Entre flashes y acordes: Alberto Payán, el fotógrafo itinerante que ha retratado generaciones en Villa Juárez
Desde hace más de cinco décadas, Alberto Payán Rivera ha inmortalizado la infancia de miles de familias en Villa Juárez, combinando su pasión por la fotografía con la música regional.

Villa Juárez, Navolato, Sinaloa.– Con una cámara al hombro y el oído afinado para la música norteña, Alberto Payán Rivera ha construido una historia de vida entre retratos, escenarios escolares y celebraciones familiares. Desde los 18 años, este fotógrafo y músico ha sido testigo del crecimiento de generaciones enteras, capturando sonrisas que hoy pertenecen a padres y hasta abuelos.
Originario del campo Romero, Payán Rivera recuerda que su primer acercamiento fue la música, pero pronto la fotografía se convirtió en su otro gran oficio. Hoy, a sus 69 años, continúa activo, montando y desmontando su set fotográfico en cada evento, con la misma energía que cuando comenzó. 
Su principal punto de trabajo ha sido la sindicatura de Villa Juárez, donde es conocido por su presencia constante en escuelas, ceremonias religiosas y eventos sociales. Desde bautizos y primeras comuniones hasta graduaciones, su lente ha documentado momentos clave en la vida de cientos de familias.
“Yo tengo desde los 17 o 18 años en esto, saque la cuenta”, comenta con sencillez, mientras organiza sus equipos que transporta en su vehículo, adaptando escenarios según la ocasión: desde cortinas temáticas hasta estructuras más elaboradas para eventos especiales como quince años.
A pesar del auge de los teléfonos celulares, Alberto reconoce para Tus Buenas Noticias que su oficio ha resistido el paso del tiempo. Aunque la demanda ha disminuido ligeramente, asegura que muchas personas siguen prefiriendo la fotografía profesional para conservar recuerdos con mayor calidad y formalidad.
“Es como la música en vivo, no es lo mismo que poner una grabación”, explica.
Y es que su vida no solo se limita a la fotografía. Como músico versátil, interpreta géneros como la norteñas, cumbias y otras modernas. Forma parte del grupo “Romero Norte”, donde comparte escenario con sus hijos. 
La música y la fotografía, pasiones entrelazadas en la vida de Payán
La familia es un pilar fundamental en su trabajo. Su esposa, Sara León Pacheco, originaria de Zapotillo, Mocorito, lo apoya en el negocio fotográfico, mientras que sus hijos Alberto, Giovanni, y las gemelas Analí y Anahí, Payán Félix, que también han seguido sus pasos en la música, y en otras actividades.
Además de retratar momentos espontáneos, Alberto ofrece paquetes fotográficos para escuelas, especialmente en niveles de preescolar y primaria, incluyendo cuadros y marcos que se convierten en recuerdos duraderos para las familias. Sus impresiones las realiza en Culiacán y Navolato, manteniendo una red de trabajo local. 
Cada fin de semana, entre viernes y domingo, se le puede encontrar en eventos o en la iglesia de Villa Juárez, listo para capturar una nueva historia. Su cámara ha sido testigo del paso del tiempo, pero también un puente entre generaciones.
Alberto Payán Rivera toma fotografías y construye memorias que trascienden décadas, demostrando que, pese a los cambios tecnológicos, el valor de un recuerdo bien capturado sigue siendo insustituible.
Con cada imagen, Alberto Payán confirma que el tiempo pasa, pero los recuerdos bien hechos permanecen. Es un personaje que se mueve creando historias entre la música y la fotografía.












