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¿Hacia arriba o hacia las afueras? El reto de redensificar el centro de Culiacán

La redensificación del centro de Culiacán surge como una alternativa para frenar la expansión desordenada, aprovechar la infraestructura existente y mejorar la movilidad y calidad de vida

22 mayo, 2026
La movilidad activa y la cercanía a servicios son parte de los beneficios de repoblar el centro urbano de la capital sinaloense
La movilidad activa y la cercanía a servicios son parte de los beneficios de repoblar el centro urbano de la capital sinaloense

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Imagina que compras una casa grande, con una cocina equipada, baños funcionando, luz, agua y todas las comodidades, pero decides dejarla vacía para irte a acampar al patio en la parte de atrás, donde tienes que jalar cables y mangueras para apenas cubrir tus necesidades básicas.

Suena ilógico, ¿verdad? Pues eso es, a gran escala, lo que le está pasando a la ciudad de Culiacán. Por eso el día de hoy queremos compartirte información sobre la importancia de redensificar el centro urbano de la ciudad.

Durante las últimas décadas, la ciudad de Culiacán ha crecido bajo el modelo de la expansión horizontal, lo que significan parches de vivienda que se extienden hacia las afueras, consumiendo el territorio agrícola y obligando a miles de personas a realizar viajes diarios de larga duración para llegar a sus destinos.

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Mientras la periferia se estira de forma insostenible, el corazón de la ciudad (nuestro centro urbano) se va quedando vacío al caer la noche. Este espacio es una zona privilegiada que ya tiene calles, banquetas, drenaje, iluminación y rutas de camión, pero que hemos dejado de habitar.

Repoblar el centro no es un capricho estético o de negocio; es una de las estrategias urbanas más urgente para rescatar la movilidad y la calidad de vida en Culiacán.

El centro de Culiacán cuenta con infraestructura urbana instalada que especialistas proponen aprovechar mediante vivienda vertical y redensificación. Foto Sol de Sinaloa
El centro de Culiacán cuenta con infraestructura urbana instalada que especialistas proponen aprovechar mediante vivienda vertical y redensificación. Foto Sol de Sinaloa

¿Cómo se planifica la redensificación en Culiacán?

Para entender cómo llegamos a este punto, hay que revisar la forma en que hemos planificado el primer cuadro. En 1995 se aprobó el “Plan Parcial Centro Histórico de Culiacán”, un instrumento que tuvo el mérito de proteger y conservar los monumentos catalogados, evitando que nuestra memoria arquitectónica fuera demolida (aunque algunas obras si se perdieron).

Sin embargo, ese plan pecó de rígido. Al enfocarse casi exclusivamente en la conservación, congeló los usos del suelo y terminó por ahuyentar la vivienda. El centro se transformó gradualmente en un espacio de paso: un gran centro comercial y administrativo donde se trabaja y se compra de día, pero donde nadie vive de noche.

Posteriormente, el “Plan Parcial Culiacán Zona Centro (Visión 2030)” intentó corregir el rumbo introduciendo criterios de sustentabilidad y paisaje urbano. Hoy, el marco legal contemporáneo nos ofrece una herramienta mucho más potente.

La Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Sinaloa, específicamente en sus artículos 78, 81 y 82, establece con claridad que la propiedad inmobiliaria debe sujetarse a las modalidades que dicten los planes parciales vigentes.

Esto significa que el Ayuntamiento tiene la facultad legal (y la responsabilidad) de regular el suelo para incentivar que los espacios abandonados o subutilizados se conviertan en nuevos hogares.

Densificación inteligente: el rol de los polígonos de actuación

¿Cómo logramos que la gente vuelva a vivir en el centro sin destruir nuestra identidad histórica? La respuesta técnica está en la densificación urbana sustentable a través de herramientas llamadas polígonos de actuación y proyectos de vivienda vertical.

En el primer cuadro de Culiacán existen decenas de terrenos baldíos, antiguos almacenes en desuso y estacionamientos superficiales que fragmentan el paisaje urbano. Estos puntos son "minas de oro" para la ciudad compacta.

Mediante la delimitación de polígonos de actuación, el municipio puede agrupar predios y flexibilizar las normas de construcción para permitir proyectos de departamentos de mediana altura, con comercios en la planta baja y viviendas en los niveles superiores.

No se trata de construir rascacielos que asfixien el patrimonio, sino de una escala humana que densifique el territorio de forma respetuosa.

Al otorgar incentivos fiscales y administrativos para la vivienda vertical sustentable y vivienda social, el suelo del centro recupera su valor social y se vuelve atractivo para nuevas familias, jóvenes y adultos mayores que desean resolver su vida sin depender de las largas distancias.

Menos distancia, más comunidad: el impacto en la movilidad del cuidado

Ver el centro como un lugar para habitar transforma por completo la movilidad. Cuando una ciudad es compacta, el paradigma del uso excesivo y dependencia del automóvil empieza a desmoronarse por lógica propia.

Si vives en el primer cuadro, las escuelas, los hospitales, las oficinas gubernamentales y los mercados te quedan a una distancia caminable. El viaje largo y desgastante en auto o camión se sustituye por la movilidad activa: caminar o andar en bicicleta.

Esto tiene un impacto directo y profundo en la movilidad del cuidado y la equidad de género. Las tareas cotidianas (como llevar a los niños a la escuela, ir por el mandado o acompañar a un adulto mayor al médico) hoy representan una cadena de viajes complejos y costosos en las periferias.

En un centro densificado y habitable, esas trayectorias se simplifican. Además, un barrio con vecinos permanentes genera "ojos en la calle"; las banquetas se vuelven más seguras, el comercio local se activa a toda hora y el espacio público se recupera como un entorno habitable y seguro en cualquier horario.

El centro de Culiacán no puede seguir siendo solo un lugar de paso o un escenario nostálgico del pasado. Tiene que ser el empuje del futuro de nuestra ciudad. Romper con la inercia de la expansión hacia las afueras y apostar por la redensificación es un acto de justicia social y urbana. Al aprovechar la infraestructura que ya tenemos y facilitar el desarrollo de vivienda accesible y humana en el primer cuadro, daremos el paso definitivo hacia una ciudad más justa, resiliente y eficiente.

Habitar el centro es, al final del día, devolverle el pulso, la dignidad y la vida pública, que tanto nos hace falta en estos momentos en Culiacán.

Autora: Gloria Morales. Ejecutiva de educación y comunicación de Mapasin

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