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San Ignacio, Sinaloa. -  Frente al arco de bienvenida a la sindicatura de Coyotitán, sobre la carretera federal México 15, donde el paso de visitantes se mezcla con el paisaje y la vida cotidiana de la comunidad, se encuentra el restaurante Yawaira, que ha convertido su ubicación en parte de su atractivo.

Lo que comenzó en 1984 con un pequeño puesto donde se vendían sándwiches, tortas, refrescos, helados y aguas frescas, con el paso de los años se convirtió en un negocio familiar que hoy es reconocido por su carne asada y machaca, pero también por haber sido el sustento con el que una familia salió adelante.

El negocio fue iniciado por Óscar López Jiménez, quien durante los primeros años atendió aquel pequeño establecimiento junto a su familia, primeramente frente a la gasolinera. Alrededor de tres años después, por iniciativa de doña Socorro, una de sus trabajadoras, decidieron darle un nuevo rumbo y comenzar a ofrecer comida casera.

Restaurante Yahaira la historia del negocio familiar que nació en Coyotitán en 1984
Restaurante Yahaira la historia del negocio familiar que nació en Coyotitán en 1984

Un legado familiar que ha perdurado por más de 40 años

El espacio era reducido: apenas un cuartito y un pequeño porche donde colocaron una mesa para atender a los primeros clientes. Poco a poco comenzaron a ofrecer carne asada y otros platillos, hasta que la clientela fue creciendo.

Posteriormente incorporaron una palapa que pertenecía a un familiar y el establecimiento comenzó a ampliarse. Con el tiempo se fue haciendo de clientes y consolidando una tradición que continúa hasta la actualidad, en el mismo lugar.

Carne asada y tortillas hechas a mano la historia de 42 años del restaurante Yawaira en Coyotitán
Carne asada y tortillas hechas a mano la historia de 42 años del restaurante Yawaira en Coyotitán

Sara Bastidas Salas recuerda que durante los primeros años ella permanecía principalmente en casa, pues tenía hijos pequeños que cuidar. Su esposo Óscar López se encargaba del negocio mientras ella atendía a la familia.

Cuando los hijos crecieron y comenzaron a acudir a la escuela, Sara se incorporó de lleno al establecimiento y asumió una mayor responsabilidad en el negocio.

De vender tortas a preparar carne asada así nació el restaurante Yahaira en Coyotitán
De vender tortas a preparar carne asada así nació el restaurante Yahaira en Coyotitán

Hoy, el restaurante mantiene su carácter 100 por ciento familiar, aunque también genera empleo para cuatro trabajadoras.

El establecimiento abre todos los días desde las seis de la mañana y permanece activo hasta las seis de la tarde; los domingos cierra a las cinco. Su clientela es variada, aunque predominan las familias. También reciben visitantes que llegan en vehículos de carga y viajeros que hacen una parada durante sus recorridos.

Los fines de semana son los días de mayor movimiento, además de temporadas como Semana Santa, Navidad y los periodos vacacionales escolares.

Este restaurante se distingue por recibir en su mayoría familias y personas que van de paso, que ya conocen este lugar
Este restaurante se distingue por recibir en su mayoría familias y personas que van de paso, que ya conocen este lugar

La evolución de un pequeño puesto a un restaurante reconocido

La especialidad que distingue al lugar es la carne asada, acompañada de frijoles, queso, salsa y tortillas hechas a mano. También preparan machaca, camarón, chorizo, huevo, jamón, chilorio, quesadillas y caldos, entre otros platillos.

La carne se prepara al asador y buena parte de los alimentos se elaboran ahí mismo. Las tortillas de maíz son hechas a mano, al igual que la machaca que forma parte también de los platillos más solicitados.

Una orden grande de carne asada tiene actualmente un costo de 200 pesos, mientras que la presentación mediana ronda entre los 160 pesos.

Al calor del asador y entre tortillas hechas a mano, la familia mantiene los sabores que durante más de cuatro décadas han distinguido su negocio en San Ignacio.
Al calor del asador y entre tortillas hechas a mano, la familia mantiene los sabores que durante más de cuatro décadas han distinguido su negocio en San Ignacio.

Impacto en la comunidad y en la vida de una familia

Detrás de las parrillas y los comales existe también una historia familiar. Óscar López Jiménez encontró en este negocio una manera de sacar adelante a sus hijos. Fueron ocho los hijos que dependieron durante años del trabajo familiar, mientras unos estudiaban la primaria, otros la secundaria y algunos comenzaban su formación profesional.

Cuando las necesidades económicas aumentaron, Óscar decidió dejar parte de la responsabilidad del negocio en manos de su esposa Sara. “Quédate con el negocio, a ver qué haces”, recuerda ella que le dijo.

Coyotitán y una tradición de 42 años la historia detrás del restaurante Yahaira
Coyotitán y una tradición de 42 años la historia detrás del restaurante Yahaira

Desde entonces, el restaurante se convirtió todavía más en el sostén de la familia. El esfuerzo realizado entre la cocina, la atención a los clientes y las largas jornadas permitió que cuatro de sus hijos se convirtieran en profesionistas.

Para Sara, esos logros representan una de las mayores satisfacciones de todos los años de trabajo. Fueron años de “sudar en la hornilla”, como ella misma describe, pero también de ver crecer a sus hijos y abrirse camino mediante sus estudios.

Actualmente ella ya no participa tanto en todas las labores del restaurante como antes. Sin embargo, continúa preparando los caldos y algunos de los alimentos que se consumen en el establecimiento.

Restaurante Yahaira 42 años de carne asada, tortillas hechas a mano y tradición en Coyotitán
Restaurante Yahaira 42 años de carne asada, tortillas hechas a mano y tradición en Coyotitán

Aunque el negocio ha cambiado con el paso de los años y se ha ampliado para atender a más personas, conserva buena parte de aquella esencia con la que comenzó: comida preparada en familia, tortillas hechas a mano y una atención cercana a los clientes.

A más de cuatro décadas de aquel primer puesto, el establecimiento continúa abierto todos los días. Lo que comenzó con una mesa, un pequeño espacio y unos cuantos productos terminó convirtiéndose en una fuente de empleo y, sobre todo, en el patrimonio con el que una familia logró salir adelante.

Hoy, entre el olor de la carne al asador y el trabajo que comienza desde las primeras horas de la mañana, la tradición permanece en manos de una familia que convirtió la cocina en una forma de vida.

Preguntas y respuestas
Yolanda Tenorio
Yolanda Tenorio

Yolanda Tenorio es una periodista con más de 15 años de experiencia narrando historias que importan y que muchas veces no encuentran eco en los grandes titulares. Ingresó a El Debate de Mazatlán el 21 de febrero de 2008 como corresponsal, y desde entonces ha sido testigo y cronista del pulso serrano: comunidades marcadas por el abandono, la violencia o la migración, pero también por su cultura, dignidad y riqueza humana.

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Su pasión por el periodismo se manifiesta especialmente en el género de la crónica, así como en los reportajes especiales que retratan con sensibilidad a los pueblos olvidados y los personajes que resisten con orgullo. Es una periodista que escucha, que camina los pueblos y que sabe encontrar las historias donde otros solo ven silencio.

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