Crean en Sinaloa un bloque que reduce 45% la contaminación en la construcción
Un investigador de la UAS desarrolló bloques de suelo-cemento que podrían sustituir al ladrillo convencional. El material reduce hasta 45% las emisiones contaminantes y permite ahorrar 25% en consumo energético en viviendas.

¿Quieres resumir esta nota?
Culiacán, Sinaloa.- Los materiales sostenibles comienzan a transformar la industria de la construcción, y en Sinaloa ya hay propuestas concretas. El M.C. Luis Alfonso Gurrola Camero, doctorando en Ingeniería de la Construcción de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), desarrolla bloques de suelo-cemento como alternativa al ladrillo tradicional, con beneficios ambientales y energéticos comprobados.
Bloques de suelo-cemento: alternativa sostenible al ladrillo convencional
El proyecto, titulado “Evaluación integral de bloques de suelo-cemento como material para la construcción”, nació de la inquietud por encontrar materiales regionales, accesibles y de bajo impacto ambiental.
Tras analizar distintas opciones, el investigador centró su estudio en la arcilla, un recurso abundante en la región. Mediante una técnica de estabilización, se agrega un porcentaje controlado de cemento al suelo, lo que permite mejorar sus propiedades mecánicas y estructurales.
“Este procedimiento corrige problemas naturales como la expansión y retracción del suelo durante el secado”, explicó.

Mayor resistencia y mejor desempeño térmico
Las pruebas de laboratorio demostraron que los bloques de suelo-cemento cumplen con los estándares de resistencia a la compresión necesarios para su uso como elemento envolvente en edificaciones.
Además, se evaluaron sus propiedades térmicas y acústicas frente al ladrillo convencional, mostrando un desempeño superior en aislamiento, lo que impacta directamente en el confort interior de las viviendas.

Ahorro energético de hasta 25% en viviendas
Mediante simulaciones con software especializado, el estudio determinó que el uso de estos bloques puede reducir hasta un 25% el consumo energético destinado a climatización artificial.
Esto significa menos uso de aire acondicionado o calefacción, especialmente en fachadas con mayor exposición solar, como las orientadas al norte y oeste.
Reducción del 45% en emisiones contaminantes
Uno de los hallazgos más relevantes del proyecto es su impacto ambiental. El análisis de ciclo de vida reveló que los bloques de suelo-cemento reducen aproximadamente un 45% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con materiales tradicionales que requieren procesos de cocción altamente contaminantes.
Esta reducción posiciona al material como una opción viable en la transición hacia una construcción más sostenible.

Aplicación local y futuro del proyecto
Aunque el objetivo inmediato no es la industrialización, la investigación busca sentar bases técnicas para su aplicación en viviendas de la región.
El investigador subrayó que esta alternativa podría implementarse en proyectos locales, contribuyendo a disminuir la carga térmica en edificaciones y fomentando el uso de materiales autóctonos.


















