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En Jesús María, Aguascalientes, el Centro de Ayuda Familiar y Comedor Infantil BIFAM trabaja todos los días para ofrecer un espacio donde niñas, niños y adolescentes puedan crecer en un entorno seguro. A través de un modelo de atención integral, la institución combina alimentación, apoyo educativo y formación en valores con el objetivo de generar mejores oportunidades para las familias que más lo necesitan.
Alimentación y educación para impulsar el desarrollo infantil
Uno de los principales programas de BIFAM es su comedor infantil, donde diariamente se sirven alimentos balanceados a alrededor de 160 niñas y niños. Esta atención representa un apoyo importante para muchas familias, ya que contribuye a que las y los menores cuenten con una alimentación adecuada durante su etapa de crecimiento.
Sin embargo, la labor de la institución va más allá de ofrecer una comida. El espacio también promueve actividades recreativas, acompañamiento escolar y dinámicas que fortalecen habilidades como la convivencia, la responsabilidad, el respeto y el trabajo en equipo. Estas acciones buscan favorecer el desarrollo integral de la niñez, impulsando tanto su bienestar físico como emocional y académico.

Además, el acompañamiento constante permite que niñas y niños encuentren un entorno de confianza donde pueden aprender, expresar sus ideas y desarrollar habilidades que fortalecen su autoestima y su participación dentro de la comunidad.
El voluntariado fortalece el impacto social de BIFAM
El proyecto también reúne a estudiantes universitarios que realizan su servicio social o participan como voluntarios. Ellos colaboran en el club de tareas, resuelven dudas escolares y organizan actividades recreativas y educativas que hacen del aprendizaje una experiencia más dinámica y cercana.
Al mismo tiempo, esta experiencia permite que las y los estudiantes desarrollen habilidades personales como la empatía, la comunicación y el trabajo colaborativo, al comprender de primera mano la importancia del compromiso con la comunidad. Su participación fortalece el trabajo diario de la institución y genera vínculos positivos con las niñas y los niños.

Cada actividad representa una oportunidad para aprender, convivir y descubrir nuevas capacidades con el acompañamiento de personas comprometidas con su desarrollo. La suma de esfuerzos entre voluntarios, familias e institución crea una red de apoyo que beneficia a toda la comunidad.
Desde hace varios años, BIFAM mantiene el propósito de contribuir al bienestar de la niñez y fortalecer a las familias mediante programas de alimentación, educación y desarrollo humano. Su trabajo demuestra que, cuando la sociedad civil, los voluntarios y las instituciones colaboran, es posible construir espacios que generan un impacto positivo y amplían las oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.
Fuente: Centro de Ayuda Familiar y Comedor Infantil BIFAM. Información institucional disponible en https://www.bifam.org.mx/.






