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En Quilá, un pueblo del sur de Culiacán, hay un hombre de 38 años que ha convertido una biblioteca pequeña en un lugar donde caben todas las historias: las que están en los libros y las que llevan dentro sus vecinos. 

Se llama Óscar Humberto Castañeda Vázquez, egresado de la carrera de Informática en el Tecnológico de Culiacán y, desde hace poco más de un año, responsable de la Biblioteca Pública Municipal de Quilá, parte de la red de bibliotecas del Instituto Municipal de Cultura.

Un hombre, muchas aptitudes

Pero reducir a Óscar a un cargo sería quedarse corto. Detrás del bibliotecario hay casi una vida entera dedicada a tejer comunidad.

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Con nueve años como empleado del Ayuntamiento de Culiacán, su historia comenzó en 2017, apoyando en la sindicatura en tareas administrativas y organización de eventos. Más tarde, fue encargado del Centro Cultural del Valle de San Lorenzo, donde por dos años coordinó talleres de danza folclórica, música y artes plásticas.

Caminos recorridos antes del nombramiento.

Óscar recuerda cuando de niño se inscribía en talleres de modelado en barro, o cuando en la secundaria bailó danza folclórica con el profesor Mario Arellano.

Recuerda también los eventos de Difocur frente a la iglesia en los años noventa, antes de que existiera un centro cultural. Desde entonces le interesaron los eventos culturales, y esa curiosidad infantil terminó marcando el rumbo de su vida adulta.

Hoy, con más de 15 años apoyando labores sociales sin fines de lucro ni intereses políticos, Óscar organiza cada diciembre “El Juguetón”, una colecta de juguetes que se entrega en enero a niños de escasos recursos de la sindicatura, y cada abril impulsa festejos del Día del Niño con el apoyo de comerciantes locales.

Al llegar a la biblioteca, encontró ya en marcha el círculo de lectura y el taller de cuentacuentos. Pero fue él quien decidió ir más allá. Así nació Hilos y Letras, un taller de los miércoles pensado para mujeres mayores, muchas de ellas viudas, o atravesando pérdidas y, según cuenta Óscar, cayendo en depresión.

La idea era simple y poderosa: sacarlas de casa, darles compañía y, mientras bordan, tejen o arman manualidades, leerles en voz alta la primera parte de un libro que ellas mismas eligen.

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El resultado superó cualquier expectativa.

Lo que comenzó como un intento de romper el aislamiento se transformó en una pequeña familia semanal, y el modelo ya cruzó las fronteras de Quilá, pues hoy se replica en la biblioteca del kiosco de catedral en Culiacán, en Laguna de Canachi y en Tacuichamona.

Le llena de alegría saber que ha servido, dice Óscar Castañeda, con la sencillez de quien no busca reconocimiento de terceras personas, sino solo resultados positivos.

Los jueves, la biblioteca recibe a jóvenes de secundaria y preparatoria en Círculos de Lectura, acompañados de café y una charla sobre el libro elegido.

Y el último viernes de cada mes, cuando las escuelas suspenden clases por el consejo técnico, Óscar abre las puertas para que los niños tengan un lugar seguro y una manualidad que hacer, en coordinación con el Instituto Municipal de Cultura.

Los ojos de Quilá para el mundo exterior

Fuera de la biblioteca, Óscar es también memoria visual de su tierra. Hace quince años, siendo estudiante, creó una página que bautizó "Quilá", el apodo con el que siempre lo identificaron fuera de su pueblo, para compartir fotografía y video.

Sin buscarlo, la página creció hasta superar los 100 mil seguidores, muchos de ellos migrantes que ya no viven en Quilá, pero que reconocen en cada publicación las calles, las casas y los rostros de su origen. 

Le dicen que no conocen Quilá, pero que ahí vivía su abuela, cuenta Óscar, y admite que esos mensajes todavía lo conmueven, aunque no siempre sepa cómo responder a tanto cariño.

Su contenido también ha impulsado a comerciantes locales, como don Fidencio, o “don Güero elotero”, reconocido vendedor de elotes y esquites, que trabaja frente a la iglesia desde hace décadas. Un video volvió viral su carrito y, de un día para otro, se le agotó la mercancía en poco tiempo. 

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Para Óscar, ese tipo de impacto, no buscado, pero bienvenido, es la mejor recompensa de hacer contenido que nace de uno mismo, sin intereses económicos de por medio.

Junto con el Comité Turístico de Quilá, también participa en la organización del desfile navideño de diciembre y busca revivir la Feria del Tamal, una tradición que espera consolidar de nuevo muy pronto, aprovechando la temporada de la Candelaria.

La visión de lo que viene

De cara al futuro, Óscar sueña con montar un estudio de grabación profesional que ofrezca contenido e imagen de calidad a todo el Valle de San Lorenzo, no solo de Quilá. Mientras tanto, sigue al frente de la biblioteca y una invitación abierta a niños y adultos que se acerquen a leer, aprender y convivir.

A sus 38 años, Óscar Castañeda demuestra que el amor por el propio pueblo, cuando se ejerce con constancia y sin buscar reflectores, puede convertir una pequeña biblioteca municipal en un motor de comunidad, memoria y esperanza.



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Preguntas y respuestas
Erick Valenzuela
Erick Valenzuela

Erick Valenzuela tiene 13 años como periodista, de los cuales, los primeros 8 de ellos daba cobertura temas de seguridad y nota roja, sin embargo, su evolución en el periodismo lo llevó a conocer del tema de salud pública, educación y recientemente el ámbito legislativo. Actualmente se desenvuelve en Tus Buenas Noticias con ediciones impresas en el municipio de Eldorado, y las sindicaturas de Quilá, Costa Rica así como la región Humaya, para contar sus historias, resaltar a su gente y mantener en la memoria colectiva sus tradiciones y subculturas.

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