobre todo con fe en que “El Baratillo” continuará siendo un sostén para los suyos.

Para Fabiola constancia y fe son esenciales para lograr la permanencia y el éxito de un emprendimiento
Para Fabiola constancia y fe son esenciales para lograr la permanencia y el éxito de un emprendimiento

“La constancia y la disciplina son básicos, pero sobre todo no perder la esperanza, tener mucha fe y estar siempre en el negocio y no darse nunca por vencido”, dice con seguridad.


En “El Baratillo”, la historia de Sandra Fabiola deja una lección clara: emprender no siempre comienza con suerte, sino con decisiones sostenidas, ahorrar, resistir los primeros meses difíciles y ajustar el rumbo cuando el contexto cambia.

Su experiencia también muestra cómo, en una comunidad como Pradera Dorada, los negocios familiares pueden adaptarse y mantenerse activos incluso en tiempos complicados como la pandemia.

Al final, más que vender sandalias económicas, este emprendimiento se volvió un punto de estabilidad para su familia y una prueba de que la disciplina y la esperanza pueden convertir una necesidad en una oportunidad que sigue creciendo.


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