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Culiacán, Sinaloa. - En medio de los retos que atraviesa Culiacán, hay espacios donde la esperanza se niega a apagarse. Así ocurre cada jueves en el tianguis Laureles Pinos, donde comerciantes y vecinos se mantienen firmes, dando vida al bulevar Las Brisas, en el sector 21 de Marzo.

Jueves de lucha y esperanza en el tianguis Laureles Pinos
Este mercado al aire libre es mucho más que un sitio de compras: es un punto de encuentro donde las familias se reúnen, conviven y encuentran un respiro entre la rutina diaria. Ahí, entre puestos y sonrisas, se tejen historias de esfuerzo, solidaridad y fe en días mejores.
Desde muy temprano, los tiangueros llegan con entusiasmo a instalar sus puestos, ofreciendo desde ropa y calzado —nuevo y de segunda mano— hasta productos de limpieza, artículos de belleza, frutas y verduras frescas, carnes, granos y alimentos básicos que forman parte del sustento de muchas familias.
Para quienes trabajan ahí, cada jornada representa un acto de valentía. Don Jacinto Pérez, quien vende artículos de limpieza y ropa, comparte que, aunque las ventas han disminuido en los últimos meses, su determinación sigue intacta.

“A veces se vende poco, pero no pierdo la fe. Aquí seguimos, echándole ganas para llevar algo a casa”, expresó con una mezcla de cansancio y esperanza.
Del otro lado, los vecinos encuentran en el tianguis una alternativa que ayuda a su economía. Juanita Carrizosa, habitante de la colonia Rincón Feliz, acude cada semana en busca de frutas y verduras a mejor precio.
“Aquí todo está más accesible y además me queda cerca. Es un apoyo grande para uno”, comentó la señora de 60 años.

De esta manera, entre puestos llenos de colores y manos trabajadoras, el tianguis Laureles Pinos se mantiene como un símbolo de resistencia y unión.
Cada jueves, no solo se intercambian productos, sino también palabras de ánimo, sonrisas y la certeza de que, aun en tiempos difíciles, la comunidad sigue de pie, caminando junta con fe hacia un mejor mañana.



















