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El seguimiento de México dentro del Índice de Paz Global permite evaluar la trayectoria del país en una clasificación comparativa frente a 163 naciones, mediante un modelo estandarizado de 23 indicadores procesados por el Instituto para la Economía y la Paz.
El análisis del ranking global revela el camino del país en el mapa internacional de seguridad a lo largo de casi dos décadas de medición cuantitativa.
Desplazamiento de México en la clasificación global y métricas de desempeño
En la primera edición del reporte internacional en 2008, México se ubicaba en la posición 93 de 163 países, registrando una calificación de 2.058 puntos. Durante los años posteriores, el incremento sostenido en las tasas de violencia provocó un descenso progresivo en la tabla general hasta caer al lugar 140 en 2018 y registrar una presión metodológica de 2.778 puntos en 2024.
Los reportes más recientes muestran una recuperación en la tabla general: México avanzó hacia la posición 135, sustentado en una mejora de 5.1% en sus indicadores agregados, acumulando una recuperación del 10.4% respecto al punto crítico de violencia alcanzado en 2019.
Este repunte interrumpió una racha prolongada de descensos, situando al país por encima de naciones en conflicto abierto, pero manteniéndolo dentro del bloque de los 30 países menos pacíficos del mundo.

Factores clave detrás de los cambios de posición en los 3 dominios
El análisis metodológico del IEP agrupa las variables en tres grandes áreas:
- Seguridad Ciudadana y Protección
- Conflictos en Curso
- Nivel de Militarización.
El área de Seguridad Ciudadana registra una calificación desfavorable de 3.7 puntos sobre 5, empujada por una percepción de inseguridad del 75.6% entre la población y un incremento a diez años del 41.2% en delitos cometidos con armas de fuego.

Por su parte, el dominio de Conflictos en Curso se sitúa en 2.6 puntos sobre 5, reflejando la fricción generada por disputas entre facciones del crimen organizado.
En contraste, el dominio de Militarización registra el mejor desempeño relativo con un promedio ponderado de 2.18 puntos sobre 5, lo que frena caídas mayores en el ranking debido al bajo volumen de gasto militar respecto al PIB y la nula presencia de conflictos armados internacionales.
Asignación presupuestaria y pilares de la Paz Positiva para subir en el ranking
Para lograr un avance en los peldaños del ranking mundial, el análisis del IEP subraya la urgencia de cerrar la brecha en el gasto público de seguridad y procuración de justicia.
Actualmente, México destina el 0.7% del PIB a su sistema judicial y de seguridad pública, cifra equivalente a menos de la mitad del promedio de 1.7% del PIB reportado por los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
El impacto económico total de la violencia se redujo un 11.4% anual (una disminución de $514,000 millones de pesos), situándose en $4 billones de pesos, equivalentes al 11% del Producto Interno Bruto nacional.
Este costo representa un gasto per cápita de $30,036 pesos por habitante, cifra que supera el ingreso promedio mensual. Los delitos con violencia representaron el 35.5% del impacto económico total ($1.4 billones de pesos), mientras que los homicidios directos sumaron el 38% del impacto ($1.7 billones de pesos).

La transición hacia posiciones más altas en el escenario internacional requiere fortalecer los 8 pilares de la Paz Positiva, cuyo indicador registró un deterioro del 2.4% en la última década.
Superar el déficit de 4.4 jueces por 100,000 habitantes frente a la media global es indispensable para revertir la impunidad y transformar los costos de contención en desarrollo productivo.
Conclusión
La evolución de la posición de México en el Índice de Paz Global demuestra que escalar lugares en la clasificación internacional exige reformas estructurales profundas.
Elevar de forma permanente la posición del país requiere incrementar la inversión pública en justicia por encima del 0.7% del PIB y fortalecer los pilares institucionalizados para garantizar una reducción duradera de los costos de la violencia.

Fuentes:









