¿Quieres resumir esta nota?

Para Ti

Originaria de la sindicatura de Villa Unión, al sur del municipio de Mazatlán, Maricela Osuna Cañedo fue una niña inquieta pero siempre atenta a las necesidades de quienes la rodeaban.

Su forma de ser abierta e interesada en ayudar a los demás encontró en el Trabajo Social el conducto para construir una carrera profesional exitosa, que la apasiona y la llena de orgullo al mirar atrás y platicar una parte de su labor en todo el sur de Sinaloa.

En entrevista con Tus Buenas Noticias, en las instalaciones del IMSS Bienestar Urías, donde es la encargada del programa de Servicios Amigables, Maricela recuerda cómo el Trabajo Social la llevó a conocer instituciones, comunidades y personas, hasta llegar a la Secretaría de Salud.

“Estudié en la UAS, el servicio social lo hice en la secundaria nueva creación de Villa Unión y luego en la comunidad de Lomas de Monterrey, después en el DIF, cuando estudias Trabajo Social haces prácticas en diferentes comunidades y dependencias”, explica.


El trabajo de Maricela en la Secretaría de Salud le ha permitido recorrer el sur de Sinaloa otorgando ayuda a las personas a través de diversos programas
El trabajo de Maricela en la Secretaría de Salud le ha permitido recorrer el sur de Sinaloa otorgando ayuda a las personas a través de diversos programas

Al finalizar sus estudios profesionales, Maricela se dedicó un tiempo a hacer gestiones de diversos trámites para ayudar a conocidos y vecinos que no podían trasladarse a Mazatlán, esto mientras esperaba su cédula profesional y su título para poder ejercer su carrera.

También se integró unos meses al Ayuntamiento como inspectora en el departamento de Mercados, lo que le permitía tener un ingreso y estar cerca de casa, pues fue asignada al mercado Cuauhtémoc de Villa Unión, en la época de la pandemia por la influenza H1N1.

“Había un cerco sanitario por la influenza y me tocó estar rondando los mercados, primero el de Villa Unión y luego en el Pino Suárez, el Juan Carrasco y el Flores Magón, también”, recuerda.


Una historia de trabajo en la salud pública

Al recibir sus documentos Maricela tuvo la oportunidad de entrar a la Secretaría de Salud en 2009, se integró al Seguro Popular en el municipio de Concordia donde se dedicó a afiliar a las personas de las comunidades serranas.

Después de dos años, al terminarse su primer contrato, regresó a Mazatlán y se integró directamente a la Jurisdicción Sanitaria, en el programa de prevención de cáncer de mama y cervicouterino.

“Andaba en la calle, en campo, haciendo las muestras de VPH en las comunidades, anduvimos por todo Mazatlán en cada colonia haciendo las pruebas y después nos fuimos a la zona rural, caminamos todos los ranchitos”, asegura.


Después de años en ese programa y de haber recorrido prácticamente el municipio entero a pie, un nuevo cambio llegó para Maricela, que fue requerida en el programa de Servicios Amigables.

“Servicios amigables es la atención adecuada a los adolescentes, oportuna y personalizada y parte de planificación familiar, aparte tenía que ir a las unidades de salud que ya cuentan con ese programa para supervisarlas para que estén trabajando de acuerdo al programa”


Gracias al programa de Servicios Amigables Maricela ha logrado acercarse a la población adolescente, llevar información sobre salud reproductiva y planificación familiar
Gracias al programa de Servicios Amigables Maricela ha logrado acercarse a la población adolescente, llevar información sobre salud reproductiva y planificación familiar

Nuevamente Maricela salió a trabajar en campo, ahora en todos los municipios que integran la Jurisdicción Sanitaria, desde Escuinapa hasta San Ignacio, visitando los centros de salud.

Su trabajo, le valió la oportunidad de ser coordinadora de Servicios Amigables, desde el Centro de Salud Urbano de Mazatlán, donde se integró también a brigadas que visitaban escuelas y comunidades de la zona serrana.

“Es muy bonito el trabajo de campo, a mí me gusta mucho, pero en ese tiempo era hacer todo el trabajo de oficina, salir a las escuelas y hacer visitas domiciliarias, era combinar todo”, señala.


