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Cosalá, Sinaloa. Frente a la plazuela principal de Cosalá, entre construcciones centenarias que conservan la esencia del Pueblo Mágico, se encuentra un restaurante que ha sido testigo del paso del tiempo y de varias generaciones de comensales. Se trata de El Merendero, considerado el primer restaurante del municipio y un sitio donde la gastronomía regional convive con la historia.
Su propietario, Efraín García Trujillo, cuenta que el negocio fue fundado en 1940 por Jorge Corrales. Décadas más tarde, el 15 de septiembre de 1976, su madre, Genoveva Trujillo Lara, tomó las riendas del establecimiento y convirtió el lugar en un referente de la cocina tradicional cosalteca. Desde 1996, él continúa con ese legado familiar.
"Seguimos innovando sin perder nuestras raíces. Queremos conservar la comida típica, pero también adaptarnos a los nuevos gustos de las generaciones jóvenes", comenta.

El legado familiar de El Merendero en Cosalá
Sabores que cuentan la historia de Cosalá
El menú reúne algunos de los platillos más representativos de la región. Desde desayunos tradicionales como huevos con chorizo, machaca y bistec ranchero, hasta antojitos mexicanos, mariscos, camarones preparados, asado sinaloense y tampiqueñas.
Entre las especialidades destacan las chilaquiles cosaltecas, una receta propia del restaurante, además de platillos como El Rancho y Del Campo, elaborados con ingredientes característicos de la cocina regional.
Aunque próximamente incorporarán nuevas opciones como sushi y comida oriental para responder a las preferencias actuales, García Trujillo asegura que la esencia del restaurante seguirá siendo la gastronomía tradicional.
"El turismo viene buscando precisamente eso: probar los sabores auténticos de Cozalá."
La colección de objetos antiguos en El Merendero
Un restaurante que también es museo
Además de su cocina, El Merendero sorprende por la colección de objetos antiguos que resguarda entre sus paredes.
Mesas de cedro con casi medio siglo de uso, muebles originales, básculas, arados, moldes para fabricar tejas, máquinas de coser, planchas de carbón, lámparas de carburo, desgranadoras de maíz, colecciones de llaves antiguas, monedas de plata de los siglos XVI y XVII, herramientas mineras y piezas relacionadas con la historia de la Revolución forman parte del recorrido.
Muchas de ellas han sido donadas por habitantes de las comunidades cercanas, quienes han contribuido a preservar la memoria del municipio.
"Los niños pueden tocar las piezas. Me gusta explicarles cómo funcionaban antes las cosas y que conozcan cómo vivían nuestros antepasados", señala.
Para muchos visitantes, recorrer el restaurante es similar a entrar a un pequeño museo comunitario donde cada objeto tiene una historia.

El Merendero como punto de encuentro turístico en Cosalá
Tradición que evoluciona
A lo largo de los años el inmueble ha recibido adecuaciones para brindar mayor comodidad a los clientes, como la instalación de aire acondicionado, cambios en el piso y la sustitución del antiguo techo de carrizo por materiales que permiten mantener limpio el espacio.
Sin embargo, la imagen rústica y tradicional se conserva para mantener el ambiente que caracteriza al restaurante desde hace décadas.
Cuando llegan grupos turísticos, el establecimiento puede atender hasta 60 personas con un buffet de antojitos típicos preparado previamente, una modalidad muy solicitada por visitantes provenientes de Guadalajara, Nayarit, Sonora y otros estados.

Una ventana para descubrir Cosalá
Además de promover su restaurante, Efraín García se ha convertido en un apasionado promotor de la historia y los atractivos turísticos del municipio.
Habla con entusiasmo del origen del nombre de Cosalá, de su arquitectura colonial, de sus templos históricos y del legado de Heraclio Bernal. También invita a conocer lugares como la Reserva de Nuestra Señora, la cascada de aguas termales de San José de las Bocas, el Charco Azul, las grutas, las presas El Comedero y El Salto, las rutas de senderismo y las tradicionales fábricas de conservas y trapiches donde aún se elaboran productos derivados de la caña.
Para él, visitar Cosalá es mucho más que recorrer un Pueblo Mágico.
"Queremos que quienes nos visiten conozcan nuestra historia, disfruten nuestros paisajes y se sienten a comer como se ha hecho aquí desde hace más de ocho décadas."
Con ese propósito, El Merendero continúa siendo un punto de encuentro donde la tradición culinaria, la memoria histórica y la hospitalidad sinaloense permanecen vivas, convirtiendo cada comida en un viaje por el pasado de Cosalá.









