¿Regresa El Niño? Expertos advierten posibles cambios climáticos
El Niño es un fenómeno climático difícil de predecir, pero los científicos creen que este podría ser el año de su regreso. La última vez que se observó este fenómeno fue hace dos años. El surgimiento de El Niño provoca diversas alteraciones en las condiciones climatológicas en muchas partes del planeta


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Cada vez hay más indicios de que El Niño podría formarse y fortalecerse, convirtiéndose en un fenómeno potencialmente significativo durante los próximos meses, desequilibrando los patrones climáticos mundiales. El Niño se produce como resultado de cambios en el Pacífico. Provoca fuertes lluvias en el oeste y sequías en el sudeste, entre otros efectos.
El Fenómeno del Niño es un evento que resulta difícil de predecir desde el punto de vista climático y oceanográfico, ya que su aparición depende de complejas interacciones entre la temperatura y la circulación en la atmósfera. Es así que podría afectar la temporada de huracanes y calentar aún más el planeta.
Hace dos años, El Niño provocó algunas de las temperaturas globales más altas jamás registradas. Cuando se presenta, provoca un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones normales del clima. De ahí que los expertos realicen un monitoreo constante para anticipar posibles impactos.

¿El fenómeno El Niño regresa en 2026?
Los meteorólogos predicen que El Niño podría regresar, pero es demasiado pronto para asegurarlo. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), primero se espera que el actual episodio de La Niña se debilite, lo cual ya está ocurriendo de acuerdo con los pronósticos.
Una vez que La Niña se debilite y el clima pase a una fase neutral durante los primeros meses del año, hacia mediados o finales de 2026 podría desarrollarse un nuevo evento de El Niño. Por ahora, los expertos prevén que no se presentarán ni La Niña ni El Niño en primavera o el verano.
Los modelos climáticos indican que la probabilidad de que se forme es cercana al 40% entre mayo y julio, mientras que en verano se estima entre 50 y 60%. Las perspectivas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la Oficina de Meteorología de Australia y otros grupos muestran el mismo escenario general.

Para predecir con mayor certeza un fenómeno de El Niño, se requiere de más información. Si las temperaturas del océano superan los 0,5 °C durante un período prolongado, se inician los fenómenos de El Niño. Si las temperaturas del océano descienden 0,5 °C por debajo de lo normal, se trata de La Niña.
Actualmente, aunque el océano empieza a parecerse más propicio para un fenómeno de El Niño y se proyecta que se agrave aún más, la circulación atmosférica aún refleja la influencia de un fenómeno débil de La Niña. Esto significa que los efectos de un fenómeno de El Niño, si se desarrolla, aún tardarán varios meses.
Aunque existe mucha incertidumbre, sigue siendo útil para que los países puedan prepararse para las condiciones meteorológicas que acompañan a El Niño. Normalmente, los pronósticos de este fenómeno tienden a volverse más confiables en junio a medida que se acerca el verano.

¿Cuál será el efecto de El Niño en México en 2026?
La formación de El Niño trae consigo algunos efectos climáticos peligrosos para la región; de acuerdo con un informe de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Entre los efectos de El Niño, de manera general se puede destacar que hay:
- Aumento de las temperaturas globales
- Sequías o fuertes lluvias en algunas regiones
- Pérdida de bosques tropicales
- Condiciones favorables para la formación de incendios forestales
- Deshielo acelerado de los casquetes polares
- Blanqueamiento y mortandad en los corales










