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La disciplina, la constancia y la entrega diaria rinden frutos. La atleta de Quilá, Angélica María Sánchez Camacho, de 36 años, cerró un destacado ciclo competitivo al obtener el quinto lugar en el campeonato nacional de fisicoculturismo, celebrado el 11 de octubre en la Ciudad de México, donde se enfrentó a competidoras de gran nivel.
El camino al nacional
Para acceder a ese campeonato, pasó un filtro el sábado 5 de septiembre en el certamen estatal Sr. y Srita. Sinaloa 2026, organizado por NABBA Sinaloa en Los Mochis. Ahí, Angélica se coronó con el primer lugar en sus dos categorías, Women’s Sport y Wellness, y se quedó además con el título de Srita. México.

El resultado favorable no llegó por casualidad, pues fueron seis meses de intensa preparación, dietas rigurosas y exigentes rutinas de entrenamiento bajo la guía de su preparador, Jesús Domínguez.
La tarima nacional
Con ese doble campeonato estatal, la atleta avanzó a las competencias nacionales programadas para los días 4 y 11 de octubre. La meta era clara: de conseguir la victoria, obtendría el pase directo para representar a México en Inglaterra, un logro histórico para el deporte de su comunidad.
Aunque el primer lugar no llegó en esta ocasión y ese boleto quedó pendiente, el quinto puesto confirma que Angélica compite de tú a tú con atletas de alto nivel.
Y es que Angélica suma apenas tres competencias en fisicoculturismo. Su sólida trayectoria previa en el powerlifting le ha dado la base para avanzar con rapidez en una disciplina distinta, y hoy se consolida como un verdadero ejemplo de fortaleza, superación y perseverancia para las mujeres de Sinaloa.

Emociones de una campeona
La campeona expresó con emoción lo que significa representar a su comunidad:
“Me siento muy orgullosa de ir a representar a Quilá. Quiero que la sociedad vea que Quilá no es solo un pueblo; de aquí también se puede salir a triunfar en algo muy grande”.
Detrás de estos resultados hay meses de preparación, sacrificios y el apoyo de su familia y de todas las personas que han contribuido para que pueda seguir compitiendo.
Cada kilo levantado, cada comida medida y cada madrugada de entrenamiento forman parte de una historia que hoy llena de orgullo a toda la comunidad quilense.










