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CIUDAD DE MÉXICO.- La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, anunció una inversión de 200 millones de pesos para mejorar los servicios básicos de los centros penitenciarios de la capital, con prioridad en el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla.
Durante la presentación del informe de seguridad de septiembre, la mandataria explicó que el objetivo es reducir la reincidencia delictiva, dignificar las condiciones de reclusión y fortalecer la reinserción social.

¿Cómo será el nuevo modelo penitenciario de CDMX?
Brugada detalló que la estrategia contempla tres ejes: mejorar la infraestructura de las cárceles, implementar intervenciones integrales durante el cumplimiento de las condenas y ofrecer acompañamiento después de la liberación para prevenir nuevos delitos por falta de oportunidades.
Además, anunció que su administración prepara un modelo integral de defensoría para personas que no contaron con recursos para una defensa adecuada, así como una iniciativa de Ley de Amnistía que próximamente será presentada ante el Congreso local.

SSC niega autogobierno en cárceles de la Ciudad de México
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, negó que existan centros penitenciarios con autogobierno en la capital y calificó como erróneos los señalamientos al respecto.
El funcionario informó que la dependencia solicitó una reunión con la Comisión de Derechos Humanos para aclarar los criterios metodológicos de un informe reciente sobre el sistema penitenciario y contrastar sus resultados con datos objetivos.

¿Existe hacinamiento en los reclusorios de CDMX?
Vázquez Camacho también rechazó que exista un hacinamiento del 130 por ciento en el sistema penitenciario capitalino, aunque reconoció que hay áreas específicas con sobrepoblación.
Explicó que la obligación de mantener separadas a las personas en prisión preventiva del resto de la población penitenciaria representa un desafío para la infraestructura existente. Entre los principales retos mencionó la antigüedad de los reclusorios Norte, Sur y Oriente, así como de la Penitenciaría, cuyas instalaciones tienen entre 50 y 70 años.
La administración capitalina busca combinar la modernización de los centros de reclusión con programas de reinserción y acompañamiento postpenitenciario para mejorar las condiciones de internamiento y reducir la reincidencia.









