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Culiacán, Sinaloa. - Cuando la capital sinaloense apenas comienza a despertar, Ramona Noriega Beltrán, a quien de cariño llaman Mony, ya está en las calles.
Son las 6:30 de la mañana y camina con una cartulina entre las manos para ofrecer tortas y burritos recién preparados. Hace menos de 15 días comenzó a vender, pero detrás de cada desayuno hay una mujer que decidió no quedarse de brazos cruzados ante las dificultades y convertirlas en una nueva oportunidad.

Mony vende burritos y tortas para salir adelante en Culiacán
Con paso firme, Mony avanza bajo el puente del cruce de las avenidas México 68 y Álvaro Obregón, y continúa por esta última rumbo al Parque Culiacán 87.
No espera a que los clientes lleguen: ella sale a buscarlos, recorre las calles y da a conocer poco a poco su pequeño negocio.
Hace cinco meses perdió su empleo. Desde entonces ha buscado distintas maneras de obtener ingresos. Ha trabajado como ayudante de electricidad y también ha pintado protecciones de ventanas y puertas.
Para ella, mientras exista un trabajo honrado, siempre habrá una razón para seguir adelante.

“No le temo al trabajo mientras sea un trabajo honrado que me ayude a salir adelante”, expresó con determinación.
Fue así como decidió aprovechar algo que sabe hacer y disfruta: cocinar. Comenzó a preparar desayunos para vender por las mañanas.
El primer día vendió poco, pero no se desanimó. Al siguiente volvió a levantarse temprano, preparó sus alimentos y salió nuevamente a ofrecerlos.
Mony sabe que darse a conocer requiere tiempo. Por eso cuida la preparación, el sabor y el precio, procurando que sus clientes encuentren una torta o un burrito rico, llenador y a un precio accesible.
Cocina con el mismo cuidado que tendría al preparar los alimentos para su propia familia.
También busca estar cerca de quienes ya conocen su trabajo. Si recibe un pedido en los alrededores, ella misma lo lleva.

“No tengo problema en llevarlo alrededor de donde comúnmente me pongo a vender; me gusta caminar”, comentó con una sonrisa.
Su jornada termina alrededor de las 10:00 de la mañana. Durante esas horas recorre las calles cercanas a su domicilio, ofrece sus alimentos y busca que más personas conozcan su sazón. Cada cliente representa para ella una oportunidad de seguir creciendo.
Mony también tiene otros sueños. Le gusta preparar postres y espera que algún día pueda tener un establecimiento donde ofrecerlos, sin dejar de lado las tortas y burritos que hoy representan el primer paso de esta nueva etapa.
Su historia muestra que una dificultad también puede convertirse en el punto de partida para intentar algo nuevo. Para quienes tienen una receta, una habilidad, un oficio o una idea que todavía no se atreven a convertir en una fuente de ingresos, Mony tiene claro que dar el primer paso es lo importante.
“Del cielo nada nos va a caer”, expresó convencida.

Y así, mientras la ciudad comienza su día, Mony ya está construyendo el suyo. Con una cartulina entre las manos, sus alimentos recién preparados y la confianza en lo que sabe hacer, recorre las calles de Culiacán, una venta a la vez, con la mirada puesta en salir adelante.
Para quien compra una torta o unos burritos quizá sea solo un desayuno. Para Mony, cada pedido representa algo más: el fruto de su esfuerzo y un paso adelante en el camino que decidió emprender con sus propias manos.
Mony conquista con sus burritos y tortas caseras en Culiacán
Los paquetes de burritos que ofrece Mony incluyen tres piezas: dos de machaca con papa y uno de frijol, o dos de chilorio con papa y uno de frijol. También prepara deliciosas tortas de cochinita.

Quienes deseen apoyar el emprendimiento de Mony disfrutando de sus burritos o tortas pueden realizar sus pedidos a los teléfonos 667 319 8289 o 667 265 4755.
