Urías, una comunidad participativa

En 2020 Maricela llegó a la unidad del IMSS Bienestar en Urías, donde se integró al equipo del doctor Pavel Quintero, en el área de Servicios Amigables y colaborando también en Trabajo Social y desde hace unos meses en el Grupo de Ayuda Mutua (GAM) para pacientes con enfermedades crónico degenerativas.

Desde su llegada a Urías, notó que la comunidad estaba ávida de ser atendida y tomada en cuenta, por lo que, como equipo empezaron a realizar actividades fuera de la clínica, que tuvieron buena aceptación de los vecinos.

“En Urías es tener más contacto con la población, la gente es muy participativa, empezamos a hacer jornadas en la Plazuela que después se convirtieron en ferias de la salud porque tenemos el apoyo de todos los programas de la Jurisdicción”.


Al llegar la pandemia del COVID 19, el equipo de trabajo de la clínica en Urías, como todos los trabajadores de la salud, vivieron momentos complicados, pero continuaron atendiendo a la población del sector que agradeció el tener a servidores públicos comprometidos con la salud de la comunidad.

“Me gusta mucho trabajar en Urías, los programas como el grupo GAM han tomado mucha fuerza, ellos ven una atención con calidad, con humanidad y ponen de su parte para cuidar su salud”, dice satisfecha.


El apoyo de su familia ha jugado un papel fundamental en la vida profesional de Maricela
El apoyo de su familia ha jugado un papel fundamental en la vida profesional de Maricela

Durante todos sus años de trabajo en el sector salud, su familia ha sido un pilar fundamental para Maricela y viceversa, pues su experiencia en programas como el de prevención de cáncer en la mujer le sirvió para apoyar a su mamá en un proceso de cáncer de mama.

“La parte de la familia es muy importante, ellos siempre me han apoyado y cuando mi mamá tuvo un proceso de cáncer de mama, mi esposo se hacía cargo de los niños, mientras yo cumplía con mi trabajo y juntos sacamos adelante la casa”.


Orgullosa de pertenecer a un equipo de trabajo en el que todos tienen claro que el objetivo es lograr el bienestar de la comunidad, Maricela ha encontrado en el IMSS Bienestar Urías un lugar que le permite ejercer su carrera con amor y aplicar todos sus conocimientos en favor de las familias de todo un sector.

“Aquí cada quién aquí hace su trabajo, la gente viene tranquila y confiada en que va a llegar y lo van a atender bien, tenemos un gran equipo de trabajo y con mucha calidad humana, siempre se le da el lugar especial al paciente, queremos que se vayan bien de aquí, eso es lo que me gusta”, dice con una sonrisa.


En el IMSS Bienestar Urías Maricela es el rostro amigable y cercano a los pacientes, que coordina una buena parte de las actividades de la clínica
En el IMSS Bienestar Urías Maricela es el rostro amigable y cercano a los pacientes, que coordina una buena parte de las actividades de la clínica

La historia de Maricela nos recuerda que la verdadera eficacia de las instituciones de salud no reside solo en los protocolos o los edificios, sino en la calidad humana de quienes las integran.

Su trayectoria demuestra que el Trabajo Social, cuando se ejerce con vocación, se convierte en un puente vital que transforma las comunidades, logrando que los servicios públicos pasen de ser trámites burocráticos a soluciones cercanas y empáticas.

Con un modelo de atención basado en la prevención activa, la cercanía con el vecino y la escucha atenta, Maricela y todo el equipo del IMSS Bienestar Urías, no solo cura pacientes, sino que reconstruye el tejido social y fortalece la confianza de la ciudadanía en sus servidores públicos.

Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3
Imagen 4
Imagen 5
Imagen 6
Preguntas y respuestas
Eunice Arredondo
Eunice Arredondo

Licenciada en periodismo con más de veinte años de experiencia en el ámbito de la comunicación, como reportera, conductora de noticias y jefa de información. Actualmente enfocada en el periodismo constructivo y de soluciones, alentando una conversación inspiradora para una ciudadanía más pacífica y participativa.

Ver más notas de Eunice Arredondo →