“El Parque es Mío”: talleres gratuitos llenan de vida los parques de Culiacán y buscan beneficiar a 4,500 personas en 2026
Con talleres de guitarra, deporte, arte y club de tareas, el programa impulsado por Parques Alegres, Nacional Monte de Piedad y ConCrédito busca convertir los parques en espacios de convivencia, aprendizaje y construcción de paz para niñas, niños y familias.

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Los parques de Culiacán vuelven a llenarse de risas, aprendizaje y convivencia con el arranque de la sexta edición del programa "El Parque es Mío", una iniciativa que lleva talleres gratuitos y actividades comunitarias a distintos espacios públicos de la ciudad.
Este año el programa se desarrolla en los parques Toledo Corro en Mina de Guanacevi, la Plazuela Lázaro Cárdenas, la Unidad Deportiva La Florida y la Unidad Deportiva 5 de Febrero, donde niños, jóvenes y adultos pueden participar en actividades que promueven la recreación y el aprendizaje.
El proyecto es impulsado por Parques Alegres IAP en alianza con Nacional Monte de Piedad y la empresa ConCrédito, con el objetivo de fortalecer la convivencia vecinal y contribuir a la reconstrucción del tejido social.
El impacto de El Parque es Mío en la comunidad

Durante la presentación del programa, Lilia Carolina López Ceniceros, directora de Parques Alegres, destacó la importancia que tienen los parques en la vida de las comunidades.
"¿Quién de ustedes se acuerda del parque cerca de su casa? Ese lugar donde hiciste a tus primeros amigos, donde aprendiste a jugar fútbol o andar en bicicleta. Para muchos niños hoy eso todavía es un sueño, y por eso existe este programa", expresó.
Explicó que "El Parque es Mío" funciona gracias al trabajo de los comités vecinales organizados por Parques Alegres, el acompañamiento de asesores comunitarios y el respaldo de empresas y organizaciones que creen en el poder de la comunidad.
Talleres gratuitos y actividades en los parques de Culiacán
En los parques participantes se imparten talleres de guitarra, pintura, manualidades, fútbol, voleibol, zumba y club de tareas, actividades que se realizan por las tardes de lunes a viernes y también los sábados.
Estos espacios no solo fomentan habilidades artísticas y deportivas, sino que también generan encuentros entre vecinos y familias.
En 2024 el programa benefició a cerca de 3,000 personas, y para 2026 se espera alcanzar alrededor de 4,500 participantes, lo que refleja el crecimiento de esta iniciativa comunitaria.
Además, el proyecto se alinea con el hecho de que Culiacán forma parte de la Red de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO, promoviendo que los parques también sean espacios educativos.
Empresas locales se suman a la construcción de paz

Desde la iniciativa privada, Marcela María Bazán Atihé, gerente de Responsabilidad Social de ConCrédito, explicó que la empresa decidió sumarse al programa como una forma de aportar a la construcción de paz en la ciudad.
"Somos una empresa que nació en Culiacán y nos preguntamos qué podíamos hacer por nuestra ciudad. Nos acercamos a organizaciones que construyen paz con profesionalismo y hoy vemos que este proyecto está llegando a más personas", señaló.
También hizo un llamado a otras empresas a sumarse.
"Invitamos a otras compañías que operan en Culiacán y en Sinaloa a unirse a esta iniciativa. Aquí se está construyendo paz en las familias y en los corazones de los niños", dijo.
Cuando el parque vuelve a encenderse

Uno de los testimonios más emotivos fue el de Juana Susana Velasco Jiménez, presidenta del comité del Parque Toledo Corro Mina de Guanacevi, quien relató cómo el espacio ha cambiado con la llegada del programa.
"Este parque estaba medio triste, medio apagado, pero poco a poco lo hemos venido encendiendo. Ahora lo ves lleno de niños con sus guitarras, de mamás llevando a sus hijos a pintura. El parque está prendido", compartió.
Contó que incluso vecinos que antes evitaban acudir al lugar ahora participan activamente en las actividades.
"Las personas ya no querían ir al parque, pero hoy llegan niños, jóvenes y familias. Nos ayudamos entre todos: cargamos sillas, acomodamos mesas, y vemos cómo la comunidad vuelve a convivir", expresó.
Una invitación abierta a la comunidad
El programa continuará durante seis meses a casi un año en los parques participantes, y las personas interesadas pueden acercarse directamente a los parques o consultar las redes sociales de Parques Alegres para registrarse.
También existe la posibilidad de sumarse como voluntarios o patrocinadores para ampliar el alcance del proyecto.
"Cuando un niño aprende a tocar la guitarra, cuando una niña descubre que le gusta pintar o cuando los vecinos vuelven a saludarse, el parque deja de ser solo un espacio público y se convierte en un lugar de encuentro y esperanza", concluyó López Ceniceros.
Porque cuando la comunidad se reúne, aprende y convive, el parque deja de ser de unos cuantos y se convierte en un lugar para todos.
















