Entre bicicletas y caballos, cientos celebran la amistad en Imala
Cerca de 250 ciclistas rodaron de Culiacán a Imala y más de 200 jinetes se sumaron a la cabalgata; autoridades resaltaron la coordinación en seguridad y el ambiente familiar


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Culiacán, Sinaloa. - La unión entre actividad física, tradición y convivencia familiar tomó forma durante la Rodada y Cabalgata de la Amistad, una jornada que movilizó a cientos de personas desde Culiacán hacia la sindicatura de Imala y que dejó beneficios sociales y económicos para la comunidad.

De Culiacán a Imala: éxito total en la Rodada y Cabalgata de la Amistad
Desde las 5:30 de la mañana, alrededor de 250 ciclistas comenzaron a concentrarse en la carretera Culiacán–Imala para realizar el recorrido en grupo.
La ruta se desarrolló en un ambiente seguro y de compañerismo, donde amistades, clubes y familias completas compartieron el gusto por el deporte.
Al llegar al destino, las y los participantes recibieron frutas y contaron con puntos de hidratación que facilitaron su recuperación tras el trayecto.

El Instituto Municipal del Deporte y la Cultura Física (IMDEC) preparó además dinámicas recreativas para mantener el ánimo de la jornada. Los concursos, que resultaron muy competidos, premiaron a los ganadores con cascos, mochilas, sudaderas y pantalones deportivos.
El director del IMDEC, José Alberto Beltrán Figueroa, destacó la respuesta ciudadana y el trabajo de planeación previo con autoridades de seguridad para que el evento se desarrollara sin contratiempos. Aunque 190 personas se registraron previamente, la cifra creció con quienes decidieron integrarse el mismo día.
El acompañamiento de la Guardia Nacional, corporaciones estatales y municipales, así como personal de protección ciudadana y salud, permitió brindar atención preventiva y resguardar tanto a participantes como a visitantes.

Imala se llena de vida con la Rodada y Cabalgata de la Amistad
Más tarde, la celebración continuó con la Cabalgata de la Amistad. Cerca de 200 jinetes recorrieron aproximadamente 12 kilómetros desde la comunidad de Mezquitita hasta la cabecera de Imala, avanzando al ritmo de la banda sinaloense y sumando a más familias al ambiente festivo.
La música se mantuvo hasta las 4 de la tarde, tiempo durante el cual restaurantes, fondas y comercios locales registraron una importante afluencia de clientes.
Para el síndico Marco Antonio Vegas, la coordinación en materia de seguridad y el diálogo previo con vendedores fueron fundamentales para garantizar tranquilidad y, al mismo tiempo, aprovechar la visita de personas como una oportunidad de impulso económico.
Así, entre bicicletas y caballos, la amistad encontró distintas formas de rodar y avanzar, dejando en Imala una muestra de que el deporte y la tradición pueden convertirse en motores de bienestar colectivo.


































