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Entre los puestos del tianguis de la colonia Flores Magón en Mazatlán, la miel, el propóleo, el jugo de maguey y otros productos naturales distinguen el espacio de Jesús Limón Gómez, conocido por sus clientes como Don Chuy.
Desde hace diez años, este comerciante acude cada martes, jueves y domingo al tianguis ubicado en la colonia Flores Magón. El resto de la semana trabaja en un pequeño espacio que le prestan en la esquina de las calles Bahía Kino y Bahía de la Puntilla, donde atiende a personas que buscan alternativas naturales para el cuidado de su salud.
Su historia comenzó en Tepic, donde viven dos de sus hijos y donde conoció este tipo de productos.
Cuando llegó a Mazatlán, ciudad en la que reside su esposa y otro de sus hijos, decidió convertir ese conocimiento en una actividad que le permitiera salir adelante. 
“Decidí venir a Mazatlán y me ha ido bien con este negocio porque viene gente enferma y con nuestro pequeño conocimiento le damos el producto que les ayuda de alguna manera”, relata.
Un puesto que nació de la experiencia familiar
En su puesto ofrece miel natural y miel con penca, propóleo, productos para la tos y preparados que sus clientes buscan para atender distintas molestias.
También comercializa productos traídos de Tepic, como jugo de maguey natural y preparado, que las personas utilizan para favorecer la digestión.
Don Chuy platica en entrevista con Tus Buenas Noticias que también elabora algunos preparados, entre ellos una pomada para los hongos y una esencia de ajo que, según explica, se utiliza para dolores ciáticos y musculares. 
Esta última requiere un proceso de fermentación de ocho meses en la oscuridad y forma parte de una receta que aprendió hace décadas de un japonés en Guadalajara.
Con el paso del tiempo, su puesto ha construido una clientela constante. Hay personas que regresan por los productos que ya conocen y otras que llegan recomendadas por familiares o amigos. Para Don Chuy, esa confianza representa el resultado de años de trabajo y dedicación.
“Yo vengo a los tianguis llueva o truene porque este es mi sustento”, afirma.
Su labor también refleja la importancia de los pequeños comercios que, además de ofrecer productos tradicionales, generan ingresos para las familias y mantienen vivos conocimientos transmitidos de una generación a otra. 
Don Chuy recomienda a quienes buscan alternativas naturales que no descuiden su salud y que consulten a profesionales médicos cuando sea necesario.
“Lo importante es que se atiendan”, señala, convencido de que cada persona debe informarse y elegir la opción más adecuada.
Así, entre frascos de miel, pomadas y preparados, Don Chuy mantiene una actividad que le permite sostener a su familia, atender a sus clientes y seguir construyendo, día a día, una historia de esfuerzo en los tianguis de Mazatlán.
















