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En la Época de Oro del cine mexicano hay figuras que dejaron una huella imborrable. Dos de gran importancia fueron la actriz Elsa Aguirre, considerada una de las grandes divas de la pantalla, así como el legendario Pedro Infante.
Ambos protagonizaron una de las películas más recordadas de los años 50 y dejaron inmortalizado un escenario que todavía existe en la Ciudad de México. Se trata de una elegante casa ubicada en San Ángel que sirvió como locación para “Cuidado con el amor”.
La casa donde Pedro Infante y Elsa Aguirre grabaron “Cuidado con el amor”
Uno de los escenarios más emblemáticos de la película es la conocida Casa del Medallón, ubicada en la colonia San Ángel, dentro de la alcaldía Álvaro Obregón de la CDMX.
El inmueble conserva gran parte de su arquitectura original, por lo que todavía es posible reconocer los espacios que aparecieron en la película estrenada en 1954.
Además de esta residencia, varias escenas fueron filmadas en distintos rincones de San Ángel, uno de los barrios con mayor tradición e historia de la capital, conocido por sus calles empedradas, casonas antiguas y su ambiente artístico.

Actualmente, esta zona figura entre las más exclusivas de la CDMX y ha sido hogar de numerosas personalidades del espectáculo, entre ellas Silvia Pinal y otras figuras del cine, la televisión y el teatro.
Dirigida por Miguel Zacarías, “Cuidado con el amor” narra la historia de Salvador Allende, personaje interpretado por Pedro Infante, quien conoce de manera inesperada a Ana María, papel a cargo de Elsa Aguirre.
A partir de ese encuentro surge una historia llena de romance, enredos y momentos de comedia, mientras el protagonista intenta conquistar a la mujer de la que se ha enamorado, enfrentando diversos obstáculos en el camino.
El reparto también incluyó a Arturo Soto Rangel, Armando Arriola y Guillermo Portillo Acosta, quienes complementaron una producción que terminó convirtiéndose en uno de los grandes éxitos del Cine de Oro mexicano.

El estreno de “Cuidado con el amor” fue un éxito en taquilla y contribuyó a fortalecer aún más la enorme popularidad de Pedro Infante, quien ya era una de las máximas estrellas del cine nacional.
La química que logró junto a Elsa Aguirre quedó plasmada en la pantalla y convirtió a la película en uno de los títulos más recordados de sus respectivas trayectorias.
Más de siete décadas después, tanto la película como la histórica Casa del Medallón siguen despertando el interés de cinéfilos y admiradores que buscan recorrer los escenarios donde dos de las mayores leyendas del Cine de Oro mexicano escribieron una página inolvidable de la historia del cine.













